jueves, 22 de diciembre de 2011


“¿Alguien no sabe lo que es ser humillado? Es bien feo ser humillado.” Esas fueron las palabras que leí en el blog del cuy y que de pronto me transportaron a mi pubertad. Sí, sí sé lo que es ser humillado y sí, recuerdo que es feo. Recuerdo la sensación de vergüenza y odio, de rencor, de pánico y de no saber qué hacer, qué responder. Pero no recuerdo la circunstancia exacta, los diálogos al pie de la letra.

Hace poco una amiga me hacía uno de esos test psicológicos en los que me resultaba que yo “le tenía miedo al dolor y que por eso me lo negaba.” Ella y yo concluimos por entonces que esa afirmación no se aplicaba a mi persona, ya que ella y sobre todo yo hemos vivido un par de tristezas y dolencias mías. Sin embargo, me sorprendió encontrarme rebuscando entre mis recuerdos y darme con la sorpresa de que los detalles de mis humillaciones estuvieran perdidos, acaso para siempre. ¿Será que realmente le huyo al dolor? Pensé que era natural en el ser humano olvidar lo malo del pasado, de aquí que siempre se diga que “todo pasado fue mejor”.

El post del blog terminaba diciendo “Ojalá que aprendiéramos a perdonar, y entonces la humillación que nos resbala vuelve a quien quiso endilgárnosla.” El manejo que yo le di a mis humillaciones adolescentes fue otro, uno que hoy me parecería inmaduro. Pero me lo perdono porque era chica y ahora también les perdono a quienes me humillaron alguna vez lo que hicieron porque creo que, en el fondo, fue porque eran infelices consigo mismos.

El alejamiento espacial y temporal ayuda a dejar atrás el pasado.


sábado, 3 de septiembre de 2011

Lo peor...

...es que sé que una vez que llega el fin de semana, contrario a lo que normalmente se esperaría, mi tiempo contigo se ha acabado y debo esperar días hasta poder volver a hablarte...
no, no, frutamadre, NO. Yo soy la que ya no aguanta la inestabilidad. Un día con la tranquilidad más zen, al día siguiente con los celos del mal... ¿qué demonios me sucede?

Y a propósito, este nuevo editor de entradas es realmente un asco :S

viernes, 2 de septiembre de 2011

Irónico

Estaba pensando... es irónico esto que me pasa con mi ex. Si yo hubiera llegado y él hubiera estado solo, tal vez lo hubiera buscado para algo superficial. Ahora que lo he visto desenvolverse en una nueva relación, estoy segura de que no sólo me ha superado a mí, sino a sí mismo. Estoy orgullosa de él por eso. Pero, precisamente, gracias a que lo vi nuevamente en su faceta mejorada y aumentada de enamorado.

No pudo ser de otro modo. Las cosas ocurren por algo. Y por algo pasaron las cosas así. Lo seguiré buscando y seguiré pensando que, por lo pronto, como se ven las cosas, él realmente es...

domingo, 28 de agosto de 2011

ala shit estoy mal...

mariposas en el estómago cuando lo pienso y saltos en el corazón cuando lo veo... WTfuckingF?!

sábado, 27 de agosto de 2011

(De la libreta) Domingo gris - adaptado

Qué domingo tan triste y gris. Y también tan apropiado. Combina perfectamente con mi estado de ánimo. Sin sol pero sin lluvia, sin ganas de brillar pero tampoco de anublar. Igual que mi falta de ganas de reír y de llorar. Una apatía perenne impregnada en el color gris del alma de la ciudad. Y en el de la mía.

Google Reader

Entro a internet. Pestaña nueva. Google Reader. Nada. Refresh. Nada. Cierro. Tonteo. Vuelvo a abrir internet. Pestaña nueva. Google Reader. Nada. Refresh. Nada.

¿Qué busco? ¿Qué espero encontrar? Lo sé y no lo quiero admitir. Espero noticias tuyas, saber algo de ti, de tu vida emocional, limosneo secretamente esas cosas que no me das libremente. No me importa la dignidad, total, qué más da...

Escribo esto con una canción tristealegre en el fondo.


domingo, 21 de agosto de 2011

(Del celu) Reflexiones de una chica simple

cosas con las que estoy de acuerdo...
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Y en noticias locales: ala shit, tu indiferencia me mata u_u

(Del celu) Reflexiones desde una banca en Miraflores

Aquí empezó todo. ON this very bench. Llegar a miraflores a pie por primera vez, encontrar a Rodolfo, buscar depa, mudarme... Todas las acciones seguidas a aquel momento han derivado y decantado de él como en fila de dominós cayéndose.

Mi casera, que encontré por él, ahora me riñe por el desorden y por el recibo de luz. Mi obsesión por mi ex no se hubiera iniciado si yo no hubiese podido acostarme con él en mi depa. El desastre con Luis, el otro, no hubiera ocurrido si hubiésemos dependido de hoteles para nuestras sesiones amatorias. Y ni se diga de Rodolfo, que le ha dado más vida a mis vacaciones que mi propia respiración (jaja qué exagerada xD).

Todo aquí, en una banca que ahora está mojada por la lluvia, un lugar vacío y sin sentido de no ser por los recuerdos que me trae y me traerá siempre, porque siempre estará ahí, disponible, aunque cierren el parque de miraflores. Es la banca incondicional del recuerdo.

sábado, 20 de agosto de 2011

feo

me siento sola. El no tener con quien salir, con quien conversar, haber perdido a mis mejores amigos, me hace sentir sola. Sofía ya no me habla, no me busca, somos como dos extrañas. Con mi ex, es parecido. Obvio, no puedo esperar que me busque como me buscaba cuando estábamos, pero igual se siente la ausencia. Luis, mi último incondicional, también me cuasi odia después de que yo decidiera juzgarlo por sus acciones. No tengo a ningún amigo al que le pueda decir "hey, veámonos en media hora en tal lugar". A nadie. Tal vez sólo me queden mis padres para eso. Ja, what a loser. Ni modo. A alistarse, que la función de cine - a la que por cierto iré sola - empieza en una hora. See ya.

viernes, 19 de agosto de 2011

ni modo

te estás enamorando. Lo mismo pasó conmigo, creo que no te gusté en serio hasta bastante después de estar saliendo y conociéndomos. Uno no sabe por qué le gusta la otra persona, no lo entiende, es como que simplemente se da, es una química nada más. Es inexplicable. No hay argumentos a favor y, consecuentemente, no los hay en contra. No se puede convencer a alguien de enamorarse o de "des-enamorarse". Es imposible. Aunque se intentara mil veces, el lazo emocional no se rompe con esa clase de cuchillos.

Cada día pienso sobre esto, cuando dejo de estar distraída, cuando dejo de llenarme el cerebro con cualquier información aleatoria... ni bien encuentro un momento en blanco, a solas, pienso en esto y me digo a mí misma una y mil veces que tengo que aprender a dejar ir. "Deja libre aquello que amas." Lo siento porque sé que estaré llenando mi blog de lo mismo, aburriéndome y aburriendo... Pero ése es el estado actual de mi mente. La ocupan tú y la idea de dejarte ir, de resignarme, de no buscarte con esperanzas abrigándome el cuello... Resignación. Dejar ir.

Y, tontamente, como Dorian Gray, pienso que mis sacrificios enternecerán tu corazón (algún día, si es que nos volvemos a encontrar aún sin habernos casado) y te apiadarás de mí dándome al menos un beso furtivo, pero no. Yo te conozco (desde el pelo, hasta la punta de los pies...) y sé que jamás le harías daño a una enamorada cuando estás enamorado.

Por cierto... qué ironía, ¿verdad? El mundo da vueltas, y ahora soy yo la que suplicaría por tu amor.

jueves, 18 de agosto de 2011

dándole vueltas a lo mismo, para variar

ayer quise postear esto y el blogger, en un arranque de sabiduría, intentó evitarlo colapsando. Ja. Pero como mi estupidez es más grande que mi capacidad de autocontrol, ahí va algo que escribí ayer.


Hay música que siempre me recordará a ti. Es inevitable. Lugares en los que está impregnado tu recuerdo junto con el olor de tu piel. Desde hoy, cuando mire tus regalos, me acordaré de ti. Y no podré evitar sentirme atraída hacia el chico tierno y gracioso que siempre fuiste. Te quiero, te quiero y no hago otra cosa que pensar en ti, sólo vivo y respiro para ti

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Y en noticias locales, un comentario a una lectura reciente: ¿quién será? u_u

miércoles, 17 de agosto de 2011

oye tú, sí, tú, te estoy hablando a ti

Cada vez que hablo contigo me siento feliz.

"Son compatibles astralmente. Son sus vidas las que no son compatibles." Eso me dijo Johanna. Tenía razón. Y me dio mucha pena. Eres un hombre grande, bueno. Tienes un corazón de oro, te lo he dicho. A veces tenemos malentendidos que nos llevan a discusiones, pero la manera en que manejé esta hoy me hizo sentir orgullosa. Dejar de lado una conversa tediosa, ponerse de acuerdo, aclarar el malentendido. Hemos crecido. Y también cambiado.

Varias veces me he preguntado qué habría pasado de haberte buscado la primera semana. ¿Habrías dejado en stand by a tu actual enamorada para darnos una nueva oportunidad? ¿Nos habría ganado el recuerdo? No tengo idea. Tal vez no te hubiera importado tratarme como sea si te hubiera pedido quedar como amigos con beneficios. Si total, tu concepto de mí ha cambiado. Eso por cierto me dolió, porque yo no me siento una chica fácil, yo no siento que me merezca ser el segundo lugar de nadie. Lo que pasó con Luis fue... no sé. Una perrada. Una maldad. Una cosa fea, horrorosa, espantosa, una mancha en mi vida. Y espero que no se vuelva a repetir nunca con nadie. "¿¡acaso tengo yo cara de trampa?!" "no. cero sarcasmo. pero es bueno no tener cara de trampa, ¿no?"

Sí, Rodolfo, sí. Es bueno no tener cara de trampa. Gracias. Y tú, oye tú. Sí, tú. Te estoy hablando a ti. Sigo pensando que de no haber tenido enamorada, yo te hubiera buscado para que me dieras una nueva oportunidad. Tal vez hubiera llevado las cosas al extremo de pedirte que te fueras a Alemania conmigo, cometiendo un nuevo error. Tengo que aprender a resignarme, a dejar ir. También es importante que nuestras vidas sean compatibles. También lo es. También.

Oye, tú también has sido la relación más bonita que he tenido porque nunca nadie me ha querido como tú. Y espero encontrar algún día a un chico que me quiera con la misma vehemencia y devoción, que sienta el mismo cariño y la misma ternura, la misma confianza, el mismo amor.

Te quiero mucho. No sabes cuánto.

viernes, 12 de agosto de 2011

Este secreto que tienes conmigo...

Nadie lo sabrá. Aunque lo publique aquí, esto realmente no se lo diré a nadie. No mencionaré nombres. El nivel de complicidad fue único. Esto es hermosamente mío y no tengo por qué compartirlo con nadie más. Mejor para mí y mejor para ti también.

Ya no recordaba lo que era un buen beso, una caricia sincera - o que al menos se sintiera sincera. Los días sufriendo en varios niveles me habían dejado necesitada de cariño y de placer. Y tú, gigolo profesional por vocación, dotado con complacencia, supiste medir tus movimientos a cada segundo.

No sé si fui obvia desde el comienzo. Yo sé que sabía que existía la posibilidad de un reencuentro de ese tipo. Pero te vi lejano, distraído en tu nueva vida. No quise acercarme más hasta muy entrada la noche. Tal vez con alcohol en las venas, me hubiera atrevido a reducir el tiempo antes de acercarme, o a decirte lo que buscaba horas antes. Pero no lo hice, yo sólo me senté a tu lado, dando el primer paso, igual que ese primer día del primer beso en que fui yo la que te tomó de la mano.

