lunes, 31 de enero de 2011

autocontrol

me hizo mucha falta hoy. sylvia es la única que se ha mantenido conectada conmigo a través del facebook desde que mi ex y yo terminamos. De vez en cuando nos dejamos comentarios en las publicaciones, nada muy personal. Con ella nunca me llevé mal, pero tampoco conversé largo y de corrido como con Elita. Elita sí me habla por el messenger, se acordó de mi cumple y todo. Y me para mandando buenas vibras. Y yo a ella también, me cae superbien.

El otro día le dejé uno de esos comentarios a una publicación de Sylvia. De pronto veo en mis noticias lo siguiente: "Luis Enrique C****** S****** también ha comentario la publicación de..." y sentí que se me detenía el corazón o que se aceleraba desmesuradamente o ambas, si es que eso es posible. Y corrí a ver lo que había comentado. Una payasada, como era de esperarse de él. Sigue creyendo que mientras más puntos suspensivos escriba, más larga es la pausa, ja.

Mi reacción inmediata fue responder al comentario con algo más, yo sólo había puesto una carita triste y por eso me había enterado del comment de Luis, pero podía escribirle algo, ponerle "hey, luis..." o a lo mejor incluso "hey, luchito" y seguir con algo tipo "a los años, qué es de tu vida". Pero no lo hice. "Igual y podría poner cualquier otra cosa, responder al comment de él, seguirle la cuerda" pensé. Pero tampoco. Pensé que cualquier acción dirigida a contactarlo a él sería dañina. Para él sobre todo, pero tal vez para mí también. (Ya de por sí, todas estas cavilaciones son algo que escribo a manera de exorcismo, para escarmentarlas como si fueran un demonio que no me deja tranquila.)

Así que no hice nada. No comenté nada. Luego me llegaron las notificaciones de las demás personas que comentaron el hilo. Entre ellas, Elita. Al ver un nombre conocido, volví a la publicación a ver qué más habían puesto. El comentario de Luis ya no estaba. Sólo Sylvia y Luis tendrían el "poder" para borrarlo. Seguramente fue él, al darse cuenta de que yo había comentado antes. Mi comment fue tan pequeñito (sólo esa carita triste) que muy probablemente ni lo vio y sólo se percató de él una vez publicado su comment.

Todo este episodio fue suficiente como para hacerme volver al perfil de Luis. Su configuración de privacidad no me permite ver todos sus álbum de fotos, pero al menos puedo ver sus fotos del perfil y esta vez vi muchas fotos nuevas y varias caras nuevas también. En todas las fotos sale sonriendo. Sonriendo... esa sonrisa que le inflaba los cachetes dándole una apariencia como de osito de caricatura. Me daba tanta ternura esa sonrisa... Hasta ahora me da, no lo puedo negar. Y así, como me está pasando ahora mismo, en este preciso instante, fue que empecé a pensar en él otra vez. En sus abrazos, en lo grandote que me quedaba, en su fragilidad escondida, en su maleabilidad, esas cosas que repotenciadas me hubieran resultado tanto más atractivas... Igual que ahora, me puse a pensar en si él visitaba de vez en cuando mi perfil en facebook y hasta consideré cambiar las configuraciones de privacidad para que pudiera ver todas mis fotos en caso decidiera entrar alguna vez. Pero no, "mi seguridad es primero" pensé. Luego me pregunté si él googleaba mi nombre. Si lo hiciera, de seguro encontraría este blog. Y de encontrarlo... ¿lo leería? Hay nombres en clave, ¿sabrá de quiénes hablo? Y el nombre de él es uno de los pocos que no he escondido, no sé hasta ahora bien por qué. ¿Estarás ahí, entre los pocos lectores de este humilde blog de perfil abierto? Ni idea. Tampoco creo que me entere. Aunque estuviera él ahí, leyendo, seguro no me lo diría. Ni aunque habláramos.

Pero ahí está el asunto. No hablamos. No sé nada de él. Y me metí a su perfil a ver sus fotos en las que se ríe y en las que otras personas de las que no sé nada le ponen comentarios y yo no puedo evitar preguntarme: ¿quiénes son esas personas?, ¿a quiénes has conocido desde que estamos separados?, ¿...eres feliz? Ja, sí, yo misma me acabo de sorprender, pero finalmente me pregunto eso y espero desde el fondo de mi corazón que sí lo seas.

