Yo voy a hacer que mis hijos estudien en el mismo colegio al que fui yo. Creo que tiene que ver con un orgullo inconsciente que uno siente inevitablemente por la educación recibida. Al fin y al cabo, uno en gran parte es la educación que recibe. Al menos yo pienso eso.
Pero aparte de eso, me gusta mi colegio. Y me gusta, no sólo porque sea bueno "objetivamente hablando" o porque tenga reputación. Me gusta porque recuerdo con cariño el tiempo que pasé con y en él. Recuerdo los rinconcitos y cada uno tiene su momento especial, cada uno lo crucé con alguna amistad efimera, cada recuerdo enlaza otros tantos recuerdos más que van completando el collage de mi época de colegiala.
Sin duda a quien recuerdo con más cariño es a Sandra. Era la chica bonita y popular que yo siempre quise ser. La chica a la que todo le daba igual.