martes, 28 de diciembre de 2010

como en el juego de las pelotas...

Veía las publicaciones de Raquel el otro día. Decía que tenía un mensaje que transmitir. Hace poco también encontré a Zepia nuevamente. Me pregunto si se acordará de mí. Ella también dice muchas cosas de manera muy pública, muy abierta. Como si quisiera salir a predicar a las calles.

Soltaré primero mis prejuicios al respecto: yo pienso que es más importante cultivarse uno mismo que andar por ahí diciendo lo que uno piensa, lanzándole ideas al viento arriesgándose a que nadie las escuche o a que nadie las entienda, y sin siquiera estar seguro de que lo que uno dice es correcto o beneficioso para el que reciba el mensaje. Si en algún momento un amigo, un pariente, alguien cercano, alguien que nos importa, requiere de nosotros, entonces ayudaremos y será natural. Ayudar naturalmente y no porque me crea más sabio. Lo principal es recibir, como en el juego de las pelotas...

Pero la clave está en esto: las intenciones no se ven. Si alguien sale a predicar a la calle, jamás sabré si se trata de un acto de soberbia o de auténtico deseo de ayudar. No hay forma de saber si la persona actúa genuina, honesta, noblemente. ¿Zepia quiere ser vista y reconocida? No lo sé, es demasiado high profile. De Raquel no lo pensaría. Pero, then again, a Raquel la conozco un poco más que a Zepia y la imagen que tengo de Zepia es la del típico artista perdido en las formas que cree que filosofa cuando sólo juega con las palabras procurando que suenen bonito. Pero, ¿es posible ponerles significado profundo a las palabras a través de un juego de azar? ¿Es posible que un grupo de monos, por mero accidente, creen una obra maestra con una máquina de escribir y un poco de papel? Ok, entonces creo que a lo mejor Zepia sí tiene algo que decir, no lo niego.

Y por otro lado, esa necesidad de ser visto, reconocido... ¿no la tenemos acaso todos? ¿Será eso aprendido de la sociedad o será natural en el hombre? ¿Es el hombre un animal social por naturaleza? Bueno, eso sí. Pero hasta ahí llega mi raciocinio. Lamentablemente...

Y volviendo al tema de la ayuda natural. ¿Quién dice qué es natural? Lo del ejemplo del pariente/amigo/ser querido en situación de necesidad era un mero ejemplo, pero hay otras formas de ayudar. Enviando mensajes a través de una obra ficcional, por poner un ejemplo. Escribiendo a través del facebook, por poner otro. Nadie tiene derecho a quitarles el derecho a hablar si tienen algo que decir.

¿Y yo? A lo mejor juzgué todo esto porque lo veía desde mi propia y sólo desde mi propia perspectiva. Qué vergüenza... Tener una perspectiva tan angosta, quiero decir. Pero bueno, que me sirva para conocerme. Lo vi así, como impropio o como poco natural porque a mí personalmente no me resulta natural. Yo no salgo a decir lo que pienso. En parte porque no estoy muy segura de mis ideas, en parte porque no quiero embarcarme en conversaciones tediosas y poco estimulantes que no me lleven a nada. Tampoco necesito reconocimiento por lo que pienso, ni por lo que descubro. (Es más, me sentiría mal si lo tuviera, lo cual es igualmente malo que anhelarlo, pero eso es otra historia.)

Pero... y si yo saliera a decir lo que pienso... ¿por qué sería? A lo mejor para discutir, para dialogar, para llegar a nuevas conclusiones y aprender. Y es que yo... yo no me siento en posición de maestra, no me siento en capacidad de enseñar nada. Siento que si voy a hablar, que sea al menos para aprender algo también de lo que yo misma digo. No me siento con la capacidad o autoridad o potestad o como le quieran llamar, de salir y predicar las verdades del mundo porque no las sé. Prefiero quedarme callada y escuchar, ir aprendiendo. Al menos hasta que me sienta segura, hasta que el brotecito se haya abierto paso en la tierra y salga a la luz del sol. Hasta que esté lista pues. Seguramente entonces, igual que Zepia o que Raquel, me sentiré no sólo lista sino obligada (¿o necesitada?) a salir a decir lo que pienso. Y será natural, no posero. Ja, tal vez por eso soy calladita...

Hasta entonces, me cultivo. Lo importante es recibir.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Team Jacob

Después de mucho tiempo de rehusarme a ello, después de todas las súplicas y ruegos de Karin, después de que produjeran tres películas de la saga, por fin me atreví a ver new moon y eclipse. Lo cual, advierto y con mucha claridad, no significa bajo circunstancia alguna que tengo la más mínima pretensión de leer alguno de esos libros. La verdad es que todo el asunto me parece un tanto indigno o, mejor dicho... A ver, digamos que desde que se desató la fiebre por los vampiros brillosos que enfermó a esa horda de mujeres salvajes ansiosas de encontrar a un edward cullen en sus vidas, me he sentido un poco rehacia a verle algo bueno a la seriecita ésta. Y eso, por decirlo de manera amable y por no mencionar mis constantes críticas destructivas cargadas de genuino desprecio por la autora y por su ganancias cochinamente obtenidas a través de la manipulación emocional de sus lectores...

Y bueno, puede ser un prejuicio, uno muy grande, uno inmenso, descomunal. Pero qué puedo decir, tengo serios problemas con las relaciones obsesivo-posesivo-compulsivas y con los complejos de egocentrismo. Esas cosas me asquean hasta las arcadas, tanto en la vida real como en la ficción. Y son dos cosas que he encontrado precisamente en esa saga.

Bella, la Jane Doe, la desconocida que no se sabe ni de dónde salió pero que se siente extraña y anormal (léase: diseñada para que el 99% de las púberes se identifiquen con ella) de pronto descubre que es el gran amor del chico más popular de la escuela porque su sangre es oooooh, SO good *¬* Y desde ahí los dos generan un lazo que les impide vivir el uno sin el otro. Uno es la razón de vivir del otro y cada uno se desvive por proteger la vida del otro (aquí entra en juego el pequeño detalle de lo que significa estar vivo porque, claro, edward técnicamente está muerto). Y así, una onda a lo Romeo y Julieta, que si uno se mata el otro también. Sólo que... mucho menos poético, mucho más enfermizo y producido de un modo mucho más conchudamente obvio (hablo de la musiquita y los ángulos de cámara más clichés que un estereotipo nacional, no sé).

Y luego aparece el rival. Porque como si no hubiera suficiente melodrama en sus vidas, a edward se le ocurre irse para ver si así a bella le va mejor. Y viene jacob. Y seguro la mayoría ya conoce el cuento así que no gastaré energías contándolo. PERO sí diré que la chica esta, la protagonista, hace todo lo posible por mantener cerca a los dos, por no perder a ninguno. ¡¡Egocentrismo puro!! Y egoísmo también. ¿O sea que quiere a los dos la payasa? Y los dos, que la quieren tanto y ponen en marcha a sus familias completas para protegerla de un vampiro asesino, jamás piensan mal de ella ni mucho menos la mandan al diablo. ¡¡No!! Al contrario, edward incluso va más allá de la idiotez humana - aunque bueno, nuevamente, técnicamente él lo tiene permitido porque él ya está casi en el más allá, ja - piensa que ella está procurando tener a todos contentos. Dios...

Pero en fin, me dio risa darme cuenta de que al final mis simpatías iban para el lado de jacob. A lo mejor tiene que ver con el hecho de que el rostro del actor me resulte mucho más atractivo que el del vampiro ese, todo pálido y frío. Pero también me gusta el personaje y la leyenda detrás de él. De hecho debe ser bonito ver a los vampiros, normalmente repudiados, con nuevos ojos. Pero esos hombres lobo tienen como un alma colectiva. Incluso en su forma humana, se mueven como una sola cosa, y eso me parece genial. Además se leen las mentes entre ellos y pueden sentir las emociones de los demás. No los pensamientos, como edward, sino las emociones. Es un asunto mucho más intuitivo/instintivo, y así también es su manera de entender a los demás. Como jacob, que sabía que bella también estaba enamorada de él...

Aunque en fin, supongo que él también debe ser medio imbécil para ir detrás de una tipa que cree que se ha encontrado a sí misma por sentirse dizque fuerte cada vez que tiene que ser rescatada por sus inlaws cuando se mete tontamente en situaciones peligrosas. Y bueh, por eso quiere ser vampira y no tener que preocuparse por morirse en cualquier momento, pero igual, eso de ser una mujer brillosa y de ojos dorados a cambio de no ver a su familia y amigos nunca más en toda la eternidad también es una decisión medio... o bueno, digamos nada más que no la comparto.

Raquel dice que edward hace mucho más por bella que jacob. Pero incluso si no comérsela ya es bastante, yo en el lugar de ella elegiría al chico de pelo oscuro y piel bronceada, descendiente de la familia de nativos americanos guerreros, de cuerpo cálido con los instintos a flor de piel. Qué será, yo creo que realmente nunca soñé con ser princesa.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cena navideña en casa de Jonas

Sí, me invitaron. Fue genial porque su depa es recontra internacional. Hay una española, un francés, una estadounidense, un chino y Jonas, que es finlandés. Me da risa que recién ahora, bajo estas circunstancias, haya conocido a mis vecinos. Todos son buenísima onda.

Se me hizo un toque extraño que yo fuera una de los tres invitados, los otros dos eran el enamorado de la española y una chica que parece que está saliendo con el francés. Y yo, la invitada de Jonas. Rari, pero en fin, no te hagas ideas...

Una de las anécdotas graciosas de la noche fue cuando nos presentaron al chinito (Jen, pero que se pronuncia cantado, primero subiendo el tono y luego bajándolo) y a mí. Le dije que me llamaba Kiara y me preguntó "¿no hay una forma corta para decir tu nombre?" A todos les dio risa porque mi nombre ya es corto. Así que él trató de pronunciarlo, pero decía "Kiada" o "Kieda" o "Kieta" en lugar de "Kiara". Teníamos que guiarlo sílaba por sílaba (lo cual se veía un poco ridículo, jaja) y cuando por fin pudo decir "Kiara", yo me alegré mucho. Él también, y me dijo que iría a su cuarto a apuntarlo para no olvidarse. Todavía desde adentro podía escucharlo diciendo nuevamente en voz baja: "Kieta" jaja

Luego hablábamos de cómo en muchos idiomas, cuando no se entiende algo, decimos que "está en chino" o que "están hablando en chino". Le preguntamos a Jen lo que decían en china cuando no entendían algo y dijo que ellos decían que "parece de marte". Ja, o sea que parece que es cierto que no hay cosa más complicada que el chino, ni siquiera para los chinos, y si la hay, es porque ya es de otro planeta. Eso también fue gracioso.