Es cierto que hasta ahora nadie me ha querido tanto como Luis. Con posesividad y obsesión y todo lo que se quiera, pero no me he encontrado a nadie que me atesore como él lo hizo. Y supongo que extraño eso y que en este punto de mi vida sólo puedo relacionar esa sensación de ser tan querida con la imagen de él y por eso lo extraño. Pero tengo que ser sincera conmigo misma y saber que así como él es, maleable pero débil como hoja de aluminio, querendón pero absorbente como arena, no es compatible conmigo. Y espero que encuentre a alguien con quien comparta su manera de querer y que sea muy feliz con esa persona.

Yo no puedo estar torturándome de esta manera. No es posible que requiera tanto autocontrol para no ir y escribirle y preguntarle cómo está. Ya lo veré, agosto está a la vuelta de la esquina. Agosto ya llegará. Y en agosto lo veré. Y sabré si es feliz. Espero que lo sea.

Bueno, al menos después de todo esto ya no me quedarán energías para ir y hablarle. Es mejor así. Sí. Es mejor.

sábado, 29 de enero de 2011

chiquilla

me siento como una chiquilla de nuevo. no digo que sea ya una mujer adulta y blabla, el término correcto creo que es "adulto joven" o "joven adulto" pero a quién le importa, me siento como si estuviera en el colegio y el chico que me gusta me mirara. había abandonado mis esperanzas con raquel pero luego cuando me pide que no me vaya, que le gusta hablar conmigo, que es temprano pero que por hablarme sí se quedaría hasta tarde... todas esas cosas me hacen cosquillas en el estómago y me hacen sonreír involuntariamente. qué lindo sería ¿no? raquel y yo...

pero bueno, ni modo, ella es linda y no la veré hasta agosto. a ver qué pasa... mejor no te ilusiones mucho...

soy una engreída

¿dar o recibir? la eterna pregunta. cuál es más importante, son igualmente importantes, no son importantes... no sé, no tengo idea. sólo sé que me CAGA cada vez que raquel y sofía me hablan de cosas que no entiendo. raquel dice que pienso en mí y no me doy cuenta de que hay cosas más grandes y yo me frustro y pienso que me gustaría darme cuenta pero no puedo, NO PUEDO, no lo puedo entender todo, no he descubierto el universo adentro mío y no puedo canalizar cada experiencia del todo en mí como ellos. es como preguntarle a un niño "cuanto es dos más dos" y esperar que sepa la respuesta "porque si se deja fluir, la va a encontrar". no pues, si esperas la respuesta específica, necesitas que el niño comprenda los conceptos de par, suma, etc. de lo contrario, todo lo que puede hacer es adivinar y, muy probablemente, equivocarse. y luego ¿qué? ¿el que le hizo la pregunta tendrá derecho de molestarse con él por responder mal? ¡NO! porque jamás le dio las pautas necesarias para que respondiera correctamente en primer lugar.

por eso no me parece que explicar las cosas no sea importante. precisamente para eso existe la comunicación escrita y hablada, existe porqeu no todos tenemos la capacidad de comunicarnos telepáticamente, de saber exactamente lo que está queriéndonos decir el otro cuando nos habla. raquel me dice que me calle y escuche a ver si así aprendo algo. pero cómo, ¿¡CÓMO?! las personas hoy en día ya no estamos hechas así, necesitamos comida procesada que se pueda digerir fácilmente y necesitamos ideas explicadas que se puedan entender rápidamente. y no pueden esperar que uno sea "especial" y lo entienda todo a la primera. no se puede esperar eso de nadie, DE NADIE. si se da, pues bien, pero que no sea la regla, porque muchos terminaremos frustrados y muchos otros decepcionados.

por eso llegué a la conclusión de que explicar las cosas es igualmente importante que entenderlas. ¿por qué? hmm buena pregunta. claro, lo digo básicamente porque A MÍ no me gusta que me dejen sin entender las cosas, por eso yo procuro no dejar a alguien sin entender algo cuando quiere saber, cuando pregunta. trato de explicarlo lo mejor que pueda, si es necesario masticarlo hasta hacerlo puré y que lo pueda procesar el otro. ¿eso significa que me importa lo que los demás piensen de mí? ¿que es mi manera de proyectarme sobre el resto? no tengo idea, pero sí sé una cosa: a mí no me gusta que me expliquen los asuntos a medias; consecuentemente, yo no explico los asuntos a medias y espero de los demás que no me expliquen los asuntos a medias. ¡¡¡POR FAVOR, NUNCA ME EXPLIQUEN LOS ASUNTOS A MEDIAS!!! no lo soporto, no lo aguanto, lo detesto, lo odio, lo aborresco, no hay cosa que me cargue más.