Aunque, ¿fui yo la que se acercó primero? ¿De verdad? ¿Por qué te quedaste hasta tan tarde en día de semana, cancelando además a tu amiga para venir a mi casa? ¿Por qué no te fuiste antes? ¿De verdad estabas esperando que pasara eso?

Pero no importa ya. Tú te quedas, yo me acerco, tú lo entiendes y te acercas y luego más y más. Hasta estar tan cerca que no hay más remedio que besarme. Y fue el beso más delicioso que me hayan dado en los últimos dos años.

No sé si el hecho de que me dejaran tirada cinco veces consecutivas me tenía frustrada y arrecha, pero sí supe que desde que me contabas cómo le hablabas a esa otra chica, me empecé a excitar bastante. Luego con tus miradas, luego con tus "piques", tus cosquillas, tus abrazos... con cada acción fuiste pulsando, tanteando si me dejaría arrastrar a lo que terminó siendo toda la noche.

Lamento lo de tu dolor de cabeza. Luego pensaba "si es así con dolor de cabeza, imagina qué sería estando tranquilo..."

Me curaste de mi tristeza porqeu me sentí abandonada y poco querida, poco deseada. Disfruté de ti como nunca había disfrutado de nadie y me sentí reina esa noche. Claro que todavía me pregunto si se repetirá, pero estoy segura de que si se repite, será espontáneamente. No hay nada planeado, nada predicho. En principio, fue una cosa de una vez y no volverá a suceder a menos que nos busquemos para eso. Pero te juro, te prometo por lo más sagrado que esto yo no se lo diré a nadie. Puedes estar tranquilo. Me basta con la noche de placer.

jueves, 11 de agosto de 2011

me dolió como la chucha pero ahora estoy tranquila

Karina casi me mata. Me reclamó que me acostara con un hombre que en nueve meses va a ser papá. Me dijo que era inmoral, poco ético. Nunca antes me había resondrado así, ella siempre estaba conmigo... Pero tiene razón. Me porté mal. Me falté el respeto a mí misma, a Luis y a su mujer.

Yo no estoy para que me consuelen. Me dejé hipnotizar por Luis y me hice la loca creyendo que sus acercamientos eran simplemente amistosos. Como si uno de verdad le lamiera el cuello a alguien más por amistad... que se vaya a la mierda. Él sabía que yo no podía decirle que no a nada. Y lloró encima. Lloró, seguramente porque le frustró la situación. Por no saber qué hacer. No sé. Por mí que se vaya todo a la mierda, que se joda olímpicamente.

Luis, date cuenta que estar contigo me hace daño, me duele como la chucha. Me duele horrible, espantosamente, extiende la definición de dolor... no, bueno, mentira, no es tan grave. Pero sí me frustra. Me frustra horrible no poder estar contigo. Y tú, por liberarme de mi frustración, quieres seguir en las mismas. No, no, esa no es la solución. La solución es que se mueran tu enamorada y tu hijo y que tú te quedes conmigo. Y eso no va a pasar y sólo el hecho de pensarlo me hace sentir la peor mierda inmunda que ha pisado la faz de la tierra. No podemos estar, no podemos y no podemos. Por más que querramos, NO. SE. PUEDE. Y tienes que entenderlo y aceptarlo. Y aceptar también que ser tu amiga me duele en el alma porque seré testigo de una felicidad que no voy a compartir yo contigo.

Espero encontrar a un chico que me valore de verdad. No quiero vivir pensando en ti los próximos años.

sábado, 23 de julio de 2011

jódete, no quiero ni verte la cara. Nunca nadie me había hecho sentir tan mal, nunca nadie me había mentido de esa manera, me había tratado de una forma que no me merecía... yo sabía a lo que me metía, lo supe desde el primer momento, lo supe lo supe. No soy una niña, tú lo dijiste, pero eso no quita que toda esta situación sea tu culpa porque yo de verdad no sabía que las cosas serían así, porque tú me dijiste que terminarías con ella para cuando yo llegara. Pasaba el tiempo y no lo hacías y yo no te dije nada, no te presioné, acepté las cosas como estaban. Pero no pensaste en nada, no pensaste en que me sentiría mal de que vinieras a vaciarte en mí y luego te pusieras tus malditos pantalones y te fueras. Yo sé que eso a ti también te hace sentir mal pero ¡JÓDETE! Yo soy la que se queda y tú me buscaste a mí. Yo estaba de lo más tranquila, sin hacer daño a nadie. Tú me hablaste, me floreaste, me sedujiste, me prometiste mil cosas. Encima te portaste lindo conmigo y cuando te necesité como amigo, me llevaste a la cama casi sin piedad. No te voy a mentir, yo también tuve ganas. Y después de esa vez, sigo teniendo ganas hasta ahora. Te sigo teniendo ganas. Y por eso me duele tanto, no es sexo nada más, yo quería acostarme contigo y pasar tiempo contigo. Te ofrezco todo, te doy todas las facilidades. Te ofrezco más de lo que le he ofrecido a nadie en mi vida. Y parece que es demasiado para ti, me desprecias. Porque así es como me siento. Despreciada. Lo peor es que no me atrevo a decirte nada de esto en la cara porque no me siento con derecho. No me siento con derecho a nada, yo no soy tu enamorada. Tal vez si lo fuera, nada de esto me dolería tanto. No, ni siquiera eso. No necesitaría ser tu enamorada, sólo que tú no tuvieras que mantenerme en la clandestinidad, que no tuvieras que esconderme y mentirle a todo el mundo para verme. Tal vez si eso nada más fuera distinto... Yo sé que no vale la pena llevar una relación, jamás lo consideré, yo me quedo un par de meses (oh, sí que me pareció una eternidad el tiempo que pasó hasta que vine, el tiempo desde la primera sesión de cámara web, y esta vez no sé cuánto más me quedaré en alemania, no lo sé, tal vez ya nunca regrese, tal vez no te vuelva a ver o cuando regrese, tú estés con la mujer de tus sueños y no te atrevas a sacarle la vuelta ni a balas, te habré perdido para siempre... siento que era ahora o nunca, y por como se ve el panorama, más probablemente sea nunca).
No, Luis, no. No puedo aceptarlo. Por otro lado, me muero por tenerte en mi cama, aunque sea algunas horas, aunque sea para una caricia esquiva y apurada. Por otro lado, tengo miedo de que la situación me duela tanto que termine odiándote (de hecho, no sé si te das cuenta, pero ya empecé...) y eso me da mucho miedo porque es desagradable para mí. Odiar a alguien es el sentimiento más horrible que puede existir, Luis. Y me duele, me duele, me duele como la chucha. No quiero sentir rencor, no me gusta, odio odiar. Me descontrola, me desestabiliza, me consume demasiada energía...
¿Qué hubiera querido yo? Obvio, ideal hubiera sido que terminaras con ella. Pero no necesitaba eso si es que me podías dar medio día de tu vida una vez cada dos semanas. No necesito que cumplas con todo lo que me ofreciste - que te quedes a dormir y te vayas a tu trabajo de mi casa, qu eme hagas el amor todas las noches y cada vez que puedas, que escuchemos música juntos, veamos películas, leamos libros... no necesito que cumplas con todo, pero sí que cumplas con ALGO. Un día, una vez al mes... no importa. Pero que sea bonito, que no me sienta apurada, es lo peor... no, por favor, no me hagas sentir que me buscas para eso. Y yo sé que no me buscas para eso, pero... quédate. Quédate unas horas más. Por favor. Por favor, quédate... Por favor...


Te diste cuenta. Yo ya ni sé lo que quiero.

domingo, 26 de junio de 2011

se iba a llamar varios pero al final quise ponerle "ni modo"

hay por lo menos tres entradas en borrador que nunca publiqué y que nunca publicaré. Tengo las bubies más grandes que nunca, no sé por qué. Y me afano demasiado extrañando a un tonto que se ha vuelto adicto al trabajo o se ha olvidado de mí, no lo sé. No he tenido relaciones con nadie desde hace más de un año, eso también es un hecho. Así como es un hecho que no busco tener relaciones con nadie. No quiero buscar a nadie. Y sin embargo, me pesco buscándolo a él en mi mente, pensando en que "ojalá sueñe con él", no importa que sea un sueño inverosímil, realista, futurista, predictorio, contradictorio o húmedo. Lo que sea, con tal de verlo. Pero qué tontería, si en un par de semanas lo veré, eso también es un hecho, al igual que es un hecho que él querrá acostarse conmigo. Y yo, probablemente... no, seguramente, haré muy poco para impedirlo, por no decir nada. Aunque siendo justos, todavía me doy chance, pienso que es posible que el hombre en cuestión no me guste, que inicie una relación apasionada con cualquier otra persona, que tampoco sería cualquiera, tengo un par de candidatos en mente... no, en el fondo podría ser cualquiera. Cualquiera que esté en el lugar indicado en el momento indicado. No sé, ya nunca sé qué decir, se me acaba el discurso y empiezo a aburrirme hasta a mí misma. Así, ¿cómo pretendo entretener a lectores voraces? Ni modo, seré una escritora, cantante y actriz frustrada. Parece que sí. Ni modo pues. Ni modo.

martes, 21 de junio de 2011

¿qué tratas de decir?

Yo sé que tú, seguramente, no tienes ni la más mínima idea de que yo sigo tu blog. Ahora también estoy segura de que no te atreves a buscar mi nombre en google. También estoy segura de que nunca me volverás a agregar al Facebook, de que nunca volverás a escribirme por messenger, de que nunca podremos ser amigos. De lo que no estoy segura es de las razones que puedas tener para todo eso. Entiendo que te hiciera daño, pero, ¿cambiarían las cosas si te pidiera perdón? Y ojo que lo tengo planeado, de hecho yo sé que hice mucho mal, que la disculpa te la debo y te la voy a dar en persona y de la manera más sincera y honesta que pueda. Pero casi no me cabe duda de qeu eso no va a cambiar nada. Estás empezando una nueva relación con alguien que te gusta mucho, que te ha encendido de nuevo la pasión. Me da gusto y espero que te vaya bien, que encuentres en esa persona a alguien bello y que decidas sentar cabeza, casarte, salir de tu casa, tener hijos y ponerles nombres que combinen con tu apellido español. Todo eso te lo deseo honestamente. Pero me da mucha pena que hayas borrado tu cuenta de livejournal apenas te agregué. ¿Será que ahora lees mi blog de poemas? Me gustaría pensarlo. ¿Qué pensarás? A lo mejor crees que digo las cosas por ti, ahí nunca menciono nombres - bueno, aquí tampoco, todos son falsos - pero igual, igual...

Por un momento pasó por mi mente la idea de que publicaras ese poema del apasionado beso tras y por haber leído las poesías de amor que escribí yo, pensando que a lo mejor eran más que una ficción - en parte, efectivamente, lo son - y a sabiendas de que yo leo tu blog... pero no. Yo sé que si dejara un mínimo rastro, si diera la más remota señal de que conozco la nueva dirección, lo borrarías inmediatamente, al igual como borraste el anterior, como borraste tu cuenta de livejournal y como me borraste de tu facebook, de tu messenger y de tu vida.