La última nota graciosa fue el hecho de que todos estuvieran tratando de aprender a decir cosas muy random en el idioma de todos los demás. La americana trataba de hablar en español, pero decía cosas muy aleatorias como "eh... me... GUSTA. Tu... ¡cara!" y siempre mirando al vacío, lo cual era lo más chistoso del asunto. Todos saben decir "cállate", "no jodas" y una que otra lisura en inglés, español, finlandés y francés. Chino creo que no, parece que nadie se ha atrevido a iniciarse en los misterios de ese raro idioma, lol.

En fin, fue todo lindo y genial y me gustó que me invitaran. Se les siente un grupo bien paja, se tienen harta confianza entre ellos y todos están un poco locos, ja. Y chévere pues, ahora conozco a mis vecinos. Ja.

domingo, 19 de diciembre de 2010

terminé mi cuento

¡Qué emoción! ¡Qué emoción! ¡Por la refrutamadrequeloparió, qué emocióooooooooooon!

Terminé mi primer cuento y me gusta bastante. Es cortísimo, pero me gusta. Ahora tengo que dejarlo reposar, pedir segundas, terceras, cuartas, quintas, enésimas opiniones y entonces veré, veré, veréeeeeeeeeeeeeee

ajpsfiajofijaoijdppfjirgiogaforfoojfojfaoffadsfà9u0fgau+'w0fis+d`pokapifjhai'çs

sábado, 18 de diciembre de 2010

carajo, escríbelo antes de que se te olvide

Volví a salir con Jonas al Studio. Lisa también iba a ir pero al final se desanimó por la nieve. Pero sí, claro... Lo que en verdad quería era dejarnos solos a Jonas y a mí.

Todo empezó muy bien. Me ayudó bastante que Sofía me dijera que él no estaba interesado en mí más que como amigo, eso me hizo sentir más confianza para loquear con él sin esperar nada. Ya sé que es algo que debería haber podido hacer sin que Sofía me dijera nada pero qué puedo decir... Me pongo nerviosa cuando sé que le intereso a un pata...

Nos pusimos a conversar de lo lindo. Entendí que él se sentía más cómodo en inglés que en alemán. Conversábamos en inglés. Ay, Jonas... Tan educado y atento, él. En un momento, sin darme cuenta, un chico raro empezó a bailar detrás de mí. Es la clásica: empiezan bailando detrás de ti y luego te agarran de la cintura como si todo el tiempo les hubieras permitido estar ahí, cuando la verdad es que una recién se entera una de la presencia del individuo cuando éste se atreve a rozar su asunto con nuestra espalda. Y bueno, Jonas lo vio detrás mío y a lo mejor sus intenciones se olían a un kilómetro a la redonda. Jonas me cogió de la mano y me cambió de lugar. Así el susodicho no pudo acercárseme.

En el Studio nos encontramos con tres amigas de Jonas. Él vive con un chico (por fin supe que ese negrito con el que siempre me cruzo era nada menos que francés) y ese chico es amigo de una de ellas, la más loca por cierto, que es parisina.

Y todo chévere. Hasta que nos sentamos a tomar juguito de KirschBanane porque yo me moría de sed después de tanto baile y veo pasar la figura inconfundible... el polo negro con las letras de I MY (dibujito de un skate); la polera gris abierta y, sobre todo, el inconfundible sombrero fedora color crema. Lo vi pasar caminando con pasos largos (porque sus piernas son largas también) y entrar a la sala donde ponían música electrónica. No podía quedarme sin quitarme de encima la duda: ¿sería él? Mi reacción fue casi inmediata, "espérame Jonas, ya regreso" y me dirigí a la sala de electrónica. A medio camino me encontré en un dilema: puede que haya ido al baño, que está en esa misma dirección. "Pero los hombres no van acompañados al baño y él iba con un amigo que lo seguía; además, si es que no lo encuentro en la sala, aún podré darle el alcance a la salida del baño, seguro que de estar ahí, se demorará todavía un rato. Por último, chances de que se haya metido a bailar son más altos." Y con esa idea, me metí a la sala.

Estaba llenísima de gente y yo tenía que abrirme paso entre la multitud. Caminaba como buscando a alguien. Y entonces vi el gorro, vi la polera, vi el polo, vi la cara... y era él. La sorpresa semi fingida: "¡¡Hola!! ¡¡Pero qué sorpresa!!" "Sí, ¡qué sorpresa!" "¿Qué tal?" "Bien, bien, ¿y tú?" "Bien también" "No habrás venido sola, ¿o sí?" "No, no, vine con unos amigos" "Ah, ¿con el Jannick?" "No, no, con otros..." "Ah, ok" "Bueno, ahí están (por suerte encontré a las amigas de Jonas poco después), me voy con ellas, ya nos vemos" "Sí, nos vemos" "Byee" "Chauuu"

Pero yo ya sabía que él estaba ahí. Y él ya sabía que yo también estaba.

Volví a buscar a Jonas y juntos entramos a la sala de electrónica. Pero Jonas se quedó casi en la entrada, bailando con la amiga francesa y yo entré hacia el fondo, con la rubia. Y ahí al fondo estaba también Marc. Y al fondo estaba también ese sujeto raro que quiso bailar detrás de mí un rato antes. Por cuestiones que no me explico, la rubia y yo terminamos bailando al lado de Marc. Y justo en ese momento se acerca el chico este, ese flaco de piel canela, ojos grandes y hundidos y mentón en punta. Y la rubia, que seguro también podía oler las intenciones de ese chico a kilómetros de distancia, me abandona y me deja en sus garras, como quien dice. Y todo eso prácticamente frente a Marc, a vista y paciencia suya.

Bueno, me fui con el chico anguloso. Bailaba como suelen bailar los chicos cuando quieren algo. Yo ya sabía. Y no quería besarlo. No me gustaba. Pero el jueguito de no te dejo y sí te obligo empezó a seducirme. Me esforzaba por mirar hacia otro lado y él cogía mi cara con ambas manos y la dirigía hacia él, aún sin intenciones de besarme, pero obligándome a mirarlo a los ojos. Y se me acercaba y me abrazaba de manera que no podía escapar. Todo de manera que cuando nuestros labios se juntaron por primera vez, sentí un alivio de tensión muy grande y agradable. Pero no duraría mucho... su rostro anguloso lo delataba; igual que Naji, el iraní malpensado, besaba horrendo. Bueno, no tan horrendo, pero mal. Y me asqueó. Y me esmeré en besarlo lo menos posible hasta que tuviera oportunidad de safarme.

Luego pasó lo incómodo (claro, como si el hecho de que Marc me viera irme con otro bien apachurrada no fuera lo suficientemente incómodo). Marc empezó a bailar conmigo como lo hizo ese día en casa de Felipe. Yo sabía lo que buscaba. Y la verdad no me molestaba (porque huele tan rico...) Salvo, claro, por el hecho de que Jonas estaba ahí, ganándose con todo el asunto. No sé qué tan incómodo se sentiría; Sofía me dijo que no había dado señales de que yo le interesara como algo más que amigos. Pero igual me sentía raro acercándome tanto a Marc (y dejando que él se me acercara tanto) frente a Jonas.

A eso, súmenle que la amiga rubia de Jonas parecía especialmente interesada en Marc. Cada vez que él se me acercaba bastante, ella lo distraía quitándole el sombrero fedora color crema, sin el cual él parece no poder vivir. Y él se desvivía entonces tratando de recuperar el sombrero. Así que entre ella distrayéndolo, Jonas mirándolo, yo palteándome y aprovechando la música movida para despegarme de Marc, no llegamos a darnos ni un solo beso.

Al final, quedé con la parisina de irnos juntas para tomar el bus de las 4am. Eso significaba que a las cuatro menos cuarto tendríamos que salir y sólo quedaban unos diez o quince minutos, a lo más. Le dije a Jonas. "Yo me quedo." Ok, él se quedaba. ¿Qué hacer? ¿Me voy con ellas o me quedo con Jonas? Pero quedarme con Jonas era quedarme con Jonas y con Marc. ¿Y qué pasaría con Marc si nos quedábamos más tiempo juntos y más solos? ¿Y estaba dispuesta yo a dejar que Jonas se ganara con la situa? No, la decisión más práctica era irme. Y eso hice. Decidí tomar el bus de las 4am y salir con la parisina y sus dos amigas.

Al hablar con ella y con Jonas sobre la salida, había perdido de vista a Marc. La siguiente pregunta era: ¿quiero encontrarlo nuevamente en estos diez minutos que me quedan? Casi instintivamente me respondí que al menos procuraría hacer contacto visual. Y sí, sólo eso bastó, un par de minutos después, estaba él a mi lado, bailando de nuevo como antes. En un momento que estábamos frente a frente, abrí los ojos para ver a Jonas detrás de nosotros. Me hizo un gesto indicándome que me fijara en la hora. Ya habían pasado mis diez minutos de recreo. Era hora de irme.

Y me fui. Me despedí de Marc. Esperaba que me besara como en la fiesta de Felipe. Pero no, sólo se despidió con un abrazo y me dijo "komm gut nach hause". Me despedí de Jonas. Me dijo lo mismo y yo le dije lo mismo a él. Con eso, nos fuimos. Llegamos a la parada, donde me encontré con esa chica qeu estudia tango conmigo y cuyo nombre siempre olvido. Subimos al bus y, llegando al Bültmannshof, me encontré con esa otra chica arequipeña. Y bajamos y nos fuimos cada quien para su casa.

Y llegué pensando: THE FUCK JUST HAPPENED?!?!?! Y lo siguiente que pensé fue lo que puse en el título de esta entrada. Y lo siguiente que hice fue escribir lo qeu acabas de leer. Y lo siguiente que haré ahora será dormir.

¡Hasta mañana! Komm gut nach Hause!

viernes, 17 de diciembre de 2010

me va a extrañar

¿Cómo estará Luis (mi ex)? Hace tiempo que no sé nada de él, desde que me borró definitivamente del messenger no le he querido volver a hablar, prefiero que él decida cuándo esté listo para contactarnos de nuevo. Elsita dice que todavía no lo supera, que sigue enamorado. Qué pena...