a lo mejor es mi ego reaccionando ante la idea de no saber algo que alguien más si sabe. mi orgullo diciéndome que no es posible que exista algo que yo no pueda entender. pero no puedo con mi genio, soy así y al menos por ahora no puedo cambiar, al menos por ahora me seguirá molestando que la gente espere que yo entienda lo que me dice formulando oraciones mínimas o haciéndose los misteriosos con chistecitos insiders. porque eso significará lo que ya dije: que yo tendré que asumir mucho y habrá grandes probabilidades de error en algo tonto, insignificante... bueno, tal vez no tan insignificante, pero sí algo que podría haberse resuelto con explicaciones pertinentes.

raquel... sofía... ¿algún día se tomarán la molestia de explicarme los misterios en los que están metidas?

lunes, 24 de enero de 2011

Alienación

Como en el cuento de Ribeyro donde el negro López se quiere deslopizar y ser lo más gringo posible para casarse con una blanquita miraflorina. Así, igualito, pero a mayor escala, veo yo una alienación en ciertas personas que a veces me resulta un poco indignante. Y tengo que confesar antes que nada que yo también he sido víctima de los mensajes con los que nos bombardea la publicidad, las mujeres de portada de revista siempre son las más blanquitas, rara vez encontramos un tipo de mujer a lo pocahontas modelándonos ropa y todo eso nos afecta sin que nos demos cuenta.

Lo que a mí me ha pasado es que aquí, estando rodeada de blanquitos, he aprendido a revalorizar o a reencontrar la belleza que parecía perdida en el tipo latino. La piel canela y el pelo negro, los ojos marrón oscuro, algo jalados, un poco como los asiáticos. Incluso me da un poco de lástima ser tan blanca para estándares latinos, a lo mejor sería sabroso poder portar con orgullo un pelo lacio, grueso y más oscuro y una piel más cobriza. Sí, me parece un tipo atractivo.

Pero la situa es la que es, y es que en latinoamérica se aprecia lo extranjero, sobre todo si viene de países más desarrollados. Es así que me encuentro con las siguientes situaciones que en primera línea pueden sonar ridículas, pero que vistas con un poco de agudeza, intuición y profundidad, pueden resultar altamente cuestionables:
  • En Lima nadie usa jabón líquido ni gel de ducha. Aquí en Europa, sí. Es más bien la excepción que se use jabón en barra. Y de pronto nos encontramos a gente que toda su vida ha usado jabón en barra y luego, ni bien llega, entusiasmada con la idea del gel de ducha, alega que de cualquier manera el jabón en barra siempre le resecaba la piel y que por eso utiliza el gel de ducha.
  • No importa si es la regla o la excepción, si hay muchos o pocos en donde se esté. El punto es que decir "mi tipo son los trigueños" o "mi tipo son los rubios, blancos de ojos celestes", no sería sospechoso ni cuestionable si es que no se encontraran una serie de sucesos pasados que avalaran la tesis de que existe un cierto desprecio por lo propio, por lo nacional, que nos hace buscar desesperadamente (y a veces contándonos el cuento de que se trata meramente de un gusto "natural" o algo así) el tipo europeo, el blanco de ojos claros. Aj.
  • Comer el pan abierto y reírse de quienes "todavía lo comen cerrado, como en Perú".
  • Anhelar tener pelo y ojos claros y alegrarse de estar pálido. Comprarse lentes de contacto por razones que escapen a la sana diversión halloweenesca se incluye aquí.
  • Procurar hablar un idioma extranjero suprimiendo el acento y esforzarse en ello hasta que se logre un nuevo acento con las características opuestas al acento natural. Procurar incluir las jergas del idioma extranjero con exagerado disfuerzo.
  • Finalmente y, en mi opinión, la peor de todas y la que algún día podría ser la gota que derrame el vaso, es ésta: hablar en idiomas extranjeros con aquellos que comparten tu lengua natal. Cuando llegas al punto de sentir flojera de hablar/escribir en tu lengua materna, felicítate, has culminado tu proceso de alienación.

viernes, 21 de enero de 2011

Tanto que decir...