Ok. Lo entiendo. Por fin lo entiendo. No quieres saber nada más de mí nunca jamás. Concedido. Sólo permíteme acercarme una última vez para pedirte disculpas y tener la consciencia en paz. El resto dependerá de ti, como siempre ha sido. Gracias por los meses maravillosos llenos de momentos de risas, de abrazos, de besos, de buen sexo. Por los momentos en que me escuchaste, en que creciste y gracias por hacerme pasar por todo esto porque yo también crecí y logré indagar un poco más adentro de mí y conocerme mejor. Con la práctica, tú y yo nos iremos haciendo mejores personas para quienes se crucen en nuestros caminos más adelante. Te deseo mucha felicidad. Creo qeu por primera vez en mucho tiempo, me siento tranquila con respecto a ti.

lunes, 20 de junio de 2011

peligroso

Decirlo en voz alta es peligroso, pero... es feo enamorarse de alguien de quien uno no debe enamorarse.
Si pudiera postear esto en twitter, agregaría #amorprohibido

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Ya ni siquiera me interesa entrar a messenger si no me vas a hablar, es patético, lo sé. Pero por un lado, mejor así. Mejor alejarme y que en un tiempo ya no me duela tanto porque me habré olvidado. Mejor así, mejor mejor... me olvidaré y cuando te vea no me gustarás, me parecerás un asco, también porque te atreviste a sacarle la vuelta a tu enamorada, porque no te interesa nada, no te comprometes a nada y parece que no estás dispuesto a volver a desarrollar sentimientos hacia nadie en lo que te queda de vida. Estoy siendo demasiado dura, lo sé. Seguro es porque estoy resentida por cómo se dieron las cosas, pero no me importa. Sofía dijo que si caes, caigas con ganas, y ahora siento que es momento de decir lo que siento, de expulsar a todos los demonios que me estén molestando el alma y dejarlos que se vayan y que no me sigan jorobando la paciencia, que se vayan de una vez por todas y estaré mejor... mejor...

No entraré al messenger y si te veo en facebook, me saldré. Mejor así, si igual no me vas a hablar, yo tampoco pretendo hacerlo. Consideré la posibilidad de que te estuvieras alejando por las mismas razones que yo, de que te estuvieras enamorando y quisieras evitarlo a toda costa y te valieras de la lejanía para hacerlo. Pero ya no sé qué pensar, la verdad no te creo capaz de enamorarte de nadie, menos de alguien a quien no has visto en tanto tiempo, a quien sólo te acercas a través de las letras de la pantalla, y nada más. Por eso creo que te alejas nada más porque crees que ya tienes el premio asegurado, pero no lo tienes. Veremos quién es más iluso. Y veremos en qué medida considerabas "amistad" lo que había entre tú y yo, si nada más me buscaste para... para eso. Suena tan feo que no me atrevo a escribirlo aquí, donde la probabilidad de que alguien en algún lugar del mundo lo lea es mínima. Pero no importa, no me interesa, no lo diré y ya. Está escrito de mi puño y letra en hojas de verdad, de papel vivo que respira y que está más vivo que tú.

Ya fue. Nos vemos en un mes. Chau.

lunes, 13 de junio de 2011

Hola...

Yo… la verdad no sé muchas cosas. O a lo mejor las sé pero no necesito pensarlas, analizarlas, buscar constantemente herramientas que me ayuden a entenderlas mejor de lo que ya las entiendo. Y no es porque no me interese crecer y saber más, que esté estancada. Simplemente creo que tratando de entenderlas con el entendimiento – valga la redundancia – vaya a llegar a algún lado. Me sirve más cuando las descubro a través de la experiencia, cuando redescubro con mayor profundidad aquello que ya anhelaba, intuía.

Y la verdad no le veo nada de malo a ese método. Y me parece un poco injusto que te alejes de mí por querer usarlo. Pero a la vez lo entiendo porque somos humanos y nos gusta estar con aquellos que nos son similares y que pueden compartir el mismo tema de conversación sin trabas y mayores dificultades. Por eso te entiendo y entiendo que te duela darte cuenta de que siempre que viniste a hablarme y yo te escuchaba, me faltaba algo para terminar de entenderte a pesar de que te decía que te comprendía perfectamente. Tenía miedo de lo que sabía que pasaría – y que, efectivamente, está sucediendo ahora - : que te alejes de mí. Porque te quiero y a lo mejor no pueda ver el sol directamente, a lo mejor no sepa de tarot y de astrología, no conozca las religiones del mundo y no pueda explicar racionalmente los misterios de la vida y del universo. Pero puedo intuirlos y puedo crecer y hacerme una mejor persona constantemente. Y puedo ir conociéndome a mí misma a través de la interacción con otras personas y ya ni sé por qué te digo todo esto porque pienso que todo eso tú ya lo sabes, no necesito decírtelo y, sin embargo, siento como si tuviera que justificar mi manera de ser contigo. Siento que en el fondo vas a pensar que he empezado a hablar un idioma distinto, que yo he empezado a alejarme de ti cuando lo que intento ahora mismo es todo lo contrario, quiero acercarme y por eso quiero serte sincera – iba a decir por primera vez pero la verdad es que no es la primera vez que soy sincera.

Yo creo que fui sincera en todo momento, en todo momento te di lo mejor que podía dar en ese momento. Pero claro, lo que pude dar entonces no es todo lo que puedo dar ahora, que me siento más limpia y que me conozco más y que sé lo que quiero. No todo, pero al menos lo que quiero de mis amigos. Y por eso te digo todo esto, porque de una vez por todas quiero llegar a encararte, a decirte que no me parece mal lo que hago, que cometí errores pero que eso me está permitido, así como me está permitido seguirlos cometiendo mientras me dé cuenta de ellos y pida disculpas a las personas que se vieron afectadas por ellos. Y si yo lo entiendo, espero que las personas que me quieren también lo entiendan, porque así como me puedo perdonar a mí misma, puedo perdonar errores ajenos y,precisamente, especialmente de las personas a las que quiero. Especialmente los de mis amigos. Y si tú no eres capaz de disculparme después de tanto tiempo… Yo sé que eso suena a amenaza, o no sé a qué te suene.

Yo de verdad siento mucho lo que hice – alejarme de ti mintiéndome a mí misma, pensando que así me iba a encontrar a mí misma cuando todo lo que hice fue dejarme absorber por luis por comodidad, para no tener líos con nadie, para no enfrentar una realidad dolorosa y tediosa, para evitarme conflictos inevitables, POR COBARDE pues – y en el proceso te herí porque te mentí y fue para mí una revelación el darme cuenta de que te había sido deshonesta varias veces. Pero hay cosas que quisiera corregir: no te imité, sino que es normal que a uno se le peguen costumbres y usos de las personas cercanas y, en ese momento en que me di cuenta de que quería ser como tú, interpreté esa situación así. No pienses que siempre fui falsa, que todo el tiempo lo fui. Yo siempre te quise y hasta el día de hoy has seguido siendo la persona a la que más respeto y admiro, a pesar de que te hayas alejado.

Tenía que decirte todo esto.

Ahora sí. Puedes hablar.

jueves, 2 de junio de 2011

¿por qué duele?

no es estar en "segundo lugar". el segundo lugar en realidad es hermoso, porque en primer lugar siempre debería estar uno mismo. En la lista de prioridades de mi enamorado, no me importaría estar en segundo lugar por eso.

Lo qu eme duele es el tercer lugar. Primero él, luego su enamorada, luego yo. Por eso duele. Porque una está siempre esperando turno, esperando a que ela no llame, a que ella no tenga reuniones, a que ella no quiera salir a almorzar. Vivir a escondidas, sin que nadie sepa de la existencia de una más que una misma y el otro.

Y no sería tan malo si la situación fuera simétrica. Tercer lugar yo, tercer lugar él. Pero no es así. Yo lo complazco, le hago caso, lo escucho, le discuto. Y él... todo lo que me puede dar es un amor momentáneo, efímero, incierto. No espero un enamorado que dure toda la vida, pero tampoco quiero ser el desfogue sexual de alguien que viene por ratos sólo a usarme de basurero físico, mental y emocional para luego irse sin más.

A lo mejor siento la falta de respeto porque ella viene de mí misma, no descarto esa opción. Pero igual, igual...

¿Por qué no puedo ser como Sofía? Hacer que no me importe. O, mejor dicho, que no me importe y ya.

Recordé algo que decía hace tiempo, que yo quiero un enamorado inteligente, con quien se puedan tener conversaciones estimulantes, eso es importante para mí. ¿por qué? Porque ¿qué mérito tiene el gustarle a un simplón? Por eso Carlos, por eso Ricardo...

Some people want diamond rings, some just want everything, but everything means nothing if I ain't got you...

lunes, 23 de mayo de 2011

a lo mejor

pucha, he llegado a un punto en que quiero decir algo pero no sé qué decir. parece que me faltara información en la cabeza, como si quisiera hablar y no sé de qué. a lo mejor son sólo ganas de compartir el silencio con alguien.

martes, 17 de mayo de 2011

Tengo un plan

No es algo muy elaborado que digamos. Sólo una forma de quitarme la pulga de la oreja mientras esté por estos lares. Sé que voy a regresar en julio y que lo voy a ver entonces, de cualquier manera la confrontación es próxima e inevitable. ¿Qué daño hago poniendo un like justo antes de irme? Así al menos no estaré pensando en que podria ser algo que nunca haga, me quito el capricho de encima sin caer ante la tentación. Sí, espera a julio, mi like viene primero y mi visita, después.

domingo, 15 de mayo de 2011

Signos zodiacales

oh.my.god. A partir de ahora empezaré a leer Homestuck. Quiero saber qué demonios pasa con los personajes. Hasta entonces, una serie de fanpics de Eridan Ampora, el príncipe de la esperanza, personaje correspondiente al signo de acuario:


dos con géminis:

una con sagitario:


dos grupales:

  

una realista:


y un video :D







jueves, 28 de abril de 2011

...

¿¿¿Por qué soy así??? Entro a tu blog y me pican los dedos por likearte. No tengo idea de cómo, pero del blog de salomé, llegaste también al blog de mequedabien. Y le diste like a una de las entradas. ¿¡Cómo?! ¿¡Cómo suceden esas cosas?! Espero qeu no se te ocurra suscribirte a ese blog (no lo digo como amenaza, sino como esperanza) porque entonces sí que estaría cagada. Cagada pero re-cagada así mal mal mal.

El otro día hablé con Sandra. Le conté lo de encontrar tu blog. No sé si ella no se ubica mucho en internet. El único que sospechó que lo había buscado conscientemente fue Juan. Sandra no. Se sorprendió. Me alegré de poder hablar con ella. Me alegró ver que no estamos tan alejadas después de todo, que los seres humanos pueden comunicarse.

Pero luego me pasa eso contigo. "¿Y a ti qué te importa volver a hablarle?" Eso me dice Raquel. Sí, yo podría hacer como que no me importa, dejarlo ir. Pero no, no puedo, no queiro, no me da la gana, no, no y no. No me da la gana de repetir la historia de Paolo. De no volvernos a ver las caras nunca, de no volvernos a hablar jamás. Esas cosas me parecen totalmente inmaduras, poco lógicas, absurdas...

Pero... también son comprensibles. Yo prometí comprenderte, tenerte paciencia. El sólo hecho de tener estos pensamientos contradice lo que te dije. No, más aun, hace que rompa mi promesa contigo. Romper una promesa, algo tan sabrado como la palabra de honor... "¿Pero no son las acciones lo que cuenta al final? ¿Lo que se hace concretamente?" Pues sí, también, pero igual yo sé que por dentro fallo. Es más, YA FALLÉ porque ya me acerqué. Y para rematarla, lo hice disfrazada, tomándote por estúpido, para que no te dieras cuenta de que te estaba fallando, faltando al respeto.