Hoy recordé esa vez que lo acompañé a ver a su amiga en esa presentación en Barranco. Fuimos con su mamá y con sus hermanos, vaya, con su familia, de la que yo ya casi me sentía parte. Su amiga cantaba. Cantaba bonito, tenía una voz profunda e intensa. Empezó cantando canciones conocidas, melodías que todos sabían.

En ese tiempo Luis trataba de sobrellevar el asunto de mi viaje. Sabía que yo me iría y que el futuro de nuestra relación era incierto. También sabía (o creía saber) que se había enamorado de mí como no se había enamorado nunca antes de nadie, que yo "era algo muy bueno" en su vida, que la separación le costaría mucho...

Luego de un par de canciones, sin avisar el título, su amiga empezó a cantar con su voz intensa esto:


(Si sigues leyendo sin terminar de escuchar la canción, mereces morir de una manera lenta y dolorosa.)

Ja, recuerdo que yo ya había oído esa canción muchas veces, es antiguaza, pero nunca le presté atención a la letra. En ese momento, en esa situación, con esa compañía, la sentí como un golpe al pecho y me tensó todos los músculos por lo que yo sentí que fueron horas. Obviamente no pudieron haber sido más 4 minutos con 20, pero se hicieron eternos, al menos hasta que Luis me cogió la mano y entrelazó sus dedos con los míos. No me dijo nada al respecto, cuando terminó la canción me miró con cariño y me preguntó si quería algo de tomar. Eso me tranquilizó un poco. Luego, ya nunca hablamos acerca de este momento, creo que hubiera sido demasiado doloroso.

Y bueno, hoy alguien publicó la canción en el facebook y me recordó ese momento en que pensábamos en las posibilidades que traía consigo el futuro y me hizo gracia pensar que ese futuro ahora era mi presente, que lo que en ese momento parecía una predicción es ahora una realidad y que a lo mejor ahora Luis me esté extrañando cuando prepare pizza en su casa o cuando salga a pasear al parque que queda a la vuelta de su trabajo o cuando pase por ese hotel decadente de la avenida arequipa a donde íbamos siempre...

(Por cierto, qué divertidos son los recuerdos que se guardan con cariño...)

Pero no sé si me extraña porque no hablo con él. No lo sé y creo que no lo sabré en bastante tiempo. Qué pena. Yo lo extraño un poco, era un buen chico. Y casi un buen enamorado...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Sentido del humor: exagerando

Me di cuenta de una pequeña diferencia entre el humor al que estoy acostumbrada y el humor alemán. Sobre todo en materia de exageraciones.

Estábamos en la azotea de Felipe, donde hacía frío, bastante frío. Un frío asesino, la verdad. Entonces alguien dijo que se estaba cómodo ahí y una chica respondió "sí, además que no hace tanto frío, seguro no hay más de quince grados de diferencia entre este lugar y abajo en la casa..." a lo que yo repondí "¿'no hay más'?", burlándome de que considerara esos quince grados como poca cosa. Ella dijo "eh... ¿no has oído hablar de la ironía?" Y yo dije (y pensé) "ooooh..."

Otro día alguien, con la misma intención de exagerar para hacer un chiste, dijo que una persona "hablaba como diez idiomas..." De nuevo, no capté el chiste a la primera porque consideré que era un número manejable de idiomas humanamente posibles de aprender. Pero no, de nuevo exageraban. Lo entendí por las risas que le siguieron a ese statement.

Y podría seguir con más ejemplos. El punto es que en estas dos situaciones concretas, yo hubiera dicho más bien "seguro que no hay más de cincuenta grados de diferencia" y "habla aproximadamente dos millones de idiomas" respectivamente, para que se entienda claramente que se trata de un chiste.
Eso me hizo pensar... Recordé un poco a García Márquez y al realismo mágico y me pregunté: ¿qué tal si los estándares de exageración europeos son más bajos que los latinoamericanos debido a las diferencias en nuestras respectivas capacidades para asimilar situaciones exageradas? Me explico: al estar confrontados con una realidad mucho más... RARA (como diría Mox jaja) podemos imaginarnos escenarios exagerados, extremos, locos, sin asombrarnos demasiado por ellos. Un alemán, nacido y criado en su sociedad cuasi perfectita, considera la mínima ruptura del orden como una extravagancia digna de ser señalada. O como un chiste. Je.

Ja, pido disculpas si es que eso sonó algo despectivo hacia los europeos, pero bueh, qué puedo decir, me gusta jugar con clichés y me gusta ser latinoamericana (autoreferencias ftw). Pero ojo, no soy racista; en mi defensa, diré que tengo amigos de diversas nacionalidades y no me hago bolas en conocer gente nueva sea blanca, china, chola, negra, marciana o lo que sea.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

invitado sorpresa

Tenemos a un invitado viviendo en casa. Ayer preparó panqueques, yo llegué y sentí el olor. Como Nicole es la que siempre cocina, asumí que era ella, pero hoy estábamos hablando y ella nos preguntó a Juliane y a mí si nosotras habíamos cocinado panqueques ayer. Le dije que yo sentí el olor pero que pensé que ella había cocinado. Les preguntó a las otras dos compañeras de piso y ellas también dijeron que no habían cocinado nada ayer por la noche...

Luego nos preguntó quién había dejado pan en la tostadora. Nuevamente yo pensé que había sido ella porque fue la última en usar la cocina y la vi comiendo tostadas. Pero no, ni ella, ni Juliane, ni yo, ni ninguna de las otras dos.

Ja, así que es posible que tengamos viviendo con nosotras a un fantasma que aparentemente siente la necesidad de preparar comida. Qué gracioso.

martes, 14 de diciembre de 2010

foto

Cierto, en clase hablábamos sobre lo que significaba traducir y...

Una fotografía intenta ser un retrato de la realidad. Pero la verdad es que la fotografía no retrata la realidad, sino todo lo contrario, la altera. La vuelve bidimensional, la saca de contexto, sin mencionar que altera el tamaño, los colores, el contraste, el brillo...

Y, sin embargo, igual consideramos a la fotografía (o a una fotografía) como una obra de arte completa en sí misma, homogénea, con unidad, y portadora de un mensaje.

A lo mejor son los poemas algo así como una fotografía del poeta. Quién sabe.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Breve recuento de las personas más importantes de mi vida en este momento

Algo que he estado queriendo hacer desde hace tiempo.

Sofía: a pesar de que últimamente es una de las personas con las que menos hablo, e incluso si no habláramos en absoluto, seguiría siendo la persona más importante de mi vida. Es la que en varias ocasiones me ha hecho entrar en razón, hasta cierto punto es un modelo para mí y es la persona más valiosa que conozco. Tenemos diferencias en la forma de pensar, pero no importa porque yo la aprecio por ese impulso inherente de ella de ser siempre ella misma.

Raquel: la he llegado a conocer recién estando aquí. A veces me da la impresión de que le parezco telísima; otras, que le parezco lo máximo. A veces pienso que me gusta y a veces sólo que la quiero mucho. Muchísimo. Casi demasiado.

Juan: cuya identidad también está protegida, je. Todo un caballero, eso me gusta de él. Rara vez sabe lo que quiere cuando se trata de relacionarse con mujeres y de esclarecer sus emociones, eso no me gusta de él. A veces, muy raras veces, pero a veces al fin y al cabo, me da la impresión de que le gusto un poco. Hay muchas mujeres en su vida.

Luis: y bueh, yo ya sé por qué él es importante ahora. Ocupa mi mente y ya. No por razones especialmente virtuosas, pero lo hace.

Felipe: "boyfriend material", como le dijo Juan. Estuvo en Perú, conoce la cultura, no hay barreras idiomáticas entre él y yo, es bonito, atractivo, baila salsa. Eso me gusta de él. Pero es indeciso, a veces es poco pilas, en ocasiones se deja llevar por la corriente. Eso no me gusta de él. Es muy muy muy coqueto. No sé si eso me gusta o me disgusta...

Layla: una nueva amiga que hice aquí. Es lindísima. No la conozco mucho, parece ser un poco malhumorada, pero conmigo siempre es buena y graciosa. Es gordita y tiene una cara de tierna irresistible.

Ah sí, y mi hermana, que siempre la tengo presente :)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Si la vida te da limones...

Fui a una fiesta en la casa de Felipe. Viajé ilegalmente en el tren porque alguien se ha llevado mi mochila y ahí adentro estaba mi ticket de estudiante, mi ID, todo. Pero no importa porque en los trenes que llevan a y salen de la uni nadie revisa nada nunca. Llegamos sin problema a la casa. A lo mejor el brindis ya había pasado, porque nunca brindamos.

Después del sueño con Felipe y de los comentarios de Raquel al respecto, yo estaba confundida. Estoy. No sé si me gusta Felipe, creo que no, pero el hecho de que dude me hace dudar, ja, no podría ser más tonta. Con todo eso, fui a la fiesta pensando en que a lo mejor pasaría algo con Philipp que me hiciera notir si él me gustaba o no. Pero ese suele ser un error mío, me pongo a la expectativa, más atenta de lo usual y considerando cada pequeña acción en lugar de relajarme y recibir los impactos de la manera más natural posible. Por eso a lo mejor le di demasiada importancia al hecho de que Felipe me regalara el chupete que él había tenido en la boca antes - y que lo pusiera deliberadamente en mi boca... A mí no me gusta perseguir a la gente y Felipe no es de quedarse con una sola persona. Se iba por ahí y yo también. De vez en cuando nos encontrábamos y nos hacíamos gestos de cariño, llamarnos confianzudamente, jalarnos de las manos, pero nada que me indicara que éramos más que amigos.

Estuve con Lisa, con Katharina. Y en la azotea, donde se fumaba, conocí a Marc, este chico gracioso y guapo que se entusiasmaba con que todos habláramos español en ese lugar. Me preguntaba cosas a las que ya estoy acostumbrada a responder; ¿cómo llegaste a alemania? ¿Y a Bielefeld? ¿Por qué alemán? ¿En Perú piensan que todos somos nazis? Cositas que siempre es interesante responder y compartir.

Conversamos largo. Luego nos fuimos a bailar. Bailamos. Vaya, si bailamos. Ja, me esforcé en hacer que mi instinto acuático le siguiera el ritmo, ajustarme a su forma, a su baile. Sentía cómo se me iba acercando, bailaba detrás de mí y ponía su cabeza sobre mi hombro. Cada vez me apretaba más y más fuerte, sin dejarme escapar, sentía su respiración en la oreja, sus labios acercándose a mi piel, sus intenciones de besarme... Cedí. Lo dejé acercarse lo suficiente y lo besé. Su beso fue suave, lento, teaser. Riquísimo. Sus labios se abrían apenas acariciando los míos, apenas unos pocos milímetros de su lengua rozaban mis labios. Nunca un movimiento brusco, nunca una movida sin mi permiso.