Estaba doblando y guardando ropa limpia y mi mente se empezó a llenar de algunas ideas que necesitaba dejar salir. Hubiera sido algo más práctico escribir esto en mi diario porque la compu ya estaba apagada, pero escribir a mano ha perdido un poco su encanto desde que ya no tengo pluma. Y aparte era bastante, imaginé que me costaría menos esfuerzo tipearlo y, consecuentemente, terminaría lo empezado.

En fin. Pensaba sobre todo en el nuevo Luis. Y pensaba algo también en el primer Luis, en mi ex. Pensaba en ellos porque los asocié con la idea de estar acompañada... me parecía algo tonto, pero algo tan sencillo como doblar y guardar ropa fresca podría ser más bonito si se hiciera con cariño, para alguien, acompañada, qué sé yo, de a dos. Mientras doblaba mi ropa interior pensaba "qué suavecito es el algodón... el suavizante realmente lo deja muy terso al tacto, casi parece que se fuera a resbalar entre los dedos..." y luego pensé "ja, lástima..." Sí... lástima que vaya a ser yo la única en tocar esa tela suavecita por ahora...

Pensaba también en la última conversa que tuve con el nuevo Luis. Me demostró que a pesar de ser yo nada más que algo así como su potencial amante furtiva, le importan mis sentimientos. Se preocupó de que yo pudiera salir herida del asunto en el que nos hemos metido él y yo. Incluso terminó diciéndome que yo le gustaba y que si no estuviera tan lejos y si nos hubiéramos conocido antes, pues... ja, tuve que contenerme para no decirle "bueh, mejor así, para estar con un sacavueltero del mal, mejor paso". Igual se lo dije, pero con menos carguita y de un modo menos hiriente. Lo tomó bien, es un chico cínico y no sé si eso le ayuda a ser más fuerte, pero al menos lo hace algo menos sensible, lo cual puede resultar ventajoso cuando se quiere llevar una vida llena de cinismo. Ja.

Luego pensé en Raquel. Raquel... el otro día vi fotos nuevas de ella en el facebook. La he visto dos o tres veces en mi vida. El resto la he conocido por chat. Es realmente especial. Y Sofía me dijo que a ella no le importaba lo físico, que yo podría gustarle "si superara ciertos cosos míos, si fuera más segura de mí misma". A veces me descuadra que Raquel me diga que soy una persona especial, que no me doy cuenta de lo genial que soy, que tiene fe en mí, que cree en mí. Esas cosas me hacen pensar que a lo mejor... a lo mejor... Pero no. Estoy muy lejos. No podría atraerle. Además, es Raquel. Le gusta otro tipo de chicas. Volviendo a lo de las fotos: la vi de cerca. Y no me pareció fea. Tiene algo que me gusta. Es flacucha, ja. Seríamos una pareja medio rara. Pero me gusta el color de su piel, el contraste con sus ojos y con su sonrisa, esa piel oscura, bronceada, brillante... Creo que he aprendido a revalorar la piel canela estando aquí, entre tanto blanco. A Luis le gusta que sea pálida, le gusta mucho. Pero no sé, le veo también mucho encanto a la piel de bronce (ja, "bronceada", recién me doy cuenta).

Luego pensé en Sofía y me acordé de lo que publicó en mi facebook. Eso del Kin Maya. Sólo lo puso, no comentó nada, no dijo nada. Sólo lo dejó ahí. Creo que sigue rehacia a discutir "temas metafisicosos" conmigo. Esa vez me dijo "porque cada vez que te digo algo y no lo entiendes, me das a entender que te sientes mal por eso, y quiero evitar esa situación". Desde entonces hemos sido amigas en un aspecto más... ¿femenino? ¿cómplice? No sé. Nos contamos nuestras aventuras amorosas y cosillas superficialonas como las salidas, las personas a las que conocemos, cómo nos relacionamos con ellas, etc. O sea, lo que se cuentan los amigos "normales". Ja. Pero extraño un poco lo otro, las conversas filosóficas en las que ella trataba de explicarme cosas tan abstractas que yo terminaba con dolores de cabeza producidos por ambos el esfuerzo que hice para entender y la frustración de no comprender las cosas con tanta facilidad como ella.