Sofía dijo que incluso si caemos, caigamos con ganas, disfrutemos de nuestra tristeza. ¿Qué pasaría si me acerco a ella llorando, arrepentida, dolida conmigo misma por lo que hice, molesta, enojada conmigo misma, pidiéndole disculpas? ¿No me diría que me disculpe yo primero a mí misma? Todo este asunto es muy confuso... Relaciones interpersonales, gente, amigos, amistad, tolerancia, paciencia, libertad, sinceridad... ¿En qué momento perdí la noción de lo que hacía? ¿En qué momento perdí el Überblick? Ya no sé. Y lo he dicho antes: ya no sé qué pensar.

Me quedan las cosas que quiero y las cosas que de verdad quiero. Quiero que leas mi blog, quiero que me hables, quiero hablarte. De verdad quiero estar en paz, de verdad quiero que esto no me importe, de verdad quiero tener el asunto claro en la mente.

Ah, también quiero tener más vocabulario y llegar a entender a Sofía algún dia.

miércoles, 27 de abril de 2011

Ya no sé qué pensar

Ya no sé qué pensar. Hablo con Raquel, extraño a Sofía. Hablo con Sofía, extraño a Raquel. Parece que no conociera realmente a ninguno de los dos, me hago ideas de cómo son y los idealizo o incluso sin idealizarlos, me quedo con un concepto de ellos que no es el real.

Me da miedo hablarles, contarles lo que me pasa. No porque sea trivial, sino porque cometo errores y los cometo conscientemente, como me dijo Raquel. A veces peco de falsa y mentirosa y yo lo sé. Peco de poco auténtica y yo lo sé. Recuerdo cuando Joanna me dijo "puedes contarme también las cosas que no sean contables". Comprensión, aceptación, paciencia. Al final lo que cada uno haga es cuestión de cada uno. Los errores que cada uno cometan are for each one of us to correct. Cada quien se reprende cuando es debido, cada quien se arrepiente cuando es debido. Yo creo eso y creo que en eso se encuentra la clave de crecer.

¿Y los amigos? Raquel dice que ella sobreestima a sus amigos, que sus amigos son seres perfectos de luz. Que por eso no tiene que fijarse en cómo les dice las cosas, que lo que importa es el mensaje, que yo no tendría por qué sentirme ofendida si me dice falsa o mentirosa si es que yo sé que es verdad. Pero, ¿qué quiere que haga? Yo siento - o más bien sentí - que no le toca a ella decirme eso, sino que son cosas que tienen que salir de mí.

Lo peor del asunto es que no conozco a nadie "del nivel" de Sofía o de Raquel, todos mis demás amigos son intelectuales o inteligentes pero ninguno es espiritual. Por eso no tengo a nadie a quien acudir para preguntarle estas cosas. Y eso me hace sentir un poco sola, aislada y rechazada cuando converso con ellos. Cuando me dicen que "dislikean" mis comentarios, cuando no me explican las cosas, vaya, hasta cuando no me hablan. Cuando Raquel me dijo que perdía mi tiempo y mi energía, no me dolió tanto como cuando me dijo que se loshacía perder a los demás. Sentí en ese momento que me estaba diciendo que yo estaba haciéndole perder su tiempo a ella. ¿Ella me diría "me puedes contar las cosas que no sean contables"? ¿Me perdonaría mis errores? Me dijo que no me consideraba un ser deplorable (yo se lo pregunté) pero que perdía mi tiempo... ¿eso en qué me convierte? ¿En un ser lastimoso? ¿Quiero que me tengan pena? No, sólo quiero que me tengan paciencia. Tampoco quiero ser un niño, un bebé, quiero estar a su altura, pero... no, quiero que ellos me traten como si estuviera a su altura, pero me da la impresión de que ellos me tratan como si fuera menos. La pregunta es si me tratan como si fuera menos porque soy menos o... no sé, sólo porque creen que soy menos.

En un momento ella me dijo "no te das cuenta". Pues no, no me doy cuenta. Lo he dicho muchas veces. Uno no puede corregir aquello que no ve. Así como Raquel nunca podrá corregir su manera de hablarle a la gente porque no se da cuenta de lo que hace - y a lo mejor tendrá que pedir disculpas eternamente por cosas que no hace o que hace sin querer.

Y luego eso: intencionalidad, culpabilidad. Las personas cometemos errores sin querer, lastimamos a otras personas sin querer y no podemos decir que es culpa de los demás por ser susceptibles, por ser muy niños. También debemos de ser considerados con ellos, justamente porque hemos crecido y estamos por encima de las formas, no debería importarnos aceptar las ajenas. Y... Raquel dice que eso me limita. Que su forma de superar las formas a ella la libera, mi forma me limita. Y me lo dice así, tajantemente, como si no hubiera lugar a dudas. (Por eso Sofía le dice que a veces habla como si supiera todas las verdades del universo, yo no sé de qué se queja...)

Si viviéramos en un mundo en el que todo el mundo fuera como ella, todos nos podríamos decir las cosas a la cara honestamente y sin tapujos, sin fijarnos en que el otro se pueda sentir ofendido simplemente porque confiaríamos en que el mensaje se transmitirá limpio y que nuestra intención será equivalente a lo transmitido. Pero en la vida real eso es una quimera, es una mentira, es casi imposible. Tal vez alguna vez, en algún momento, hay chispazos, hay instantes en que se fluye limpiamente. Pero el fluir no siempre es constante, lo único constante es un cambio que trae consigo irregularidades que, salvo en casos excepcionales de increíble desarrollo personal, nos impiden ser transparentes todo el tiempo.

No sé, ya no sé qué pensar. Me confunde todo esto. No sé cómo quiero que me traten, no sé si mi manera de tratar a la gente es la correcta. Yo--- ¿se tiene derecho a esperar algo de los demás? ¿Está bien o mal sobreestimar a la gente? ¿Qué pasa cuando sobreestimamos a alguien? ¿Tiene ése alguien derecho a sentirse ofendido al darse cuenta de que no cubre con las expectativas? ¿Es también culpa del que sobreestima el que el otro se haya sentido mal? Uno es lo que es y ya. Supongo que a mí me duele darme cuenta de que no soy lo que Raquel quiere que sea, ante sus ojos yo vengo a ser algo "menos". Alguien poco auténtica. Pero ¿por qué? ¿Qué pasó ese día? ¿Por qué me sentí mal? ¿Porque me dijo falsa, mentirosa? Pero a veces peco de falsa y mentirosa, ya lo dije en esta misma entrada... Es verdad. ¿Por qué me enojé? Supongo que fue por la actitud de ella, tan tranquila, tan soberana, tan dueña del mundo. Por eso, porque me lo dijo sin la menor empatía o simpatía, sin preocuparse por mí, con esa actitud burlona... Está bien que me diga las cosas, pero... ¿burlarse? Y al final eso es lo que me molesta siempre de ella: sus burlas. Ella dice que son bromas, pero yo me las tomo en serio porque me bromea sobre fallas serias de mi persona. Fallas que yo lucho constantemente por corregir y que me persiguen y me han perseguido desde siempre. Por eso me duele que ella se burle, porque es como si no me tomara en serio. ¿O será que yo me tomo a mí misma demasiado en serio? También. Siempre he sido picona.

No sé, todo esto me confunde, pero tenía que escribirlo porque las ideas me dan vueltas en la cabeza y ya no puedo ni concentrarme al leer...

lunes, 25 de abril de 2011

10 regalos

Una cierta canción me recordó que hace unos días quería escribir esta entrada aquí. Sobre los regalos más lindos que conozco.

Un regalo, de por sí, puede ser una cosa muy bonita. Pero cuando se vuelve algo rutinario, algo que se compra a la carrera para salir del paso, se convierte en algo poco sincero y pierde el sentido original de darle una sorpresa bonita a alguien. Por eso me entristece un poco que desde hace algunos años mis tíos y parientes hayan optado por regalarme dinero el día de mi cumpleaños y por navidad. Eso sólo me recuerda una vez más lo alejados que estamos unos de los otros, lo poco que nos conocemos.

Pero bueno, volviendo a mi tema. Hay ciertos regalos que encuentro especialmente conmovedores y los enlistaré a continuación:

1) Flores. Y suena cliché, lo sé, pero la cosa cambia cuando uno conoce cuáles son las flores y/o colores preferidos de la persona a la que se las regala. No es lo mismo regalarle rosas rojas a todo el mundo que elegir minuciosamente de la gama que nos ofrecen las florerías: hay tulipanes, girasoles, gladiolos, nomeolvides, violetas, flores en ramos y flores en macetas, flores grandes y flores pequeñas, lluvia blanca y rosas también blancas, flores que huelen bien, flores que huelen mal, flores con distintos significados... Si se combina el conocimiento adecuado, el regalo puede resultar toda una experiencia.

2) Perfumes. Para continuar la línea de los regalos trillados, mencionaré el perfume. Pero, again, no cualquier perfume, sino uno que vaya de acuerdo con los gustos de la persona a la que se lo regalamos. En mi caso, son los olores dulces, como a coco, o los frutales y frescos. Más romántico aún me parece cuando alguien sabe el nombre de algún perfume que a uno le gusta especialmente y se lo compra.

3) Fotos. Con esto vamos saliendo un poco de la clichería, aunque no tanto, jeje... Pero no me refiero a un marco de fotografías, por dios, no. Una fotografía bien escogida, a lo mejor incluso editada, en un marco lindo, acompañada de algún mensaje eventual. Si algún día celebrara un aniversario, ése me parecería un regalo hermosísimo.

4) Pluma fuente. Eso sería en mi caso porque me gusta escribir y, cuando tengo oportunidad, lo hago a mano y con pluma fuente. Me gusta el concepto de la pluma fuente porque no es como los lapiceros, que se tiran a la basura en cuanto ya no sirven y hasta se pueden usar como publicidad. Una pluma es algo único que se queda con uno mucho tiempo, algo que hay que cuidar (porque puede arruinarse con facilidad), que hay que tratar con cariño y respeto. Además, como se va a quedar con uno tanto tiempo, se debe procurar que su diseño, forma, tecnología, vayan acorde a la personalidad propia. Si alguien encontrara una pluma apropiada para mí y me la regalara, sería una de las cosas más bellas que me sucedieran. Es más, después de que se me perdió la pluma que usé en todos mis años de colegio, me demoré meses en decidirme a comprarme una nueva, porque es difícil reemplazar un objeto así. Cuando te lo regalan, las faltas o demases que pueda tener el nuevo artículo se ven compensadas por el gesto del regalo.

Con respecto a ese último item, quiero hacer una anotación: y es que para alguien que no escribe mucho, a lo mejor dé igual esa pluma. Tal vez a un pintor le llame más la atención que le regalen pinceles; a un escultor, cinceles; a un científico, tubos de ensayo... qué sé yo. Esto fue algo bastante personal.

5) Música. Me refiero a un CD con canciones especialmente elegidas para esa persona. A lo mejor con una dedicatoria linda. Eso o el CD de su grupo de música o cantante preferido. Pónganle un moño muy grande, eso sí.

6) Libros. De nuevo, no cualquier libro, tiene que ser una edición especial de su libro favorito, algún libro que estuviera queriendo comprarse desde hace tiempo o algún libro que significara algo para el regalado y el regalador. En cualquier caso, jamás, pero bajo ninguna circunstancia, dejen de poner una dedicatoria en el libro.

7) Joyas.  Ya sé que sólo la palabra suena cara, ja. Pero no, me refiero a fijarse en qué cosas usa. Si le gustan los anillos, las pulseras, los dijes, los collares, los aretes... No tienen que ser todos esos, sólo alguno. Es cuestión de conocer a la persona. A mí, personalmente, me encantan las estrellas (en realidad tengo una fijación con ellas en general, no sólo en las joyas) y un par de aretes pequeñitos con forma de estrellas serían un regalito tiernísimo para mí. Hay que tener en cuenta la personalidad de la persona, si le van más las joyas grandes y vistosas o más las joyas low profile; si le gusta más el negro, el color, el plateado o el dorado...