¿Y yo? No sentí nada. Bien podría haber dado igual que él estuviera ahí o no. Mientras bailábamos, yo miraba a mi alrededor con el rostro inexpresivo. Si mi mirada se chocaba con la de alguien más, a veces hasta saludaba y sonreía. Mientras Mario estaba detrás mío, ojos cerrados, músculos tensados. "Falta pasión", eso me dijo Sofía. Ojalá sea la química con este chico nada más y no algo permanente en mí.

Raquel me dijo una teoría loca: que cuando uno está solo, las parejas/pretendientes/gente vienen en rachas de a tres, y según esa teoría loca, mis tres hombres serían Felipe, Mario y Jonas. Joonas el que me invita a salir, Felipe el chico con el que sueño y que me gusta en serio, Mario el chico al que beso. Ja, pero no concordé con su teoría del todo; excluía al nuevo Luis y a Shahin en primer lugar, pero ella dice que ellos no cuentan porque Luis está a millones de kilómetros de distancia y a Shahin hasta ahora no le hablo. A ella también la hubiera incluido, con lo cual ya hubiera estado completa la siguiente racha de tres - por supuesto que eso no se lo dije a ella. Pero como ella también está en Lima, pues no cuenta tampoco. Además, ella no sabe que yo no sé si ella me gusta o no.

Luego, hablando con Sofía, me dijo que le daba la impresión de que aquí todo el mundo tenía muchas relaciones informales. Le dije que sí, que también era esa mi impresión y me preguntó si la gente lo hacía sabiamente. Ja, "sabiamente". Pues no. Las oportunidades aquí son unas y allá son otras, eso me dijo Sofía, el sacarle el jugo a las situaciones ya depende de cada uno. Así que ya decidí el título de este post

miércoles, 8 de diciembre de 2010

nieve

Cayó nieve. Empezó a bajar la temperatura. Estábamos a cero grados. A esa temperatura el agua se convierte en hielo y la lluvia, pues en nieve.

Nevó y las calles se cubrieron de blanco, parecía que una gran alfombra blanca suavecita abrigaba todo el suelo. Era lindo sobre todo en la madrugada, antes de que pasaran los carros especiales a mover la nieve de las pistas para que los carros no se resbalen. Antes de eso, todo era blanco, blanco y sin huellas que corrompan la superficia lisita de la nieve. Lindo. Y por ratos podía ver desde mi ventana la nieve que caía.

Luego la temperatura bajó. Como queriendo conservar esa alfombrita, bajó a menos diez grados. Un congelador gigante en el que la nieve se conservara. Hacer muñecos de nieve, dejar huellitas divertidas en el camino.

Y hace unos días volvió a subir. Un grado sobre cero. La temperatura precisa en la que la nieve empieza a convertirse en agua de nuevo. El resultado: Schneematsch. Una nieve a medio derretir, charcos de agua con pedazos de hielo triturado, todo eso mezclado de pronto con la suciedad del piso, una especie de lodo resbaladizo por doquier. Un asco. Sólo donde se acumuló la nieve de las calles, quedan vestigios del blanco que cubría la ciudad. En los bordes de las calles y en las esquinas. El resto, lodo.

Hoy volvió a bajar la temperatura. Menos dos grados. Los hombrecitos de nieve pueden sentirse a salvo de nuevo, no se derretirán. Pero la nieve medio derretida quedó dura y áspera y los charcos de agua ahora son hielo resbaloso. Limpio, pero resbaloso.

Toda una ciencia esto de la nieve.

martes, 30 de noviembre de 2010

Los profes

Después de mucho tiempo, finalmente me decidí. Hoy lo haría. Le hablaría al profe, le preguntaría si alguna vez había hecho teatro. Sí que lo haría, puedes apostarlo.

Pero creo que durante las últimas semanas el profesor ha ido dándose cuenta de mi interés en él. Yo no lo noto, pero mis amigas dicen que me quedo mirándolo, sonriendo. Que me quedo como hipnotizada cuando él habla. A lo mejor él lo notó. Y a lo mejor le preocupa.

En clase hablábamos de las sociedades funcionales. Dijo que él no era más que un Hochschullehrer, nada más. Lo enfatizó lo suficiente como para que me sintiera aludida. "Es sólo tu profe de la uni, Kiara." Después de eso nos contó la anécdota de cuando se quedó "atrapado" en el ICE. Con su novia. Y la mencionó un par de veces. Qué conveniente.

Finalmente - y a pesar de todo eso - me atreví a hablarle. Lo miré y le dije "eh... profesor-" a lo que él me respondió casi inmediatamente, riendo "jeje, no me digash profeshor" tratando de imitar la ese española pero marcando la ere en "profesor" más de lo debido, delatando su lengua materna alemana. Con incomodidad, le dije "ehm, bueno, señor Baxmeyer, ¿Usted ha hecho teatro alguna vez?"

Sentí la ola en el cuerpo que se siente cuando terminamos algo importante. Satisfacción. Por fin lo hice. Ya estaba. Y ahora... ¿qué?

La conversación siguió, pero él habló en alemán. Yo, empecinada, le seguí respondiendo en castellano.

- Pues sí, hago un tipo de teatro, pero uno que no existe en España, se llama "Kabarett"
- Ah, ya veo.
- ¿Por qué?
- Pues en realidad era algo que Javiera y yo queríamos preguntarle desde que teníamos las clases de Gioconda Belli. Se nota cuando está enseñando, cuando de pronto se pone muy efusivo y tal...
Él se rió un poco nerviosamente.
- Pues sí, ich bin ja bühnenbeschädigt, muss ich gestehen.
- Pero es genial.
- Sí, en realidad es una cosa que ayuda mucho. Sobre todo cuando se es profesor porque uno tiene que estar constantemente frente a un público. Además nos ayuda a conocer la naturaleza humana porque nos enseña que no somos lo que muchas veces creemos que somos. Yo no soy Martin Baxmeyer, ése es el rol que tengo aquí y ahora pero en realidad yo soy otra cosa detrás del disfraz. Sí, tener práctica sobre el escenario es crucial. Yo conozco a muchas personas que salen a dar discursos y se mueren de miedo porque piensan que están yendo a que una masa de perros hambrientos los muerdan sin discresión. Al que tiene práctica sobre las tablas no le pasa eso, él aprende a poner la barrera entre él y el público. Sabe que estar frente a él es tomar una posición, un rol, y no se siente desnudo. Es una cosa verdaderamente recomendable.
- Wau, sí. Ja. Gracias. Si se presenta en algún lugar, sería lindo ir a verlo.

El profe se sorprendió y se rió nuevamente. Me pareció que la poca elocuencia de mi respuesta seguro le había hecho pensar que yo estaba loca o que era una atrevida del mal.

Pero en fin, teniendo en cuenta la recatafila de cosas que reveló acerca de sí mismo y de su relación con el teatro, supongo que mi atrevimiento no fue del todo infructífero. Y todavía queda la mitad del semestre, así que ya veremos qué pasa la próxima semana.


Por otro lado está el profesor Bellosta, que me felicitó por la organización del cineclub. Hablamos de las cosas que necesita, cómo organizarlo, su posición al respecto. En general las conversaciones con él suelen ser bastante informales pero me cuido mucho de no pasarme de la raya, ya que su amabilidad muchas veces podría darme pie a hacer cosas como darle un golpecito en el brazo y reírme diciéndole "ay profe no sea payaso". Ja, ese profe también es lo máximo.

¡Qué difícil es mantener relaciones formales y funcionales cuando uno se da cuenta de qeu todo el tiempo está tratando con humanos!

lunes, 29 de noviembre de 2010

feliz cumple

Hoy es el cumpleaños de Raquel. No tenía idea. Ella me lo dijo. Fue lindo que me lo dijera, yo sé que a ella no le gusta celebrar su cumpleaños ni el día de los enamorados ni la navidad ni ninguna festividad que se haya desvirtuado por haberse comercializado obscenamente y porque la gente se haya olvidado de su verdadero significado. Por eso significó mucho para mí que me dijera que hoy era su cumpleaños. Fue sólo una lástima haberlo sabido recién hoy, si al menos me hubiera enterado ayer, hubiera podido pensar en algo para regalarle. Aunque soy una tonta, ahora que lo pienso, yo siempre supe que ella era sagitario, y el signo de sagitario empieza el 23 de noviembre... mira si no soy tonta, ja.

Hablamos de su año. Este año fue intenso para ella porque... bueno, yo ya sé por qué. Este año le pasaron varias cosas. También fue este año que me "conoció".

Recordamos el día en que nos conocimos. Eso también fue lindo para mí. (Aunque a veces me siento muy egoísta cuando me pongo a recordar porque me gusta embobarme en mis propios recuerdos.) Fue ese día que nos vimos en Quinta Escencia. Sofía la llamó para decirle que nos encontráramos ahí. Ja, Raquel no tenía ni idea de dónde quedaba el lugar y Sofía tuvo que hacerle señas por la ventana para que nos viera. Eso es típico de Sofía, ir espontáneamente de un lugar a otro a veces sin fijarse siquiera en si sabe cómo llegar. Entonces yo no conocía a Raquel, no tenía idea de quién era esa persona.

Hablando con ella, ahora, me dijo que ese día fue un día antes de su cumpleaños. ¡Un día antes! Y estaba hablando con ella ahora, hace pocos minutos, un año y casi un día después de que nos conociéramos. No recordaba si en ese entonces yo ya estaba con Luis. Ella me dijo que sí, que ese día incluso compré post-its para él. "Sí, cierto, tienes razón, unos post-its con formas de notas musicales." Ja, qué tonta, siempre me olvido de todo. Pero sí, ya estaba con Luis. Es más, esa salida me costó una pelea fuerte con él. Le daba celos que Sofía me presentara a nueva gente y le daba celos que yo pasara tanto tiempo con Sofía. Además, le molestaba que no lo llamara en el tiempo que estaba con ella, que no me reportara. Creo que ese día empecé a decidir separarme de Sofía y que por eso no pude llegar a conocer a Raquel antes de irme... pero bueno, esa historia pertenece al recuento que haré yo el día de mi cumpleaños. Falta poco.