Asuntos metafísicos... Entonces recordé la conversa en que le contaba a Raquel lo de la literatura femenina. Me dijo "no entienden, sólo deducen pero no entienden que no hay diferencia en la literatura porque no hay diferencia en la realidad" y yo le decía que sí entendíamos, que precisamente porque entendemos que no hay diferencia en la realidad es que podemos deducir que no hay diferencia en la literatura. Ella me respondió "podrían deducir y aun así no entender". A eso yo repuse "ja, cómo me subestimas..." Pero luego, varias líneas después, entendí que ella había estado hablando en general, no se había referido a mí ni a mi clase ni a mi profe ni a "nosotros". Lo había dicho porque es posible ("pero tú dijiste que podríamos deducir y no entender" "porque es cierto!!" o algo así fue). Y agregó "por estar pensando en ti, no captas el mensaje. Tú te subestimas, por eso crees que yo te subestimo." Ja, esta vez no me dolió tanto que fuera tan directa conmigo. Pero volviendo al tema del mensaje: es cierto, por pensar en mí misma, pensé que Raquel me estaba subestimando, que estaba pensando que yo y/o mi grupo no entendía algo simplísimo. Pero no, había estado hablando en general. ¡¡En general!! El problema está aquí: si en lugar de decir "podrían deducir y aun así no entender", ella hubiera dicho "se puede deducir y aun así no entender", yo seguramente hubiera entendido que hablaba en general. Porque justamente para eso existe el "se" en español: para hablar en general. Entonces pensé en lo que me dijo en un momento de la conversa: "capta el mensaje". El mensaje, la escencia del mensaje, no te fijes en la forma sino en la escencia. ¡Pero la escencia no puede ser, no puede existir sino a través de la forma! Ok, admito que fue un error mío estar pensando en mí, en ser atacada o algo así, pero aun así, creo que es cuestión de cortesía fijarse en lo que uno dice, sobre todo cuando habla con personas a las que aprecia.

Pero en fin, Raquel y Sofia son personas en las que confío. Y confío en su criterio y en que eligen bien sus palabras. Tal vez no con los mismos métodos que yo, pero con métodos útiles y confiables igual. Y si me dicen algo de frente, aunque me duela un poco, es necesario y adecuado que me lo digan así. Y si yo me siento mal al respecto, lo pertinente es dejárselos saber y asunto arreglado. Que al fin y al cabo, los amigos no están para andarse escondiendo las cosas ¿no?

Ah, me olvidaba... me duele la espalda últimamente y eso también me hace pensar en qeu es una lástima no tener a quien pedirle masajitos, ja.

martes, 18 de enero de 2011

Sex & Gender

Hoy nos explicaron en clase que el sexo y el género son dos cosas distintas en la sociología. El sexo está determinado biológicamente mientras que el género es una cuestión sociocultural. Una tipa cuyo nombre ya no recuerto, creo que la postfeminista más importante o algo así, decía que el sexo era poco o nada importante al momento de las relaciones interhumanas en la sociedad, mientras que el género, por el contrario, era determinante.

Hablamos luego sobre la literatura femenina y la literatura feminista. Breve distinción: la literatura feminista es una literatura enmarcada en una posición política - la del feminismo -, la literatura femenina es la literatura escrita por mujeres. Me hizo gracia (aunque luego ya no tanta) que el profe nos contara su anécdota buscando libros de Carmen Boullosa en la biblioteca de la uni. Dijo que, como él no maneja computadoras, fue de frente al estante de literatura hispana y buscó bajo la letra B de Boullosa sus obras. No encontró nada. Fue por eso que nos dio una lectura de otra autora para la clase de hoy. Pero, para asegurarse y por ese instinto detectivesco que algunos llaman curiosidad - ja -, fue y se metió a la computadora a asegurarse y le aparecieron cinco títulos de la escritoria en cuestión. "Bueno, no es mucho, pero es mucho mejor que nada..." nos dijo. Y cuando finalmente se dirigió al estante respectivo a constatar su error, se dio con la sorpresa de que, efectivamente, Boullosa no estaba al lado de Borges, sino mucho después, incluso tras la zeta, al final del estante, arrimada junto con libros de un par más de escritoras en un espacio de unos 40cm de largo como máximo, bajo el rubro "Frauenliteratur" (literatura femenina).