8) Ropa. Y no pensaba incluir esta categoría, pero decidí ponerla como algo así, general, porque uno de los regalos que me parecen más lindos son la ropa elegida con cuidado y con cariño. Un pijama de satín o un vestidito de algodón bien cute... en general cualquier prenda de tela muy suave indica que uno se tomó la molestia de tomar lo que compró en las manos antes de comprarlo en lugar de ir a la caja con la primera cosa "bonita" que encontrara.

9) Creación personal. Escríbele una canción o un poema a la persona. Un regalo así no necesita más que una caja de chocolates para ser perfecto.

10) Entradas. Al lugar que más le guste, ya sea el teatro, un concierto, incluso un parque de diversiones.

Para finalizar, creo que en general pienso que cualquier cosa que se regale debe ser algo bien pensado, especialmente para esa persona, comprado con cuidado y con cariño (creo que he utilizado esas exactas palabras varias veces en este post, para que vean lo importante que me parece). Búsquenle un paquete bonito a su regalo y está listo para derretir a sus regalados :)

jueves, 21 de abril de 2011

Continuación

A la entrada anterior.

Vaya, cómo son las casualidades de la vida. Creo que tú realmente no me has buscado más allá de tus recuerdos. Eso es a la vez aliviante, triste y tranquilizador. Aliviante porque me quita la angustia de pensar que leerás esto, no creo que lo hagas - conociéndote, probablemente ya hubieras respondido. Triste porque, como dije antes, demuestra que realmente quieres dejar ir lo que sentías por mí y tranquilizador porque eso es bueno para ti y me alegra también.

Pero... ahora... creo que mejor dejo las cosas ahí. No volveré a hablar de ti en otro espacio que no sea este porque más adelante, si se sabe la verdad, sería... Creo que me odiarías. No sé si por haberte buscado, si por haberte encontrado, si por haberte leído, si por haberte mentido... a lo mejor por todas esas. Pero sorry. Quise hacer una travesura y ahora como que... me arrepiento un poco.

¡¡Pero pucha que fue emocionante, eh!!

I found you

Te encontré. O a lo mejor dejaste que te encontrara. Creo qeu has cambiado un poco la configuración de tu perfil. O a lo mejor es sólo obra del nuevo buscador de internet. Pero te encontré. Entontré lo qeu escribiste hace meses y lo que sigues escribiendo y... la verdad es qeu me encantó. O sea, me gustó mucho. Me gustaría mucho escuchar esos versos hechos canción, no me lo esperaba, me sorprendiste en verdad. Me sorprendiste harto. Veo que de verdad creciste mucho y eso me alegra. Aunque debo admitir que al comienzo me preocupó porque me sentí menos importante, sentí que había dejado de ser el centro de tu universo, que te habías limpiado de tu dependencia y ahora podías fluir sin mí. Y sentí un poco de dolor pero sobre todo envidia. Pero, ¿sabes qué? Yo creo en la sana competencia. No puedo permitir que cuando nos volvamos a ver, tú hayas crecido tanto y estés en paz y yo llegue toda sucia a arruinarte eso que has logrado. Sería una falla para ti y me decepcionaría a mí misma. Por eso, ahora que tú estás bien - o al menos mucho mejor - yo quiero estar bien también. Dejarte ir ya en serio, dejar de pensar en qeu vas a vivir tu vida pegado al recuerdo de una manera dañina y confiar en tu capacidad, en tu criterio. Yo sé que esto suena arrogante, pero es que yo lo fui mucho tiempo contigo. Siempre me creí mejor, más madura, más limpia. Pero ahora veo que no, que soy más bien yo la que tiene que crecer a la par que tú y espero que cuando nos encontremos todo sepa fluir. Incluso si resulta incómodo y no podemos volver a ser amigos, estará bien, lo entenderé y no me dolerá.

Me alegra haber sabido de ti, aunque fuera así, cuasi indirectamente.

sábado, 9 de abril de 2011

Hay novedades

Tengo trabajo. Me pagan por escribir blogs. Creo que quiero mudarme. Creo que no les caigo bien a Nicky ni a Jacky. El cineclub de la uni camina sobre ruedas (si es que el profesor Thies realmente hace lo que nos prometió...) Es probable que haga una maestría en lingüística y que escriba mi tesis sobre el español andino. Tengo que aprender quechua. Miguel sospecha que me gusta. Yo no sé si me gusta Miguel, ahorita tengo muchas otras cosas en la cabeza. Me estoy moviendo mucho, me hacía falta el movimiento. Hoy ordené mi escritorio. Solía ordenar mi cuarto pero mi escritorio me daba mucha pero mucha pereza. Y hoy lo ordené. Xiao ha traído flores y las ha puesto en la mesa de la sala. A veces la veo oliendo las flores. Son bonitas. Las flores. Estoy re atrasada en los créditos. Tengo que fijarme bien qué me falta, eso de los módulos me marea. Tengo mil cosas que leer. Ya leí lo de Cervantes. Ahora tengo que leer lo de Borges. Y el Quijote. El Quijote antes se escribía Quixote y se pronunciaba "Quishote", por eso los franceces escriben "Quichotte" y pronuncian "Quishot". En catalán, "cuixot" y en francés "cuillot" significan "muslo". Don Quijote, en la época de Cervantes, sonaba a "don muslito". jajaja. Khu volvió con su ex. Ya están 8 años. Desde que ella era chiquilla. Pero... bueh, relaciones obsesivas y eso. Feo, a mí no me gusta, pero en fin. Hablé con mi mamá. Tiene problemas con la persona  a la que le vendieron el departamento de mi abuela. Además se lo vendieron muy por debajo de su precio y eso la deprime. Me dijo que no le ofreciera a mi papá que me dé menos de lo que antes me daba. Que me siga mandando lo de siempre y yo ahorre mi dinero para mí. A mí me da vergüenza eso y no sé qué hacer. Quiero hablar con Jose, él suele tener ética para estas cosas. Tengo ganas de escribir y no dejo de escribir. Ahora mismo no puedo detener el flujo de ideas, no puedo parar de pensar, desde que tengo mil cosas que hacer, mi cerebro anda a full. Espero que no me enferme. No creo que sea mucho estrés para mí, lo puedo manejar. El miércoles me voy a encontrar con Lisa, la chica que quiere poner pelis en mayo en el cineclub. Tengo que armar el programa del cineclub. Eso tiene que estar listo el lunes. ¿Podré llamar a Jackson mañana? Me pregunto si ya se fue a Perú. Ojalá que no. Si no, me voy a la medioteca y escojo cuatro pelis de ahí. Ya veo. Jose me habla. Voy a conversar con él un rato. Luego sigo leyendo. Chau.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Capaz

¿Sería capaz de llorar yo por ti?
Vaya que sí. Vaya que he llorado. Lágrimas gruesas y pesadas, las más densas que haya llorado jamás.

***


Si yo me proyecto de acá a diez años, la forma en la que quiero vivir yo, la sola idea de vivir así, a ti te asesinaría. No quiero decir con esto que me proyecte contigo de acá a diez años. Lo que quiero decir es que somos fundamentalmente diferentes: tú no necesitas a alguien como yo. Yo en cambio necesito a alguien como tú. ¿Te das cuenta?

Sí, ya me doy cuenta de que esto suena bastante emo...

Shit.

lunes, 28 de marzo de 2011

out and away

Tenía que sacarlo de mi sistema... Esa conversación imaginaria con Raquel, esas escenas que invaden mi mente cada noche antes de dormir. Por fin, están ahí, en esa dirección del livejournal. Son ficcionales, por supuesto. Nunca se dieron y - seguramente - nunca se darán. Espero qeu nunca se den. No así, como están hechas.

Como estamos ahora, es un amor imposible, somos dos líneas que no se cruzan. O tal vez un plano y una línea corriendo paralelamente sin encontrarse nunca.

Una lástima.

Hoy me sentí sola porque por un segundo imaginé que el amor se podía dar por cualquiera y de la nada y luego desperté de esa quimera y me di cuenta de que es más difícil de lo que parece. Y porque, actualmente, la única persona que pretende quererme como mujer, lo hace sólo para llevarme a la cama.

lunes, 21 de marzo de 2011

De por qué bailar salsa en Alemania es aburrido

Y, nuevamente, fue algo de lo que me di cuenta conversando. Estaba en el camino de regreso a Bielefeld desde Hamburgo, la página de Mitfahrgelegenheit me permitió venir en el auto de una ex-bielefelderina que ahora vive feliz con su novio en aquella otra ciudad más grande. Me preguntó de dónde venía y así empezó la conversación. O tal vez empezó desde antes, desde el momento en que decidí sentarme en el asiento de adelante. A lo mejor incluso empezó desde que entré a la página a buscar alguien con quien regresar a Bielefeld a última hora... Quién sabe. El punto es que finalmente empezamos a hablar y, lógico, los temas fueron bastante estándar para los alemanes que recién me conocen a mí, una peruana que estudia en una ciudad presuntamente imaginaria desde hace poco menos de un año. Choque de culturas.

Las anécdotas contadas fueron variadas, empezando por la supuesta frialdad alemana, pasando por los clichés y terminando con la cortesía a veces fingida de los chinos que la piloto había conocido en sus días de universitaria. Hasta que llegamos a un punto que captó mi atención especialmente: "Y, ¿tú sabes bailar salsa, como todos los latinos?"

El hecho de que eso de "todos los latinos saben bailar (complete aquí, si desea)" sea una mentira, uno de esos clichés absurdos, no se me cruzó por la mente en ese momento. No porque considere que no sea una mentira, sino porque sentí que la pregunta apuntaba a otro lado y, tal vez, porque además consideraba -subconscientemente- que yo era la prueba viviente de que sí es tan sólo un cliché absurdo: respondí "no, para ser honesta, tuve que tomar clases para poder bailar aquí." Y con esa idea empezó un flujo de unas otras que le expresé a mi interlocutora y que voy a detallar a continuación:

Después de haber estado aquí un par de meses, me provocó volver a escuchar la música a la que estoy acostumbrada y me alegró mucho saber que de vez en cuando se llevaban a cabo fiestas de salsa o fiestas latinas en las que yo podría encontrar ese ambiente tonero que extrañaba. Mi sorpresa fue grande la primera vez que me metí a una de esas fiestas: la salsa se bailaba casi a nivel profesional, dándose vueltas por todos lados, haciendo figuras increíbles, gigantes, movimientos de brazos y piernas que te dejaban alucinado... No, yo no podía seguirle el paso a esa música, qeu por cierto me resultaba un poco extraña. Era salsa, sí, pero era una salsa medio underground o medio antigua o tal vez demasiado típica... en todo caso no eran canciones que "me sonaran".

No le presté mayor atención a la música y decidí que para poder participar de esas fiestas de salsa me hacía falta aprender un par de cosas. Me metí a clases de salsa y empecé a hacerme un poco más ducha en la técnica del baile en cuestión. Empezamos por los básicos y luego empezaron a enseñarnos las figuras que vi esas veces en las fiestas de salsa. De manera que pude volver a ir sin miedo de no poder seguirle el paso a quien me sacara a bailar. Pero no me sacaron a bailar chicos: me sacaban a bailar conocidos, amigos... Bailar era entretenido pero la fiesta en general me resultaba un poco "fome".