Hace un año y un día conocí a Raquel. (¿Es poco tiempo para enamorarse?) Me dio risa, Raquel me dijo que ella y Sofía sabían que yo terminaría con Luis y sabían que si no lo hacía, era por pura flojera. Me dio vergüenza pero era la verdad; le conté a Raquel que aun así ya había aprendido de mi experiencia con Luis, pero que me había quedado un poco como el niño quemado que le tiene miedo al fuego. Ya no quiero estar con alguien sólo por no estar sola y eso me trae uno que otro problema. Como que ya no sea tan atrevida ni arriesgada, for instance. Entonces ella me dijo eso de que seguramente le diría que sí a la siguiente persona que se enamorara de ella. No pude más que reír con un poco de nerviosismo. ¿Estaré enamorada? No puede ser. ¿Esto es amor? ¿Estaría yo dispuesta a llevar una relación con esa persona? (Qué lástima que en español la primera persona tenga que distinguir su género en los adjetivos.)

No lo sé. Sólo sé que hace un año y un día conocí a alguien que ahora es muy especial para mí. Y me alegra saber que un día como hoy nació y me alegra que haya nacido, que haya llegado a este mundo en esta época. Y me alegra haberla conocido. Hoy cumple un año más de vida y espero que su próximo año esté lleno de logros y de descubrimientos geniales. La quiero mucho. Por un momento pensé en decírselo, pero no, y no es que lo olvidara, sino que quiero (aprender a) decírselo sin palabras. La próxima vez que la vea la voy a abrazar y no le quedará ninguna duda de que es mi amiga. Así es.

Ja, nunca pensé que pudiera ser una persona tan cursi. Pero es verdad. Me alegro de que existas, Raquel :)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Findelocura

Viernes:
- Vino esa chica polaca vestida de negro, la loca de Tanz, Improvisatión. Va a vivir aquí en lugar de Xiao por dos meses. Wau, habla polaco, alemán, hebreo, español, está aprendiendo italiano... ja, lo máximo
- Nos regalaron cigarros. Llené un formulario por Lili para que le regalaran una cajetilla más a ella. Recordé lo práctico que es no fumar. No hay qeu salir al frío ni hay que gastar cantidades obscenas de dinero en destruir la salud propia. Pero bueno, tampoco discrimino a los fumadores.
- Fuimos a la discoteca esa. Encontramos a su amigo finlandés. Le gusté, pero nunca sé cómo reaccionar cuando le gusto a un chico. Luego pusieron Sally can't wait y me sacó a bailar otro chico. Me sorprendió el gesto porque nadie saca a bailar a nadie aquí, pero no contento con eso, empezó a bailar chéveremente, dándome vueltitas al ritmo de la música.
Lamentablemente, me di cuenta de que estaba algo mareado y eso me desanimó totalmente. Quise regresar a donde estaban mis amigos. Cecil me jaló de la mano para bailar conmigo sin que la canción hubiera terminado. Al final terminé bailando con él y con el otro. Felizmente terminó la canción y, con ella, el momento incómodo.
- Regresamos a casa. Cecil resultó ser mi vecino. Vive en el departamento de enfrente. Nunca lo había visto hasta esa noche. Ni siquiera en las clases de salsa que casualmente tomamos juntos.

En general me sentí atractiva esa noche. Tengo confianza en que eventualmente encontraré a un chico que me guste... Yay for selfesteem.

Sábado:
- Me levanté como al mediodía.
- Cecil me había agregado al facebook.
- Organicé la salida a la fiesta argentina con Lili y con Javiera. Fuimos a comprar un calendario. Espero que no me vuelva a pasar que olvide una cita el próximo año
- La fiesta argentina fue rara. Hubo gente del tango (elegantes), lesbianas que bailaban samba, gente alternativa de una onda medio ecológica, latinos y otros. Pero al final cada quien tiró para su lado y la fiesta final fue un desastre.
- Felipe y compañía llegaron al final. Fue lindo verlo. Hasta ahora no lo tengo claro, pero creo qeu al tomarnos una foto, él me besó en la cabeza. Aunque puede haber sido mi imaginación.
- Me dijeron para ir al cine hoy (domingo).

Empezó el invierno... por eso también el cambio de diseño :)

Domingo:
- Me levanté a la una de la tarde. Tengo tareas y aún no las he hecho, así que no podré ir al cine. No creo que me llamen de cualquier modo.

martes, 23 de noviembre de 2010

el profe y mis patas

hoy de nuevo me vieron con esa cara de niña perdida e ilusionada durante la clase de literatura. Qué será que le veo a ese profesor. Cuando apenas tengo tiempo para hacer tareas y me veo en la necesidad de elegir en qué cursos quiero cumplir y cuáles no, elijo siempre el de él, casi sin pensarlo. Y eso que no es un curso obligatorio...

Ja, me da un poco de risa cómo se está desarrollando mi relación con Raquel. Ayer me mostró poemas de Pizarnik y de Scorza. Me los mostró porque yo le enseñé unos sonetos de shakespeare que me parecieron lindos. Cuando le comparto esas cosas es... yo lo siento como un regalo. Aunque no tengo muy claro qué es exactamente lo que le regalo (¿una idea linda? ¿una sensación? ¿un momento?) pero se siente bonito saber que puedo alegrarla unos instantes con trivialidades tiernas.

Por otro lado, siento que mi relación con Sofía se ha detenido en el tiempo. Estoy cambiando y no la estoy haciendo partícipe del cambio. Creo que ella lo notó levemente; ayer me dijo "Kiara, qué miedo, has cambiado", pero no tuve tiempo de responderle porque estábamos todos en la misma conversa, Raquel, Sofía, Zack y yo. Y luego lo de "flaca", me hubiera gustado estar ahí o que al menos se quedara un rato más para entender por qué dijo que yo no utilizaba palabras que según la RAE no eran propias. O, mejor dicho, por qué lo sentí como una crítica más que como una explicación inocente. Bueno, eso de sentirlo como crítica también pudo haber venido de mí. En fin, ya qué importa.

Me fastidiaron mucho con Alonso, por eso de que vamos a "vivir juntos" cuando vaya a Lima. Dicen que seríamos como Candy y Terry. Me da risa.

me olvidé

wau, y nunca publiqué la entrada de cuando hablé con mi madre. Sigue en las mismas. Le hecha la culpa a su cuñada de las acciones que toma mi padre. Admito que él es una persona influenciable pero a fin de cuentas, uno siempre es responsable de sus propias acciones. No sé si mi madre llegue a comprender eso en esta vida.

domingo, 14 de noviembre de 2010

nuevo fondito

porque ya no es otoño, los árboles están calatos, llueve todo el día y ya está a punto de nevar

honestidad brutal

Estaba pensando en un nombre para ponerle a este post. Llegué a la misma conclusión que calamaro, ja. Honestidad brutal. ¿En qué medida debemos reparar en los sentimientos del otro cuando le hablamos? ¿No es mejor ser honestos siempre y sin importar las circunstancias?

Estaba hablando con Luis (acabo de darme cuenta de que hasta ahora no lo había mencionado en este blog, ja). Para variar, discutimos sobre tonterías. Él parece estar... ¿en contra? Bueno, algo así como en contra de toda moda. O qué será. Concretamente, le llegan personajes como Henry Spencer, Shane Dawson, RWJ, Sheldon, de The Big Bang Theory... Y no sé por qué. No digo que todos sean lo máximo, pero son personajes que a mí me agradan y que no pensaría en atacar de ningún modo. La moda no tiene por qué ser mala sólo por ser una moda, al igual que cualquier persona que se graba en youtube no tiene por qué ser criticable sólo porque se graba en youtube. Pero Luis en seguida me sale con argumentos de por qué yo no debería ilusionarme con esos personajes. Las personas públicas existen para eso, para que uno las idealice, para que uno fantasee con conocerlas, para que uno las observe, qué sé yo.

Me molestó un poco que esta vez quisiera "bajarme de mi nube" con este nuevo canal que encontró Carla, el de Rodrigo noséqué, el ontólogo. Realmente se le siente una persona entusiasta, romántica. Y Luis sencillamente no cree en la madurez romántica (¿o en el romance maduro?) y eso me molesta un poco de él. La idea de que no se quiere enamorar nunca, de que quiere ser un padre soltero (si es que llega a ser padre en absoluto), de no querer comprometerse nunca, de no querer atarse a una sola persona, de sentir que si lo hace le estarían quitando su libertad... Todo eso lo entiendo pero siento que yo ya pasé por esa etapa y que ahora tengo una mejor comprensión de cómo funciona el romanticismo, de cómo funciona (o de cómo debería funcionar) el amor, las relaciones. Tengo confianza en que yo sería una muy buena enamorada. Y me molesta un poco que Luis piense tan... cavernícolamente. Sexo es todo lo que necesita de las mujeres, yo al menos lo veo así. Y no sé si estará enamorado de su actual enamorada, a lo mejor sí, aunque lo dudo bastante.

En fin, lo que me dolió fue esto: yo le pregunté si él había amado alguna vez, él me respondió que él así lo creyó, pero que ahora ya no estaba seguro, a lo cual yo repuse con la pregunta de qué fue lo que le hizo creer que estaba enamorado; a esto último me contestó que "no sé, la verdad es que ahora me da flojera recordar. De cualquier modo no es relevante, yo soy el de ahora y no el de antes" Le dije que el pasado ayudaba a que las demás personas nos conocieran, no porque se pensara que él era el mismo de antes, sino porqeu daba una idea de las transformaciones que había sufrido, y que el camino andado era igual de importante que el punto actual en el que nos encontramos. A esto, él respondió "bueno, tú no eres lo suficientemente mi amiga como para que yo te suelte esos detalles de mi pasado"

Uao. Honestidad brutal. Bueno, lo aprecio, aprecio la sinceridad. Pero me duele la idea de que él pretenda acostarse conmigo a mi regreso a Lima pero que no esté dispuesto siquiera a entablar una relación de confianza. Me parece fresco y hasta un poco desconsiderado. Yo no sé, a lo mejor de verdad fue por flojera, pero incluso si fuera así; yo jamás dejaría de lado una conversa con Raquel o con Sofía por flojera. Y creo que ni con ellos ni con nadie, es algo que sencillamente me parece maleducado y egoísta. Y supongo que por eso me ofendí y que por eso me puse a llorar cuando terminamos de hablar (déjà vu, ¿¿o creo que no es la primera vez que hablo de Luis en este blog?? No sé, ya no me acuerdo).