El profesor nos explicó que la biblioteca está organizada y administrada por un tal Prof. Kohl o Koll, un hombre que aún dicta clases en la uni y que es al menos dos generaciones más viejo que Herr Baxmeyer. Y nos dijo que en su época sí se separaba la literatura femenina de la masculina. Le gustó lo que le conté de la cita de la autora que ya ni sé quién era pero que decía "cuando un hombre escribe sobre un hombre, se dice que es literatura universal. cuando una mujer escribe sobre una mujer, es literatura femenina."

No hay diferencia. Haz la prueba: ve y coge cualquier libro de la biblioteca más cercana sin mirar el nombre del autor. Léelo y trata de adivinar si fue escrito por un hombre o una mujer. Argumenta tu respuesta. Ja. Imposible. Lo que sea que escriba un hombre, bien lo habría podido escribir una mujer y viceversa. El problema es el siguiente: el mercado de la literatura - esto es: escritores, críticos, incluso dadores y ganadores de premios - está dominado en un 80-90% por hombres. Y al ser las mujeres una minoría, se les ve pues como los bichos raros. Desde esta perspectiva, no me extraña que Gioconda Belli no sea parte del canon literario ni que no nos la hayan presentado en el colegio y tampoco me extraña que sea más difícil publicar un libro siendo mujer que siendo hombre - anque, por supuesto, nadie se atreva a decir esto en voz alta.

¡Mujeres al poder, demonios! Y no en un sentido feminista que dice que existe una escencia femenina incambiable y que la mujer siempre es amable y pacífica y que el hombre siempre es violento y qué sé yo qué otros bodrios disparatados. Mujeres al poder en favor de la igualdad de géneros y en contra de la opresión histórica que vienen ejerciendo los hombres sobre nosotras. ¡Y que ellos también ayuden, carajo! Yo sé que muchos ya lo hacen :)

sábado, 15 de enero de 2011

a quién busco

Pensaba en el tipo de chico al que busco. Hace un tiempo buscaba a un soñador que tocara temas filosóficos en cada oportunidad, alguien tipo Franz, el colombiano. Creo que incluso no me hubiera importado su arrogancia, lo hubiera tomado como un maestro o algo así, alguien de quien aprender.

Luego entendí que a las palabras se las lleva el viento y que el hecho de que puedan hablar de Platón, de Kant, de Schopenhauer, no dice nada de ellos mismos. No es lo principal. Lo principal es que me entienda yo bien con esa persona. Entonces apareció Juan. Un caballerito atento con las mujeres, un enamorado ideal.

Pero... me faltaba algo, y es que sería divertido encontrar a alguien que, de vez en cuando, sepa sacar a la superficie esos temas interesantes en el momento apropiado. Y no sólo que pueda hablar de ellos sino que haya encontrado una que otra aplicación en su vida. Que sea una persona con la que fluya realmente en todos los aspectos.

Y es difícil encontrar a alguien así, porque cuando uno ve una cara bonita o cuando a una se le acerca alguien porque le gusta la sonrisa de una, ¿qué garantía tenemos de que se trate de una persona profunda? O, más aun, ¿que se trate de una persona auténtica? Pues ninguna. Sólo queda probar suerte, ir conociendo a la gente, abrir los ojos y las orejas y percibir a las personas.

Pero es demasiado trabajo... a eso sumémosle que mi sueño de enamorarme de quien se haga mi amigo y darle mi cariño más genuino está sucumbiendo ante la realidad del mercado emocional, en el que las personas se alucinan francotiradores que disparan a matar, por así decirlo. Me refiero a que las intenciones del mundo entero se huelen a tres kilómetros a la redonda. Y son intenciones que no suelen cambiar y que están determinadas desde que te ven la cara o, máximo, cinco minutos después de entablar la primera conversación. Si le gustas para novia, te trabaja para novia. Si le gustas para amiga, te trabaja como amiga. La separación es abismal, parece que el mundo está infestado de Luises que no se dan cuenta de que la enamorada es en primera línea una amiga y, en segunda, una amante.