Y es que aquí viene el gran descubrimiento que hice hoy: la salsa, el merengue, el tango, en general los bailes latinos, aquí, no tienen la misma función social que en latinoamérica. Quien baila eso aquí, baila para bailar y sanseacabó. En latinoamérica, se baila eso para coquetear, para flirtear. Por eso el baile de Hernán me resultó tan conocido y familiar pero emocionante a la vez. Claro, por supuesto: él estaba bailando conmigo pegadito, sintiendo mi cuerpo, guiándome, con esa actitud de "tú haces lo qeu yo digo, al ritmo que yo te digo. Y te va a gustar." Y vaya que me gustó... Venir de bailar a Carlos Vives, empiladísima y que el hombre que te saque a bailar una salsa te diga "no, espera, despacito...", qeu te agarre de la mano y de la cintura suavemente, te pegue al cuerpo y se mueva con ritmo pero con calma, sin alocarse, manteniéndose cerca a ti y que mientras baila te hable al oído, te coga la mano, entrelace sus dedos con los tuyos...

Me mató totalmente.

Y claro, eso no voy a encontrar aquí. Aquí nadie baila salsa para ligarse a una chica. Bailan... por gusto. Cuando entendí eso, recordé a mi profesora de salsa diciéndome "en latinoamérica no se baila con tanta vuelta, pero acá les tienes que enseñar las figuras porque si no se aburren, ellos no entienden mucho la onda del baile, andan en otra" y mi cerebro hizo un clic que se manifestó como un gran "¡¡¡aaaaaaaaaaaaaaah!!!" y luego pensé "pucha, qué aburrido..." ¿Para qué la sensualidad del baile entonces? Me parece un desperdicio lamentable. Y, encima, al comentar esto con una amiga que lleva varios años en este lugar, me dice que los alemanes que bailan salsa no son gente que valga la pena...

Caballero. A seguir buscando fiestas privadas y más Hernanes con los que bailar rico.

jueves, 10 de marzo de 2011

"Bearbeiten"

Por fin pude hablar del tema con alguien que me entendiera. Le agradezco mucho a J (ya me olvidé del seudónimo que le puse en este blog) que me haya escuchado. Nunca antes había trabajado el asunto con nadie, nunca antes me había desahogado ni había llorado más que conmigo misma. Y ahora, una vez que está todo el en aire, me siento más tranquila - a pesar de no haber solucionado nada - porque por fin pude exteriorizar mis pensamientos de una manera ordenada que yo misma pudiera comprender.

Todo empieza con ese video que Sophia publica en su muro. Le pregunto amistosamente si ha visto la película cuyas imágenes se pasan en el video, como fondo de la canción. Me responde: "no." Y eso es todo. Un "no." a secas, con un punto detrás. Como queriendo decir "no, y cállate" o, más pragmáticamente, "no y punto". Ok, lo entiendo, soy ingenua pero no soy tonta. No puede acercarse o no quiere acercarse o whatever. ¿Por qué? Sus razones tendrá. Y no la cuestiono porque ni me molesta ni me resiente lo que hace. No puedo molestarme ni resentirme con ella porque... ¿por qué, en verdad? Porque no me nace. No hay razones para no enojarse con alguien, o a lo mejor las hay tantas que ya no tiene sentido mencionarlas o tal vez son tantas porque justamente no son más que excusas para no hacer algo que, a fin de cuentas, sencillamente no nos da la gana de hacer. Pero, en este caso, si tuviera que mencionarlas, sería esto: confío en el criterio de ella más que en el mío propio, uno, y dos, tiene toda la razón de estar dolida conmigo y de no querer acercarse.

Siempre me han criticado mis amigos que yo adopto el papel de la víctima, de la sufrida. Pues no, el hecho de que me ponga triste en determinadas situaciones no me hace una víctima ni nada parecido. Y me ofende el que las personas piensen (especialmente el que mis amigos piensen) que mi tristeza no es más que un teatro para dar lástima. Qué asco, no. Por eso quiero dejar claro que no se trata de hacerse la víctima, aunque luego de leer el resto del post, creo que eso será inevitablemente obvio ya que creo qeu a cualquiera le daría pena la situación que voy a describir.

Yo, a Sophia, le fallé mal. Le fallé horrible. Le fallé al alejarme de ella para pasar más tiempo con Luis y no ganarme líos con él (porque claro, con ella jamás me ganaría líos). Le fallé desde antes, cuando no me iba bien con Luis y yo se lo ocultaba, para ganarme su aprobación. Le fallé incluso desde antes de eso, cuando estuve con Luis por las razones equivocadas y ella me dijo que "lo entendía, pero que no estaba de acuerdo". Y le fallé desde antes, desde mucho mucho más atrás, cuando luego de conocerla empecé a admirarla y a idolatrarla y a ver en ella a un ser cuasi-perfecto al cual yo quise parecerme a toda costa. Le fallé entonces porque dejé de ser sincera y empecé a ser una cosa inventada, con miedo de mostrarse a sí misma por temor a perderla a ella.

Sophia... quisiera que me perdonaras para yo poder perdonarme a mí misma. Aunque ya sé que es absurdo. Me dices que te pido disculpas sólo para quedar bien contigo. ¡Obvio que quiero quedar bien contigo! ¡Eres mi amiga! ¡Me importa lo que pienses de mí! Me dices además que eliges creerme porque, como no nos pudimos ver en persona, no tienes manera de saber si mis disculpas son sinceras o no. Y a mí me da mucho miedo pensar en el día en que realmente nos veamos y te pida disculpas cara a cara por lo que hice. Porque... tú ves más allá que yo y te das cuenta de mis intenciones mejor que yo misma. Y yo, lo siento, pero por más que me repito qeu somos iguales, no puedo negar que tú percibes mejor todo. Entonces, ¿qué tal si estoy siendo egoísta y no me doy cuenta? ¿Cómo controlar aquello que, justamente, no controlamos? Es imposible. Y eso me da miedo, no poder hacer nada y qeu tu sentencia final sea "culpable". Y lo peor es qeu tendrás razón (¿la tendrás?) en decirme eso y yo no podré exigirte nada (¿en serio, no podré?) en honor de nuestra amistad. Tengo que entender que te sentiste traicionada o dolida o decepcionada y que nuestra relación no volverá a ser la misma nunca.

Uno no se da cuenta de muchas cosas. Qué tal si estoy siendo egoísta sin darme cuenta. Tú lo verías y yo no podría hacer nada al respecto. Tengo miedo de estarme engañando a mí misma sin darme cuenta. Pero no, yo te quiero mucho y quiero arreglar las cosas contigo, de corazón.

"Entre amigos siempre se solucionan las cosas. Y si no se solucionan, a lo mejor nunca fueron amigos de verdad." Qué pena me daría pensar que entre tú y yo nunca hubo amistad verdadera. ¿Por qué? ¿Por qué tuvo que ser así? Yo lo decidí así, pero...

Bueno, hablé con J sobre mi miedo a enfrentarte. Sobre cómo no pude despedirme de ti. Sobre cómo tuvimos que arreglar los asuntos por correo. Me dijiste que no me considerabas más tu amiga, fuiste cruel conmigo y luego lo admitiste, pediste disculpas por eso. No me importó. No me importa nada de lo que hagas, Sophia, eres mi amiga, no quiero perderte.

Es irreal, ilógico que me desespere así por alguien. ¿Te ha pasado antes? ¿Cuántas personas te ofrecen su amor cada día? ¿A cuántas tienes qeu rechazar al mes? Quisiera poder estar en tu lugar a veces pero luego no sé si yo lo soportaría...

No, estoy hablando casi con rencor, no puede ser... ¿Te guardo rencor por no perdonarme? ¿Por no hablarme? Pero si yo misma sé que no tengo derecho.

Tengo sentimientos encontrados al respecto. Por un lado no me siento con derecho a reclamarte nada, por el otro me molesta que me juzgues. Pensé que los amigos se aceptaban como eran. Claro, también quieren que el otro mejore, pero hay que encontrar el equilibrio ¿no? Pucha Sophia, ¿qué nos pasó?

Ya, tengo que dejar de hablar de esto, estoy enredada, así no puedo seguir.

Cómo escribo

Y ojo que dije "cómo escribo" y no "cómo escribir", porque no hay cosa que encuentre más odiosa que esa gente que se pasa dando consejos a diestra y siniestra sobre cualquier cosa, creyéndose muy sabihondos. Nah, esto es sólo mi experiencia, lo que yo hago, lo que a mí me pasa y ya.

Siempre he imaginado a alguien preguntándome algo que a mí me gusta preguntarles a los artistas: ¿cómo creas? En mi caso, ¿cómo escribes? O sea, cuál es el proceso creativo. Me parece un asunto de lo más interesante. Yo, personalmente, separaría mis procesos creativos en dos tipos:

1) El emocional: porque no sé de qué otro modo llamarle. Sucede que voy caminando, haciendo cualquier cosa al azar y de pronto, ¡bam! se me ocurre algo. Pero no es una idea, sino es más bien una oración hecha, completa, terminada, una idea realizada casi totalmente, que sólo necesita que yo la apunte para repercutir en el plano material. Entonces busco desesperadamente algo, un papel, la computadora, una servilleta, la pared, lo que sea; un lugar donde empezar a escribir porqeu una vez que empieza, suceden las demás palabras como en catarata, una tras otra, tras otra, tras otra. Yo no lo detengo, se detiene solo. Yo no lo controlo, se controla solo. Yo ni lo escribo, se escribe solo. Yo sólo voy apuntando lo que va llegando a mi mente, como una caña a través de la que va soplando el viento.

2) El mental: otras veces el proceso es más intelectual, podríamos decir. Esta forma de creación es más tediosa y demora más, pero es también mucho más entretenida. Es cuando se me ocurre que quiero hacer un cuento o un poema o una historia en general con determinadas características. Entonces voy pensando qué necesito, cómo deben ser los personajes, qué estilo utilizar... Voy calculando variables y construyendo de acuerdo a mis resultados. En esos casos me siento más bien como un arquitecto o como un ingeniero diseñando planos de algo que luego tengo que construir yo mismo. Cada palabra, un ladrillo. Cada oración, una pared. Cada escena, un cuarto. Y así, hasta que termino. A veces la construcción no es una casa, puede ser también una máquina, algo dinámico que se va moviendo mientras el lector se va moviendo dentro, no lo sé. Pero suelen ser cosas un poco más complicadas las que nacen de este proceso.

Estas son mis fuentes de inspiración, por así decirles. De aquí voy sacando mis borradores, mis ideas generales. Pero usualmente son eso, versiones primeras. Sea de una u otra manera, siempre dejo la primera versión reposar un tiempo. La cantidad del tiempo es relativa, a veces basta un minuto, a veces puedo necesitar un año. Lo que importa es que sea el tiempo necesario para que pueda leerlo una segunda vez con nuevos ojos. Así, la idea es sentir lo que sentiría un lector desconocido al leer lo qeu acabo de escribir; verificar si estoy transmitiendo el sentimiento o la idea original. Puede que haya que pulir por aquí, por allá, que haya grumos en la historia. Esos hay que disolverlos hasta que quede algo uniforme, homogéneo. Hasta que la historia se convierta en una flecha certera apuntando hacia la idea que quiero transmitir.

Y creo que voy a terminar mi explicación en este punto porqeu esto de transmitir es tan relativo, si el arte debe usarse como fin o como medio, si se puede transmitir una idea a través del arte en absoluto (por eso de la relatividad en la percepción de cada uno) y en fin, ya saben. Demasiado que decir para abarcarlo en una pequeña entrada de blog.

viernes, 25 de febrero de 2011

Despertar

Hablaba con Raquel. Me decía qeu yo no era muy espontánea. Me sentí un poco mal porque yo no creo que sea tan cuadrada como ella me ve. "Sí, pero tampoco eres tan redonda" era la respuesta de ella. A veces no sé exactamente qué espera ella de mí. Terminó diciéndome que no me preocupara, que me iba a hacer cosas para que viera qué era actuar espontáneamente.