Me dolió. Pero de todo se puede aprender. En el caso concreto, he comprendido por qué me dolió y eso es bueno porque ahora podré decírselo a él directamente la próxima vez que hable con él. Y en general, he aprendido que la política de sinceridad total no debe ser un pretexto para sacar todo lo que esté adentro mío así sea basura que pueda hacer sentir mal a otro. Es importante ser honesto pero es igualmente importante ser maduro y considerado. Una cosa no excluye a la otra, se puede ser genuinamente considerado, pero eso requiere un determinado trabajo personal de parte de cada uno de nosotros. A mí me falta, definitivamente. Pero no quiero ser un Luis que anda diciendo lo que a él honestamente le parece a pesar de que corra el riesgo de herir a las personas en el camino.

sola

De nuevo esta sensación de soledad. De no tener con quién salir un sábado en la noche, de no tener con quién hablar... la diferencia de horarios me lo hacía fácil: podía hablar con Juan, con Raquel. Pero ellos seguramente también tienen cosas que hacer un sábado a partir de las seis de la tarde. Vaya...

Y lo de Raquel es raro. Se va de viaje, fue imprevisto. Debe haber cambiado la configuración de su blog porque no me llegaban las actualizaciones al Google Reader y asumí que no estaba escribiendo nada. Pero no, ha seguido escribiendo y yo había dejado de leer por lo menos unas seis entradas. En la última contaba del viaje. De haberla leído a tiempo, le hubiera preguntado al respecto. ¿A dónde ser irá? Espero que le vaya bien en todo sentido. Le deseo experiencias buenas.

Pero lo del viaje no es lo raro, sino el hecho de que ahora nuevamente le guste alguien. O no, ni siquiera eso. Lo raro es mi reacción. (Juan acaba de entrar a messenger.) Usualmente me hubiera sentido triste y celosa. Así me sentí la primera vez que me contó que le gustaba alguien. Luego me contó que todo había sido una confusión, una atracción pasajera. Sentí un poco de alivio. Pero esta vez no fue así. De hecho me da un poco de pena la idea de que yo no tenga esperanzas de llegar a algo con ella jamás por el hecho de que ella esté ya con alguien. Pero no me siento horriblemente triste ni mucho menos celosa. De verdad es la primera vez que puedo decir con más sinceridad que nunca que me siento tranquila y hasta feliz de que ella esté viviendo cosas nuevas. Y si le funciona la relación con Patricio, pues genial, excelente. Evidentemente yo no soy Patricio y siento una absurda convicción de que yo me esforzaría más que cualquier otra persona en hacerla feliz y en no atarla y en llevar la relación de la manera más armoniosa y zen que sea posible. Pero al final la química no depende de uno nada más, sino de los dos, y es tan importante como la madurez de ambas partes de una relación para que ésta se desarrolle plenamente. Así que supongo que si no se da, pues será una historia más de amor frustrado en mi vida. Otro Jose Luis. Qué más da.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

regalito frustrado

Tuve un problema en clase de literatura. Pensé que por prejuicios, por suciedad en la mente, percibí un cuento de manera "chueca". ¿Han leído "los funerales de la mamá grande"? Yo percibí a la mamá grande como una cosa autoritaria y fea. El profesor y los demás del grupo la percibieron más bien como una cosa agradable y positiva. Quise saber en qué medida tenía que ver con mi mente o con mi background y le pedí a Raquel el favor de que leyera el cuento y que lo discutiera conmigo. Ella aceptó de muy buena gana.

Tengo que admitir que me emocionó la idea de compartirle por primera vez aquello qeu tanto me apasiona. Tratar a la literatura procediendo científicamente, analizando, desmembrando y poniendo bajo microscopio para entender, es algo que en el fondo me parece un poco inútil, pero es inevitablemente entretenido y me gusta hacerlo. Y me imaginé que cualquier persona interesada en la literatura o en el oficio de escribir estaría también interesada en esos análisis porque al final aportan una perspectiva nueva ante la literatura. En fin, no quiero tratar de defender mi posición ni decir que esos análisis llevan a algo (porque al final yo también creo, como ya dije, que no llevan a nada). Pero sí dejar en claro que me parece un ejercicio disfrutable y estimulante y que quise compartirlo con Raquel.

Al comienzo, por vergüenza o por miedo o por flojera (o por cualquier combinación de las anteriores) quise pasar a la interpretación directamente y preguntarle cómo interpretaría el cuento sin analizarlo antes. Pero, como suele pasar, sin una idea más o menos clara de la construcción, no se puede llegar a muchas conclusiones. Así que me vi más o menos atrapada y decidí arriesgarme y mostrarle cómo analizar al narrador, a los lugares, a los personajes. Y así lo hicimos.

Llegamos a los personajes y entonces ella me interrumpió. Me dijo que había querido decirme desde hace rato que ella realmente pensaba que GGM no estuvo pensando nada de eso, que seguramente no haya nada que interpretar en el cuento y que el análisis este no le aportaba nada. Me sentí un poco mal por haber gastado energías en algo qeu no le llamara la atención. Así que traté de pasar a la interpretación, que era lo que me interesaba saber de ella. Quería saber si ella había percibido el cuento igual que yo. Discutimos un rato sobre eso.

Al final de la discusión le dije "¿te acuerdas de cuando te dije que aquí trataban a la literatura como una ciencia? ¿viste lo que intenté hacer con el cuento? Desarmarlo para ver sus piezas, romperlo en mil pedazos para ponerlo bajo lupa..." "Sí" me respondió, "me sentí mal haciendo esto". Para ella, la experiencia fue comparable con violar a alguien. Y pensar que yo la hice pasar por todo eso.

Hablamos un rato sobre este procedimiento, sobre sus ventajas y sus desventajas. Yo sé que es muy poco práctico pero sus burlas hacia él, pues... terminé pidiéndole que no lo despreciara. Su reacción fue inmediata: "hey, yo no te desprecio a ti, a ti te quiero mucho. Es sólo que el método es..." y ya no recuerdo bien qué más dijo. "A ti te quiero mucho", esas palabras me impactaron tanto. Ja, soy una tonta, a pesar de que ya lo sé. En fin, volviendo a lo anterior, seguimos hablando sobre el asunto de tratar el arte como ciencia, de por qué se hace, de qué implicancias tiene, cosas de ese tipo que no nos llevaban a nada verdaderamente.

En esa discusión, vi la oportunidad de enmendarme por el mal rato que la había pasar. Recordé el texto que leímos en clase de español antiguo en donde veíamos que la palabra "arte" antiguamente significaba "ciencias" o, más precisamente, "ciencias de letras". Un significado heredado del latín. Le dije "antiguamente la palabra arte significaba ciencia". Antes de que pudiera escribir "¿tú crees que en algún momento las ciencias se trataron como si fueran arte?" ella me dijo "son palabras, flaca". "Son palabras...", como quien dice "palabras sin importancia". Y yo que siempre pensé que podía encontrar un sentido en las palabras y en sus etimologías heredadas desde el inicio de los tiempos, cuando las personas pensaban con el corazón. Después de eso, pude poner enter y decirle lo de la ciencia como arte. Lástima, ella ya estaba muy agitada con la conversa y creo que no me prestó atención cuando le hablé de la alquimia, cuando le dije "bueno, sólo pensé que te gustaría la idea de que se tratara a la ciencia como si fuera arte".

Quise regalarle un ejercicio entretenido y resultó que la llevé a un pantano hediondo donde la obligué a destruir la única flor que había ahí. Y luego, queriendo enmendarme, quise regalarle una idea bonita y no me entendió o no me prestó atención o algo pasó en el canal de comunicación que no pude terminar de transmitirle lo que quería.

Espero que las cosas no sean siempre así, que esto sea una excepción. Espero que algún día pueda hacerle un regalo bonito, hacerla sentir genial, hacerla feliz. ¿Qué necesito?

martes, 9 de noviembre de 2010

momento intenso

es la segunda vez que alguien me confiesa lo mismo.

pero esta vez fue tan intenso que mejor lo dejo para un lugar más privado. Por este post, vuelvo a mi puño y letra.

Sorry a los curiosos, je.

lunes, 8 de noviembre de 2010

tranqui

todo está tranquilo. Me siento bien.

Hoy hablé con Sofia de una manera muy libre. Entendía lo que decía, sentí el canal de comunicación muy abierto. Más abierto que antes, al menos. Fue lindo, siento que de verdad ha sido un nuevo comienzo con ella, que ahora nos estamos volviendo a conocer, a vernos como compañeras (aunque probablemente ella siempre me vio así). Yo la estoy empezando a ver así otra vez, como cuando la conocí en el colegio y nos burlábamos de la ignorancia (en todo nivel) de los demás. Ahora siento que de verdad puedo abrirme y escucharla y entenderla... Se siente lindo tener amigos.

Raquel también está bien. Me preocupa que esté tan estática, ella misma lo dice. Lo de estática también me preocupa en mí, tengo que conseguir un trabajo y empezar a producir dinero. Ojalá funcione lo de Jack. Raquel... ¿podré bailar contigo cuando regrese a Lima? ¿Me dedicarás algún día una canción de Jorge Drexler? ¿Bailaremos al ritmo de Fito Páez? ¿De Late Night Alumni? ¿Cómo será la química entre nosotras cuando estemos sola? ¿Será extraña e incómoda como en tu sueño? ¿Me querrás?

Sí, la verdad es que me pregunto todas esas cosas pero a la vez siento que no hay necesidad de responderlas ahora. "La búsqueda subconsciente de alguien a quien amar". Tú tranquila, quiérete a ti misma primero y así atraerás a las personas apropiadas. No hay apuro, deja que la naturaleza se encargue.

Sólo tengo que hacer más ejercicio. Comer más sano. Trabajar. Esas cosas me faltan para estar un poco más a gusto conmigo misma. Pero por ahora voy por buen camino. Estoy tranqui.

lunes, 1 de noviembre de 2010

meditación del fuego

debí escribir esto hace tiempo. Sucedió la semana pasada. Al final de la clase de baile e improvisación, las chicas encargadas del calentamiento decidieron llevar un ejercicio de cierre: "meditación del fuego".

El nombre lo dice todo. Consistía en meditar con la mirada puesta en una velita de té. No dieron instrucciones de cómo meditar, ni de lo que eso significaba o implicaba, sólo dijeron qeu tratáramos de disfrutar de la música, dejar que la mente vaya por donde quiera, relajarse y ya. Yo me quedé mirando el fuego, tratando de entenderlo. Pasé mi mano por encima, tratando de sentir el calor. Traté de sentir mi peso, sobre el piso, repartido a lo largo de mi cuerpo; sentir el cojín debajo mío, el calor de la vela al frente, sentir cómo todo influía sobre todo para generar una situación concreta en un instante.