Qué será, será... ¿encontraré a alguien que piense como yo algún día? ¿Alguien que no sea muy straight forward pero tampoco muy lenteja? ¿O alguien que vaya a mi mismo ritmo? Parece demasiado pedir... u_u

viernes, 7 de enero de 2011

domingo, 2 de enero de 2011

pasó lo mismo otra vez, justo cuando pienso que me estoy acercando, cuando estoy empezando a pensar que nos parecemos, que nos entendemos, que estamos más o menos en la misma onda, ellos se alejan. Lo peor es que no lo hacen a propósito, sino que son como son y ya, lo que significa qeu no se alejan en verdad, sino que siempre estuvieron lejos y yo no me había dado cuenta, que ese acercarmiento no fue más que una ilusión, una suposición mía, una mentira, vaya. Nunca los voy a alcanzar, eso es lo que pienso ahora, que estoy lejísimos, que soy egoísta (llena de ego), que pienso en mí todo el tiempo, que no valgo la pena. No valgo la pena... es más, ¿por qué son mis amigos? ¿Por qué me hablan? ¿Por qué se toman la molestia? ¿Y qué quieren de mí? No digo que tengan que querer algo en sentido egoísta, sino todo lo contrario, pero incluso en ese sentido altruista y solidario y caritativo, no entiendo lo que quieren de mí. Quieren que despierte, pero luego no me explican lo que dicen, hablan entre ellos en su gerga mística y si no entiendo algo no tengo derecho a preguntar, simplemtente debo callar y escuchar ("por qué no dejas de pensar en ti misma y escuchas a ver si aprendes algo?") y quedarme con mis dudas y mis suposiciones sin aclarar. Quieren acercarse, pero no me incluyen en la conversa. Y pienso eso y me siento mal de pensar eso porque nuevamente compruebo que ellos tienen razón, que pienso en mí misma, que estoy llena de ego. Pero igual, quieren acercarse pero no hago más que preguntarles algo simple y me dan respuestas que suenan misteriosas y que serían graciosas si no fuera por el hecho de que nunca me dan la respuesta final a mi pregunta. Me dejan en el aire y no sé si les parece gracioso, si lo hacen a propósito, si no se dan cuenta o qué es...

La línea final es que estamos alejados espiritualmente. No soy como ellos, soy una más del montón, una zombie más. Y si ellos se dan cuenta de los tejes y manejes de dios y si ellos ven el futuro y el pasado y el presente y pueden capturar el tiempo y qué sé yo, chévere por ellos, me alegro de que sobrevivan al cataclismo espiritual. Yo no lo haré. Pero por algo será. Y no me duele eso. Lo que me duele es estar tan alejada de ellos, de mis únicos amigos del alma. Y sentir que en el fondo, que verdaderamente, no hay nadie que ande el mismo camino que yo, nadie que vaya a mi costado. Una sensación de soledad profunda, de soledad del alma. La realización de que no hay conexión verdadera con el resto. Eso es lo que duele.

sábado, 1 de enero de 2011

Resumen y resoluciones

No, cambié de opinión. El resumen del año lo haré el día de mi cumpleaños, ya que es entonces cuando cierro el ciclo mío. Pero mis resoluciones para el año nuevo sí me gustaría enumerarlas aquí. Así que aquí las presento, mis resoluciones para el 2011:
  1. Bajar de peso.- para lo cual pretendo comer más sano y hacer más ejercicio el próximo semestre (porque en lo que queda de este no tengo más opción que atenerme a los horarios que yo misma me impuse sin pensar en rutinas de ejercicio)
  2. Viajar a Perú.- eso tiene que suceder sí o sí. Y la expresión "sí o sí" nunca fue mejor usada que esta vez, porque no viajar este año sencillamente NO es una opción. Y punto.
  3. Conseguir un trabajo.- con el que consiga ganar lo suficiente para tener una bolsa de viaje respetable cuando me vaya a Perú y, a lo mejor, pagar parte de mi pasaje.
  4. Mantener mi cuarto ordenado y limpio.- y ésta es probablemente la más difícil de todas. Sí, más difícil que comer sano, más difícil que hacer más deporte, más difícil que nada... pero espero lograrlo.
  5. Conseguir enamorado.- y eso va medio en serio y medio en broma. Sé que angustiándome y poniéndome ansiosa no conseguiré nada, pero lo que sí, pretendo conocer más gente y relacionarme más con la que ya conozco, es todo lo que está a mi alcance para lograr eso...
Y bueno, creo que con eso es más que suficiente. El resto, espero que venga solo.

Ah, y a quien sea que lea esto, feliz año nuevo.