Mientras conversábamos, mi piel había finalmente expulsado esa sensación de lejanía en verbo. Un poema. Le dije: "ja, ya, oye, mira, para ti" y se lo di.

Fueron muchas cosas a la vez. El hecho de mostrarle a ella un poema escrito para ella, inspirado en ella y que encima se lo dedique diciéndome "para ti", que le entregue ese poema que en uno de sus versos confieza quererla... ("porque te quiero...") y que además exprese lo que yo percibo de la relación que existe entre ella y yo.

Fue demasiado para mi cuerpo, empecé a tiritar, me bajó la presión, me puse pálida, me dio mucho frío y no podía ni escribir bien porque mis manos temblaban demasiado. Me paré a lavarme con agua hirviendo y me pasó un poco. Pero la reacción de Raquel fue... única.


* * *    :
asu
y eso de quien es?

Kiara:    mío
o bueno
lo escribí yo

* * *    :
no te creo nada

Kiara:   
jaja
¿en serio no me crees?

* * *    :
lo leo otra vez
callate
está bueno
mencanta lo amo
hiciste
hiciste
ves ves lo ves?
lo ves?
!!!
cómo puedes decir lo que dices
y escribir algo así
tú!
decídete
y sé tú todoe l tiempo!

Me alegró muchísimo que le gustara. La conversa siguió todavía. Al día siguiente le dije que ya no la vería como una superior sino como mi igual, que siempre le diría lo qeu pensaba, aunque tuviera razón, y si ella la tenía, pues ya me daría cuenta, pero que no me importaba, igual siempre le diría lo que pensaba. Ya fue todo, no quiero pensar más, sólo quiero sentirme libre con las personas a las que quiero. "Te demoraste" me dijo. Pero aceptó mi nuevo yo. Qué lástima, pensé que con ella no necesitaría nuevos comienzos, pero parece que no pude evitar sentir miedo a la larga.

Me pregunto si Sofía realmente me habrá dado otra oportunidad. Cuando hablamos siempre la siento tan lejana...

Conversa estimulante

Es una lástima que pocas personas que conozco se tomen el tiempo para hablar sobre temas aparentemente triviales pero que son interesantes para estimular la sinapsis.

Recuento: un año (advertencia, post largo)

Esto estaba hace tiempo, no sé por qué no lo publiqué...

Finalmente me doy el tiempo para hacer el recuento del año. Hace cinco días (wau, pensé que había sido más...) cumplí veintidós años y quiero revisar lo que he hecho durante ese ciclo de vida.

Empezaré diciendo que mi vida ha cambiado drásticamente de como estaba hace un año. Mi cumpleaños anterior lo pasé en la playa, con la familia de mi papá y con Luis, mi enamorado de entonces. Mis padres estaban metidos de lleno en el lío de las cuentas y me pedían que los ayudara moral y psicológicamente, lo cual hice a lo largo de este año. Gradualmente fui cogiendo el coraje para decirles lo que pensaba realmente, pero hasta ahora no he llegado al punto de encararlos y pedirles que se encarguen ellos mismos de sus problemas. Será que soy tonta, pero en fin, igual y ahora que estoy lejos ya no me molestan tanto.

Esa es otra: ahora estoy lejos. Ya no me acuerdo si en mi cumpleaños anterior ya había renunciado a mi trabajo para dedicarme a las bewerbungen en las universidades alemanas, pero creo que sí, que el año pasado todavía estuve trabajando. Cierto, ahí fue que conocí a José Luis (es su nombre real), pero siempre que hablo de él me refiero a "mi jefe", a secas. Y es que creo que es el único jefe que he tenido en mi corta vida laboral al que he respetado verdaderamente. Un chico despierto, consciente del universo que lo rodea y esmerado por hacer de su vida algo provechoso en un sentido trascendental. Casi me enamoré de él, o a lo mejor sí me enamoré y nunca me di cuenta, qué sé yo. Me acuerdo de que me dolió un poquito cuando me dijo que tenía enamorada y se burló de mí preguntándome si me había roto el corazón. Todo en broma y en buena onda, por supuesto; él no tenía ni idea de que realmente sí me había roto el corazón conocer al hombre más lindo del mundo y enterarme de que era nuestro destino vivir separados. Él aprendía francés para irse a Canadá. Me preguntó si ya estará viviendo allá, con su ahora prometida y con su hijo o hija. Algún día hablaré de él en detalle en este blog, es lo menos que puedo hacer por el recuerdo que guardo de él.

Pero bueno, volviendo a lo del trabajo: renuncié para dedicarme a presentarme a las universidades. Y mis padres se enojaban conmigo porque decían que era muy lenta, que no me ponía las pilas, qeu no tenía ganas de estudiar. Era cierto, en parte. Tenía miedo de lo que me gustaba. Estudiar cine y teatro... es de lo más arriesgado ¿no? Al final me fui por la tangente y entré a la universidad de Bielefeld por la facu de lingüística. Y aquí estoy ahora, estudiando lingüística. También me gusta, pero me doy cuenta, yo me doy cuenta cuando entro a los cursos de literatura, de traducción, ahí me siento a gusto, ahí soy feliz. A lo mejor estoy condenada a ser uno de esos bichos raros que no encajan dentro de lo que los padres esperan o dentro de lo que la sociedad acepta automáticamente como una persona potencialmente exitosa. De eso me di cuenta este año también: que no iba a estudiar economía para trabajar en un banco en horario de oficina, para enorgullecer a mis padres y engañarme a mí misma diciéndome que estaba haciendo algo bueno por mi país, que algún día llegaría a la cima del mundo y podría arreglarlo todo. No, así no se hacen las cosas. Me di cuenta de lo pequeña que era y de que tenía que encontrar mi función en el mundo y satisfacerme con ello. Y podrá sonar conformista, pero no quiero ver luego mis sueños destrozados y llorar sobre leche derramada, o quejarme por una guerra que estaba perdida desde antes que empezara.

Así que así fue. Entré a Bielefeld y alisté mis cosas para irme. Lo más duro para mí fue despedirme de Luis. No porque lo quisiera mucho y me doliera la separación, sino más bien porque pasadas las primeras semanas de la relación (o tal vez incluso antes) él y yo resultamos ser incompatibles de un modo más o menos dudoso... Quiero decir, yo soy celosa, y lo admito, y trato de controlarlo. Pero Luis... él era arena y yo era agua, y me dejé absorber.

Me dejé absorber al punto de alejarme de la persona a la que más aprecio en este mundo: Sofía. Y no digo alejarme sólo refiriéndome a que evadía sus llamadas telefónicas y a que, las pocas veces que contestaba, era para rechazar sus espontáneas invitaciones a salir. No. Me alejé incluso antes, cuando todavía la veía, mintiéndole acerca de Luis, adornando la personalidad de él para no ganarme la desaprobación de ella. Le mentí y me mentí a mí misma y tuve que superar todo eso ya sola, estando aquí, a miles de kilómetros de distancia.

No pude despedirme de Sofía. La incomunicación en la que nos encontrábamos provocó que yo no me enterara de su viaje a trujillo días antes de mi partida. El celular se me perdió también unos días antes de irme, con él perdí su número de celular. No tenía cómo llamarla. Desesperada, fui a su casa. No sabía la dirección, pero conocía el camino. A pesar de los regaños de mi madre, que odia andar en apuros, me fui de la casa a buscarla. Pero no la encontré, obviamente, porque ella no estaba en lima. "gracias señor" le dije a su abuelito y me subí al carro a llorar. Lloré y lloré, de rabia, de cólera, de frustración y de estupidez. Lloré por ser una tonta que no se pudo despedir de su mejor amiga. Lloré mucho como no recuerdo haber llorado en mucho tiempo. Y así, con ojos llorosos y mirada borrosa, manejé hasta mi casa.

Traté de superarlo y de avanzar a través del tiempo como robot. Así que el resto me pareció rutina. Terminar de alistar mis maletas, soportar a mi madre renegando y emitiendo sus ondas de odio hacia Luis porque no le gustan los apuros, tener que disimular la angustia de pensar que me estoy olvidando de algo, preparar papeles, esperar el día del vuelo, ver entonces a Luis con su mamá y su hermana, despedirme de ellos, soportar el hecho de que ni siquiera ese día mi mamá los salude con cortesía, aceptar los regalos de Luis, regalarle El Túnel para que lo termine de leer - sin mí, obviamente -, verlo llorar, llorar yo también. Tener miedo.

Luego hacer colas, pagar impuestos, subir al avión. Ver la ciudad empequeñecerse del otro lado de mi ventana. Asimilar el hecho de que, ahora sí, no había marcha atrás. No había marcha atrás... "No. Detengan el avión, quiero bajar, quiero regresar, no quiero irme, no quiero, no quiero, ¡¡¡déjenme salir!!!" Pensaba. Pero los pensamientos no eran lo suficientemente fuertes como para salir con un grito estruendoso de mi boca. Apenas tuvieron fuerza para vestirse de lágrimas y abrirse camino a través de mis ojos. Y sentí mi rostro que se iba mojando de tristeza mientras veía las luces amarillas allí abajo, más pequeñitas hasta hacerse invisibles, hasta estar tapadas por el blanco de las nubes, por el gris del humo y luego, por nada. Ya sólo se veía la negrura de la noche cubierta de estrellas... ¡Estrellas! Brillando tímidamente primero y luego apareciendo de a pocos hasta ser un montón de diamantes pintando en esa bóveda oscura el sonido de una cajita musical. Me hablan y me dicen "tranquila... tranquila... ya pasó... todo va a estar bien..."

Dicen que uno no guarda recuerdos de la tierna infancia, pero a mí esa sensación se me hizo sentir como si estuviera en mi cuna, llorando de frío o de sueño y de pronto escuchar el sonido del móvil colgado desde tan arriba, arrullándome con melodías dulces y apacibles. Me sobé los ojos con las muñecas y, todavía haciendo puchero, intenté calmar mi respiración entrecortada y dejar de llorar. Saqué mi botella de agua de azahar y me la tomé casi toda. Llamé a la aeromoza para que me trajera una copa de vino, pero no quiso. Le expliqué que tenía mucho miedo y que no podía dormir, pero me trató amablemente, como a una niña, me aseguró que todo iba a estar bien ("tú qué sabes...") y que no me asustara. Me trajo agua. Me molestó que no me hiciera caso. Pero no dije nada más. Tal vez era mejor así.

Viajar de Frankfurt a Bielefeld fue otro circo: hablar alemán después de tanto tiempo me resultaba muy difícil y la mezcla del alemán y el inglés hacían que no le entendiera mucho a la chica de la Deutsche Bahn que tratab de venderme el ticket directo a Bielefeld. Por suerte no perdí el tren y pude llegar a eso de la media noche. "Por fin, descansar en mi cama, quiero ver mi cuarto, cómo serán lo muebles, la cama..." "El depa es semi-amoblado, no hay muebles en tu cuarto, pero dejamos el colchón del chico que vivía ahí para que tuvieras donde dormir." Mierda. Un cuartito diminuto, con un bañito diminuto y una cocina-sala-comedor también diminuta. Y ahí viviría los próximos 3 años de mi vida. Así que mejor acostumbrarse.

Encendí la calefacción al máximo, puse el colchón al lado, me abrigué con la sábana que me prestó Xiao. Echada de espaldas, podía ver el cielo estrellado detrás de mi ventana gigante. Esas estrellas que procuraban arrullarme con su tintineo de cajita musical. Sin celular. Sin internet. Sin poder llamar a nadie a decirle "me siento sola". La autocompasión se apoderó de mí y volví a llorar y así fue cada noche de la primera semana, llorando siempre mientras miraba las estrellas, pensando en qué estaría haciendo Luis entonces, en si me estaría extrañando; pegándome a la calefacción para imaginarme que era él a mi lado, para no sentirme tan sola por un par de segundos.