Y entonces, en ese estado en el que trataba de entender el fuego frente a mí, me golpeó una pregunta: ¿Por qué estoy intentando hacer esto? Cierto, es una mezcla creada en mi mente a partir de muchos ejercicios que le he escuchado hacer a Sofía y a la gente de la nueva ciudad alta, pero es algo más. ¿Qué quiero lograr con ese ejercicio? ¿Por qué tratar de sentir lo qeu me rodea sin la mente racional?

La respuesta no se hizo esperar más de tres segundos. Uno, dos, tres. Esto es lo que hace Sofía, lo que hace Raquel. Por eso pueden manipular la materia a su antojo. Entender lo que te rodea es una manera de acercarse a todo eso, de ser parte del universo, de volverse parte de él, de unirse. Comprenderlo intuitivamente, sintiendo, es como poner la mano sobre un objeto en el mundo físico, material: hacemos contacto, y entonces lo podemos mover.

No diré que pude manipular el fuego en ese momento. Incluso ahora, no puedo. Ni el fuego, ni nada. Pero al menos entendí por qué es importante (o por qué me importa a mí) y qué significa esa forma de entender, a qué ayuda y una de sus consecuencias (si es que no es la única). Raquel se alegró cuando le conté. Me dijo que le caía bien mi profesora. Ja, mi profesora...

viernes, 22 de octubre de 2010

Tanz, Improvisation (Parte II)

Ayer volví a ese curso fantástico de baile e improvisación. Estaba ese chico del nombre no-alemán, la chica que está estudiando para profesora y una chica nueva muy excéntrica. Como desde el calentamiento nos estamos moviendo por todos lados, para cuando tuvimos que hacer el primer ejercicio, yo estaba parada al lado de este chico. Me dio vergüenza mirarlo cuando nos dijeron que nos pusiéramos en parejas, pero casi no tenía opción, estábamos muy cerca.

El ejercicio consistía en bailar nuevamente pero con los brazos, dejando que los nuestros y los de nuestra pareja se toquen y se pierdan y se vuelvan a tocar en todas las formas posibles. Al comienzo fue difícil, el nerviosismo hace que no me pueda dejar llevar. Pero finalmente lo conseguí: luego de movimientos torpes que no nos llevaban a ningún lado, aprendí a ceder cuando él me empujaba, y a tomar su impulso para empujarlo a él también. Y así provocábamos un vaivén que, con la aceleración del ritmo de la música, se iba haciendo también más rápido, y ya no sabíamos quién empujaba y quién cedía, porque ambos estábamos moviendo los brazos arriba y abajo, a la derecha y a la izquierda, volteándonos y cogiendo el brazo opuesto, empujando y jalando y atrayéndonos y alejándonos, cada vez con mayor velocidad. Y finalmente, cuando la música volvió a su calma inicial, la velocidad de nuestros movimientos bajó, y la desaceleración desembocó en caricias lentas y tibias, en nuestros brazos entrelazados que se enredaban y se desenredaban con cada acorde del piano, de la guitarra, todavía buscándose y desencontrándose.

Procurábamos concentrarnos en el ejercicio, en los movimientos. Pero nuestras miradas se cruzaron más de una vez. Tiene una mirada profunda, de esas que hasta me dan un poco de miedo. Esos ojos que miran sin miedo y sin asco, unos ojos grandes y llenos de luz. ¿Quién es esa persona que mira detrás de la ventana? Me recordaron a los ojos de José Luis, a los ojos de Paola, a los de Katharina. Qué lindo.

Vinieron más ejercicios después de eso.

Me recordó un poco al tango, a una lucha de espadas, a un juego de niños y a una enredadera.

lunes, 18 de octubre de 2010

Finde lejos

El viernes fui a visitar a Karin y me quedé hasta el domingo en la noche. Fue un poco agotador. Me incomoda cuando las personas discuten sobre cosas triviales o por malentendidos o por fallas de comunicación. Me parecen cosas tan fáciles de resolver que el hecho de que alguien se tropiece con esas piedritas es... bueh.

Yo mejor ni juzgo, las piedras con las que yo me tropiezo tampoco son montañas que digamos.

Por otro lado, me sorprendió ver la cantidad de prejuicios que puede tener Karin. Por ejemplo, el hecho de no comprar cosas en tal o cual sitio porque son "baratas", o el hecho de no ver películas que no hayan salido como máximo el año pasado porque son "viejas". Otra cosa que debería corregir es su planificación. Todo el tiempo anda "estresada" por presión de tiempo, pero si planificara su día y supiera cuánto tiempo va a pasar en cada lugar, no tendría esa presión al final. En fin, supongo que simplemente hacemos las cosas de diferente manera y ya.

La nota graciosa del fin de semana fue cuando ella mandó a su esposo a comprar un "pimiento naranja" y él le trajo un pimiento amarillo y dos naranjas, jajaja. Claro, en el momento a él no le resultó tan gracioso que nos riéramos porque él también estaba con presión de tiempo (tenía que salir a trabajar ese día sábado hasta la madrugada) y el que Karin se burlara de él ocasionó, digamos, un pequeño arranque en él.

Dentro de todo puedo decir que fue divertido volver a ver a Karin. Siempre es lindo salir de donde uno está.

jueves, 14 de octubre de 2010

Tanz, Improvisation

Hoy fui a hacer compras en la mañana. Para variar regresé a mi casa cargando bolsas que pesaban más que mis culpas. Llegué y desempaqué todo alegrándome de haber comprado más frutas y verduras de lo habitual, pensando que "este mes comeré un poco más sano". Ja, en eso llega mi roomie y, mirando lo que había comprado, me comenta "eh, tú no comes muy sano, ¿verdad? Todas tus verduras son congeladas..." je, bueno. Whatever.

Luego me pidió por favor que cuando cocinara, terminara de limpiar la cocina al terminar. Bueno, lo admito, tengo la mala costumbre de no limpiar inmediatamente todas mis cosas cuando termino de usarlas. Pero es que es tan bonito sentarse a comer sin estar pensando en que "todavía tengo que lavar"... Y si me pongo a lavar antes de sentarme, se me enfría la comida :( Bueno, cuestiones de convivencia. Mi mamá siempre se preocupaba por lo desordenada que soy, pero a mi cuarto no le va tan mal, creo... Cuando uno está solo de veras y no tiene quién le haga las cosas es cuando de verdad se pone las pilas, ¿no?

En fin, después de eso tuve que ir a la uni. Hoy tuve la clase más genial. "Tanz, Improvisation", es el nombre y creo que lo dice todo. Bailamos libremente. Hoy hicimos unos ejercicios divertidísimos (rarísimos también). Primero hicimos que bailara nuestro dedo índice, luego nuestro codo, luego nuestro hombro, luego los pies, luego las rodillas. "Déjenlos bailar y síganlos adonde ellos los lleven" nos dijo la profesora mientras ponía una música lindísima, tranquila pero intensa. Luego hicimos el ejercicio en parejas. Esto fue lo mejor: a ojos cerrados, junten los dedos índices y háganlos bailar al ritmo de una música tranquila pero intensa. No espíen, no abran los ojos. Y experimenten: ¿qué tan arriba o qué tan abajo pueden llegar? ¿Pueden moverse sin perder el contacto? ¿Cuánto tiempo pueden bailar así, sin abrir los ojos? Y luego lo mismo con las palmas de las manos. Siempre procurando no perder el contacto. Y, finalmente, procuren separarse de su pareja y volver a juntarse (en esta parte pueden abrir un poco los ojos). Para mí, la experiencia fue bellísima: podía sentir la presencia de cada persona, la conexión con mi cuerpo y con el de ella. Incluso podía percibir la personalidad de cada uno, si se dejaba guiar o si guiaba, qué tan segura de sí misma estaba, con qué movimientos se sentía cómoda, qué "espectro de espontaneidad" tenía...

La profesora nos contó al final que había sido hermoso vernos bailar. Que a ella le gustan mucho estos cursos porque no hay "errores" que se puedan cometer: mientras uno esté consciente de su cuerpo y se sienta unido a él, lo que sea que haga se verá bello. La idea me parece hasta poética...

En ese curso, un chico llamó mi atención por ser el más libre de todos los hombres ahí, el más espontáneo. Me dio un poco de risa ver, cuando dijimos nuestros nombres, que el suyo no era alemán, como tampoco lo era su apellido. Un palito más para el cliché de que los alemanes no saben bailar. (Ojo, yo no creo esto, conozco muchos alemanes que bailan mejor que yo, sólo digo que es un cliché para el que he encontrado uno que otro especimen de ejemplo, ja). Y bueno, me hubiera encantado ser pareja de este chico en cualquiera de los ejercicios. Lamentablemente no se dio. Pero muchas de las otras personas con las que tuve contacto se sintieron también muy abiertas, muy bellas. Y fue curioso, éste chico que llamó mi atención fue el único con el qeu no pude hacer contacto visual en toda la clase. A pesar de que, antes, mientras esperaba en la salita que está fuera del salón, él y yo nos miramos constantemente - para luego esquivarnos el uno al otro, por supuesto, ya que no teníamos la menor idea de quiénes éramos ni qué hacíamos en ese lugar los dos...

En fin, fue una experiencia muy bonita y quise ponerla aquí. Por ahí que alguien, tal vez, quizás, algún día, encuentra este blog y lee esto y se anima a probar hacer esos ejercicios en un grupo de gente menos rochosa que el promedio y se da cuenta de lo genial y sensible que puede ser el cuerpo humano y de lo hermosas que pueden ser los resultados de los experimentos que hagamos con él.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Clima

Los días feos y grises me recuerdan a Lima. A pesar de que en Lima no me gustaban, el estar lejos y recordarla se siente más o menos bonito. Nostalgioso.

Los días soleados me recuerdan a Raquel.

Eso significa que, este otoño, todos mis días serán felices porque todas sus opciones climáticas me traen recuerdos placenteros.

A ver cómo me va en invierno cuando empiece a nevar.

tiempo y abrazos

Me emociono cuando Raquel me menciona en su blog. Se siente bonito. El otro día soñé con ella, o bueno, soñé que hablaba con ella por messenger (ja, qué sueño para más tela ¿no?). En mi sueño, me saludaba diciéndome "hola pequeña" y yo me emocionaba más por eso. A lo mejor me gusta, quién sabe. La verdad es que ni yo lo sé. Y es mejor así.