Por suerte hacer trámites no fue tan difícil. Moverme en tren tampoco. Ya desde los primeros días encontré cabinas de internet donde podía pasarme un par de horas revisando y escribiendo correos para avisar que me iba bien. También le escribí a Sofía para explicar mis ausencias, para disculparme. Sus respuestas no fueron muy alentadoras, se sintió engañada y con razón. Y me dijo que no me consideraba más su amiga. Intercambiamos varios mails en los que yo intentaba recuperar su confianza y demostrarle que quería empezar desde cero. Ser auténtica con ella y no tener más miedo.

En esos mismos lugares compraba tarjetas de llamadas de larga distancia que usaba desde los teléfonos públicos de las calles. Llamé a Luis. Sí, a pesar de que nuestra relación era incierta y no sabíamos si estábamos o no, igual lo llamé a decirle que lo extrañaba, que lo necesitaba. Pasaba cada minuto pensando en que era posible que perdiera a mi mejor amiga, no quería perder también a la única persona que me apoyaba incondicionalmente. Pronto me compré un celular para mensajearnos. Los pleitos con él salían caros. Empecé a sentirme atrapada otra vez, como en Lima.

En cuando a mis trámites, en una semana estuvo todo en orden y pude empezar a usar las computadoras de la uni para entrar a internet, lo cual fue un gran alivio emocional y económico. Me inscribí a los cursos del semestre, que resultaron ser divertidos sobre todo porque conocí a un montón de alemanes que, por haber estado en latinoamérica, sentían una cierta atracción hacia la cultura y hablaban un español bastante fluido. Conocí a Felipe, a Anita, a Javi, a Lucía. Y el semestre se pasó volando, entre clases en las que era bastante buena y días en los que no tenía nada mejor que hacer que pasármela chateando en internet.

Pero mi reciente libertad se veía amedrentada por Luis, que tenía la necesidad de que me reportara constantemente (o al menos más seguido de lo que a mí me hubiera gustado) y por la angustia de que tal vez perdería a mi mejor amiga. En una conversa con Karin, ella me aconsejó sabiamente: "te fuiste para encontrarte a ti misma pero no has hecho más que ser como los demás quieren que seas. Sigues siendo lo que Luis te pide que seas y así no vas a llegar a ningún lado, ni con Sofia ni contigo ni con nadie." Esas líneas marcaron mi decisión final: Luis y yo terminamos por teléfono.

Seguí adelante con la uni, con la carga emocional que significaba lidiar con el estrés y desequilibrio emocional post-break up de Luis. Eso duró varios meses, hasta que yo finalmente decidí dejarlo ser. Que él me hable cuando quiera, no lo presionaría para que fuéramos amigos. Una lástima, con ésta ya sería la tercera vez que me tengo que despedir for good de una pareja. Pero qué voy a hacer, ya encontraré a un chico maduro. Una vez tomada la decisión de dejarlo libre, él borró todo contacto conmigo: Facebook, Messenger, número de celular, correo, borró su blog. Todo. No dejó rastro. Incluso ahora, si busco su nombre en internet, lo único que aparece es su facebook. Parece no querer que lo encuentre mientras que yo, para ser honesta, tengo muchas ganas de intercambiar un par de palabras con él. Pero no, dejémoslo como está. Ya nos veremos.

Con Sofía las cosas se arreglaron. Conocí a Raquel, empecé a hablar más con ella, casi creo que me enamoré de ella, empecé a fluir en un país lejano y a disfrutar de una nueva y desconocida libertad. Viví una nueva adolescencia sin que nadie me controle la hora de llegada a mi casa ni la gente con quien salgo. Y empecé a aprender a ser yo misma y a identificarme con mis raíces. Me sentí más peruana que nunca, irónicamente, estando lejos de mi país. Y crecí.

Aprendí a dejar ir cuando es hora de dejar ir. A hacerme responsable por mis actos. A reconocer lo que quiero. A reconocer lo que no quiero. A que tengo que organizarme mejor. A lavar. A doblar ropa. A ordenar mi cuarto sola. A limpiar la cocina y el baño. A apreciar a los pocos amigos que tengo. A no dejarlo todo para después. En fin, aprendí muchas cosas que en el fondo es inútil enumerar porque lo que cuenta es la práctica de lo qeu se aprende.

Si alguien terminó de leer todo este post, le dejo mi más sinceras gracias por tomarse tanto tiempo. Para mí fue un año importante y significa mucho poder compartirlo con otra persona. Te deseo un buen año a ti también.

viernes, 11 de febrero de 2011

Preocupaciones sonsas

Hace tiempo que no publico nada. Sorry, blogcito, te dejé abandonado. Aprovecharé mi falta de inspiración y la preocupación del momento para distraerme un rato contigo y pagarte por esas semanas de abandono, jaja la más dramática XD

Pero no, lo que pasa es que finalmente me puse a mirar el horario de la uni. El primer semestre fue un relax total, recién había llegado, tenía todo el tiempo del mundo. Pero ya pasaron dos semestres, DOS SEMESTRES, o sea, ya llevo un año aquí, y me doy cuenta de que todavía tengo mucho por delante y como que me angustia un poco. Me angustia que mi papá me diga "ya vas tres años y no terminas" y cosas así. Lo voy a hacer, es cuestión de cómo lo tome yo, ya lo sé. Pero... igual, igual. Además conseguí un trabajo bravazo que me tendrá fuera de la ciudad por aproximadamente 50 días, pero todavía tengo dos ensayos y un reporte que escribir. Además de que probablemente he reprobado el curso de Grundkurs Linguistik, así que tendré que dar el examen de recuperación y aún no sé cuándo es la fecha. Y para entonces lo más probable es que no esté en Bielefeld. Tendré que estudiar y escribir en las tardes, no hay de otra. Y espero poder hacer todo a tiempo. Además tengo que transferir el pago del semestre en febrero, eso también me tiene algo preocupada... pero en fin. Me van a pagar bien, así que no hay problema.

Tengo que agradecer que al menos conseguí chamba, la verdad es que las probabilidades de que me contratara una oficina en part time eran muy bajas. Aquí todo el mundo busca full time, así que ya pues...

lunes, 31 de enero de 2011

autocontrol

me hizo mucha falta hoy. sylvia es la única que se ha mantenido conectada conmigo a través del facebook desde que mi ex y yo terminamos. De vez en cuando nos dejamos comentarios en las publicaciones, nada muy personal. Con ella nunca me llevé mal, pero tampoco conversé largo y de corrido como con Elita. Elita sí me habla por el messenger, se acordó de mi cumple y todo. Y me para mandando buenas vibras. Y yo a ella también, me cae superbien.

El otro día le dejé uno de esos comentarios a una publicación de Sylvia. De pronto veo en mis noticias lo siguiente: "Luis Enrique C****** S****** también ha comentario la publicación de..." y sentí que se me detenía el corazón o que se aceleraba desmesuradamente o ambas, si es que eso es posible. Y corrí a ver lo que había comentado. Una payasada, como era de esperarse de él. Sigue creyendo que mientras más puntos suspensivos escriba, más larga es la pausa, ja.

Mi reacción inmediata fue responder al comentario con algo más, yo sólo había puesto una carita triste y por eso me había enterado del comment de Luis, pero podía escribirle algo, ponerle "hey, luis..." o a lo mejor incluso "hey, luchito" y seguir con algo tipo "a los años, qué es de tu vida". Pero no lo hice. "Igual y podría poner cualquier otra cosa, responder al comment de él, seguirle la cuerda" pensé. Pero tampoco. Pensé que cualquier acción dirigida a contactarlo a él sería dañina. Para él sobre todo, pero tal vez para mí también. (Ya de por sí, todas estas cavilaciones son algo que escribo a manera de exorcismo, para escarmentarlas como si fueran un demonio que no me deja tranquila.)

Así que no hice nada. No comenté nada. Luego me llegaron las notificaciones de las demás personas que comentaron el hilo. Entre ellas, Elita. Al ver un nombre conocido, volví a la publicación a ver qué más habían puesto. El comentario de Luis ya no estaba. Sólo Sylvia y Luis tendrían el "poder" para borrarlo. Seguramente fue él, al darse cuenta de que yo había comentado antes. Mi comment fue tan pequeñito (sólo esa carita triste) que muy probablemente ni lo vio y sólo se percató de él una vez publicado su comment.

Todo este episodio fue suficiente como para hacerme volver al perfil de Luis. Su configuración de privacidad no me permite ver todos sus álbum de fotos, pero al menos puedo ver sus fotos del perfil y esta vez vi muchas fotos nuevas y varias caras nuevas también. En todas las fotos sale sonriendo. Sonriendo... esa sonrisa que le inflaba los cachetes dándole una apariencia como de osito de caricatura. Me daba tanta ternura esa sonrisa... Hasta ahora me da, no lo puedo negar. Y así, como me está pasando ahora mismo, en este preciso instante, fue que empecé a pensar en él otra vez. En sus abrazos, en lo grandote que me quedaba, en su fragilidad escondida, en su maleabilidad, esas cosas que repotenciadas me hubieran resultado tanto más atractivas... Igual que ahora, me puse a pensar en si él visitaba de vez en cuando mi perfil en facebook y hasta consideré cambiar las configuraciones de privacidad para que pudiera ver todas mis fotos en caso decidiera entrar alguna vez. Pero no, "mi seguridad es primero" pensé. Luego me pregunté si él googleaba mi nombre. Si lo hiciera, de seguro encontraría este blog. Y de encontrarlo... ¿lo leería? Hay nombres en clave, ¿sabrá de quiénes hablo? Y el nombre de él es uno de los pocos que no he escondido, no sé hasta ahora bien por qué. ¿Estarás ahí, entre los pocos lectores de este humilde blog de perfil abierto? Ni idea. Tampoco creo que me entere. Aunque estuviera él ahí, leyendo, seguro no me lo diría. Ni aunque habláramos.

Pero ahí está el asunto. No hablamos. No sé nada de él. Y me metí a su perfil a ver sus fotos en las que se ríe y en las que otras personas de las que no sé nada le ponen comentarios y yo no puedo evitar preguntarme: ¿quiénes son esas personas?, ¿a quiénes has conocido desde que estamos separados?, ¿...eres feliz? Ja, sí, yo misma me acabo de sorprender, pero finalmente me pregunto eso y espero desde el fondo de mi corazón que sí lo seas.

Es cierto que hasta ahora nadie me ha querido tanto como Luis. Con posesividad y obsesión y todo lo que se quiera, pero no me he encontrado a nadie que me atesore como él lo hizo. Y supongo que extraño eso y que en este punto de mi vida sólo puedo relacionar esa sensación de ser tan querida con la imagen de él y por eso lo extraño. Pero tengo que ser sincera conmigo misma y saber que así como él es, maleable pero débil como hoja de aluminio, querendón pero absorbente como arena, no es compatible conmigo. Y espero que encuentre a alguien con quien comparta su manera de querer y que sea muy feliz con esa persona.

Yo no puedo estar torturándome de esta manera. No es posible que requiera tanto autocontrol para no ir y escribirle y preguntarle cómo está. Ya lo veré, agosto está a la vuelta de la esquina. Agosto ya llegará. Y en agosto lo veré. Y sabré si es feliz. Espero que lo sea.

Bueno, al menos después de todo esto ya no me quedarán energías para ir y hablarle. Es mejor así. Sí. Es mejor.