Hace un par de días tomé consciencia (y tomé con otra chica más XD jaja) no, en serio, tomé consciencia de que nadie me está apurando en los estudios. Cierto, hay cursos que tengo que seguir obligatoriamente para poder graduarme y los créditos y las notas y todo eso. Pero puedo tomarme el tiempo que quiera y aprender todas las cosas que quiera, armar mis horarios como quiera y hacerlo todo con calmancia y pacientura. Al fin y al cabo, lo que quiero hacer llegando a Lima tiene más que ver con conocimientos comerciales y con voluntad que con cualquier otra cosa en primera instancia. Y esas cosas ya las tengo.

Estoy en una etapa de seguridad, eso es lindo. Y en gran parte se los debo a mis amigos. A Sofía y a Raquel más que a nadie. Y me siento feliz de conocer a las personas que conozco, me siento un poco más cerca de ellas (a pesar de que los alemanes suelan tener problemas para acercarse verdaderamente a las personas). A propósito de eso, ayer estuve en una práctica de coro con Javiera y sentí muchas ganas de abrazarla, pero no me atreví. Me acuerdo de que una vez Sofía me dijo que yo daba la impresión de necesitar mucho amor porque la abrazaba seguido, creo que eso me detuvo de abrazar a Javiera, se sintió feo que Sofía pensara que la abrazaba por razones egoístas, aunque a lo mejor tuviera razón. El otro día, en clase de salsa con Katharina, vio un gesto mío de felicidad y me abrazó enternecida y se sintió bonito. Y tengo que decir que también me sorprendió que me abrazara de esa manera tan espontánea, supongo que tengo ese prejuicio sobre los alemanes de que no suelen expresarse mucho físicamente.

domingo, 10 de octubre de 2010

Ay, mi madre...

Ayer me llamó mi mamá tardísimo. Me asustó, estaba en ese estado entre despierta y casi dormida, cayendo en las garras del sueño finalmente, cuando en medio del silencio y la calma nocturnos, suena el escándalo de mi celular timbrando y vibrando jajaja.

Bueno, lo mismo de siempre. Ella piense que puede y debe salvar su matrimonio. Dice que todos estamos aquí para aprender y que tal vez de la experiencia que están teniendo ella y mi padre puedan aprender a llevar mejor su matrimonio. Es su opinión y al final, le digan lo qeu le digan, ella va a hacer lo que quiera con su vida. Pero a mí nadie me quita de la cabeza que le sacaría más provecho a la situación si decidiera a tomar una decisión valiente y se divorciara de una vez por todas. Espero que mi papá sea un poco más firme que ella, que sea más... ¿cuál es la palabra? Sensato. Mi mamá dice "definitivamente ya no hay confianza", y luego "pero quiero salvar la relación"... ¿¡Qué relación?! Ahí ya no hay nada que salvar, creo yo. Fueron años... años de esconderse deudas el uno del otro, años de mi padre engañando a mi madre, años de incomprensión ininterrumpida, años de inestabilidad. De hecho debe de haber habido momentos bonitos y felices, momentos de fotografía, los días en que mi papá llegaba con flores para mi mamá o qué sé yo, las veces en que mi mamá cocinaba y a mi papá le gustaba la comida. Pero un matrimoniono puede basarse en momentitos felices, tiene que haber algo más de fondo, algo más profundo. Honestidad, confianza, eso es bááásico...

Pero ya, no quiero hacer bilis por algo que no puedo remediar. Mi mamá dice que a lo mejor mi papá podría ayudarme a comprarme una computadora o ayudarme a pagar mi pasaje del próximo año, cuando regrese. Pero no sé, él ya hace bastante por mí y no le quiero pedir más. Además, también tengo que conseguir trabajo y ganar plata por mi cuenta. Con eso, creo que podría ahorrar más que suficiente hasta julio para comprar mi pasaje de ida y vuelta y tener todavía una bolsa de viaje que me permita vivir fuera de la casa de mis padres. Espero que mi mamá no entre en crisis cuando se entere de eso último.

¿Buenas noticias? Ah, sí, ayer hablé con Raquel después de mucho tiempo por messenger. O bueno, ella dijo que fueron dos días, ja. Siempre me gusta hablar con ella. La siento mucho más cercana a mí que a Sofía, pero no de forma "emocional" sino... ¿cómo decirlo? La veo menos etérea y mis conversaciones con ella fluyen más naturalmente y sin esfuerzo. Con Sofía a veces me pasa eso de ya no saber qué decir o de no saber si lo qeu quiero contarle es apropiado o qué sé yo... con eso que me dijo de que ya no se siente obligada a hablar conmigo de temas que no le resulten agradables... Pero en fin. Basta. Siento que hoy me estoy quejando mucho de mi vida, jajaja no, eso no es típico en mí.

Voy a alistarme y a salir al teatro con Katharina, a quien no le he camuflado el nombre. Me divertiré, sisisi n_n

sábado, 9 de octubre de 2010

Ganas de escribir

Hoy terminé de analizar la estructura de la novela de Sofía. Estoy contenta porque es algo que le prometí que haría y por fin tuve el tiempo y la voluntad necesaria para hacerlo. Además, hoy también hice algo qeu estuve dejando para después mucho tiempo. Mi papá me escribió y yo no le respondí. Me escribió contándome cosas serias y yo no quise responderle porque me daba flojera tener que pensar por él...

Lo que pasa es que su situación con mi mamá es... complicada pero fácil de entender cuando uno ve las cosas más o menos objetivamente, desde afuera. El problema es que yo no puedo opinar porque soy hija y así les diga a ambos sus errores y aciertos, ambos van a terminar escuchando sólo lo que les conviene, van a terminar pensando que estoy del lado de cada uno de ellos y no es así. Supongo que lo que me molesta es no poder cambiar esa reacción en ellos, ese pensar que tienen la razón sí o sí. Ahora su única salida es divorciarse y espero qeu eso suceda lo antes posible y de la manera más civilizada que puedan.

En fin, ordené mis ideas para escribirle y le respondí. Hice lo de la novela de Sofía. Me sentí llena de voluntad y vine a armar mi horario de una vez por todas, que era lo otro qeu estaba dejando siempre para después. Y estaba haciendo eso pero empecé a emocionarme. A veces me pasa eso y no lo controlo y no puedo sacarlo de mí o para hacerlo tendría que ponerme a hacer ejercicio, a correr y saltar y creo qeu ni así lo podría expulsar de mi organismo. Y me da pereza ponerme a correr y a saltar ahora. No por hacerlo, sino por lo que implica: cambiarme, salir a correr, regresar a mi casa cuando seguramente ya esté cansada, etc. Así que imaginé que este sería el mejor medio para exorcizarme un poco, ja. Y creo que está funcionando.

Diré una última cosa: los últimos días he sido presa de la ansiedad causada por el ocio. Odio admitirlo, pero necesito tener la mente ocupada y el cuerpo también. Bajé un poco de peso mientras trabajaba, no paraba en todo el día: salía del trabajo y me iba a hacer deporte. Llegaba a mi casa y tenía la suficiente voluntad como para rehusarme a comer algo más en el día y de cualquier modo tenía que acostarme lo más temprano posible para poder despertarme a las cinco de la mañana al día siguiente y empezar la rutina otra vez. Las últimas semanas hasta tuve suficiente voluntad como para ir a hacer deporte los sábados... ¡¡Los sábados!! Jaja, pero bueno, ahora que tengo todo el tiempo del mundo, toda la libertad del mundo para hacer lo que me dé la gana, no los sé utilizar. Y en la desesperación, me agarra la ansiedad. Y la confundo o no la confundo sino que trato de apaciguarla con medidas tontas, tontas y ridículas, y absurtas y estúpidas... trato de dormir más y me pongo a comer. Hoy hasta tomé café... bueno, cappuccino o como se escriba y eso me tranquilizó un poco, para mi sorpresa. Pero bueno, en estos días he notado que he vuelto a subir de peso y eso me desalienta un poco. Espero qeu con la uni y estando ocupada pueda volver a un ritmo que haga que me olvide de la comida o que al menos mantenga mi mente en movimiento...

Siento que no debería ser así, que debería poder permanecer quieta. Pero no puedo y no quiero forzarme a hacer algo que no me nace. Ja, parece que me estuviera justificando. ¿Con quién? ¿Con Sofía? ¿Con Raquel? No... creo que es conmigo. Pero igual es tonto. Ja, si yo ya sé lo que hago... ¿no?

viernes, 8 de octubre de 2010

Nuevo blog

No. No vivo en el estado de Georgia, ni en ningún estado de EEUU. Tampoco vivo en ninguna ciudad llamada Georgia en ningún lugar del mundo. Vivo en una pequeña ciudad alemana llamada Bielefeld. Por ahora, al menos.

Mi nuevo blog se llama "Mi vida en Georgia" porque sucede que Georgia es el nombre de una de mis fuentes favoritas (por no decir que probablemente sea la que más me gusta). Podría haberse llamado "Mi vida en DejaVu" o "Mi vida monospaced" o tal vez incluso "Mi vida Rockwell", lo cual para quienes comprenden un poco de francés o inglés respectivamente a lo mejor hubiera resultado gracioso. Pero no. Elegí Georgia y así se quedará hasta que cambie de opinión o abandone el blog. Lo que suceda primero.

Ah, y lo creé porque, muy a mi pesar, soy muy floja para escribir entradas en mi diario real, de carne y hueso. Ja, bueno, técnicamente no está hecho de carne y hueso sino de papel y algo que mantenga las hojas unidas. Pero ya me habían entendido. Pero continuando con lo anterior: escribir ahí es una cosa que suelo encontrar muy agradable y romántica, sobre todo cuando tengo cargas de pluma fuente y puedo escribir con tinta líquida sobre papel blanquito y ver de cerca cómo se va secando/absorbiendo... Lamentablemente es una actividad que también dejo de lado cuando los músculos de mi muñeca no tienen la resistencia suficiente como para dar a luz a todas las palabras que le llegan desde mi cerebro.

Es así que, en un acto cuasi desesperado por expresarme de alguna forma virtual y tal vez un poco posera, decidí empezar a escribir mis entradas aquí. De cualquier manera, confío en que el contenido de la internet es lo suficientemente vasto como para que pocas personas lleguen hasta aquí, haciendo que este blog se mantenga más o menos privado (incluso poniéndolo en full stalker mode).

Así que, para ti, "desocupado lector", he aquí: Mi vida en Georgia.