se siente raro. Alfonso. De nuevo me gusta alguien que está literalmente a miles de kilómetros de distancia, que tiene muchísimo mayores probabilidades de terminar liado con una persona, a mí parecer, muchísimo menos madura que yo. ¿por qué será? ¿por qué me tiene que pasar esto constantemente?
Un amigo dice que se repetirá hasta que entienda qué es lo que tengo que aprender de todo esto. ¿tengo que aprender que mi vida está en lima y no acá? ¿tengo que volver? Mi corazón apunta a eso, pero no me atrevo a seguirlo. ¿por qué? sigo teniendo miedo de desilusionar a mi padre, tan orgulloso de saberme aquí, luchando para salir adelante en un país extraño. toda esa imagen se derrumbará una vez qeu yo esté fuera. una vez que regrese...
alfonso. alfonso. Me repito su nombre en mi mente cada noche antes de dormir como un sueño lúcido. Me imagino escenas enteras en las que él es mi eterno interlocutor. Su nombre retumba en mis oídos como un timbre molesto. Empiezo a sentir que me desvanezco cuando pienso en él. Sí, la cursilería ha llegado ya al punto crítico en que no me queda más que asumir lo que siempre supe. Alfonso me gusta, me gusta como la chucha y seguramente va a estar con otra tipa mientras que yo espero eternamente en un país lejano a encontrar a alguien que me cause esa misma primera impresión. Mientras espero que la distancia entre la persona especial y yo se acorte. Mientras espero, espero, espero...
Mi vida en Georgia
domingo, 27 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
hablé con él... puta la hueá
Por la re. Putísima. Madre. Tenía que hablar con él. Tenía que hablar con él. No, simplemente no aprendo... o sea, me molesta... ¿qué me molesta? Me molesta sentirme mejor ahora. Lo cual es contradictorio, lo sé, pero... a la vez no. O sea, ¿qué es lo que me molesta? Me molesta decirlo, me da pena. Decirlo, escribirlo, es materializarlo y hacerlo más real. Es admitirlo. Con eso ya avanzamos, el decir que hay algo que admitir. Lo sé. Pero aún así cuesta. Cuesta. Vamos, dilo. dilo de una vez. No importa. Igual es cierto, no va a cambiar con que no lo digas. ¿Lo digo? Sí, dilo, dale. Dilo. Di-lo, di-lo, di-lo... Que lo diga, que lo diga, que lo diga... jaja mi cerebro encuentra mecanismos divertidos para distraerme. Pero a fin de cuentas... tengo que decirlo. Vamos. Hazlo de una vez. Contemos hasta tres. Uno, dos...
tres.
Me sentí mejor al hablar con él. PUTA. madre. me sentí mejor. y eso me hace sentir peor. ¿por qué? porque no debería, yo debería de odiarlo, no querer nada... pero es que se porta bien conmigo y yo sigo con esta cuestión de no saber si puedo confiar en él o no, de no saber si él quiere algo conmigo o no. él quiere algo contigo, quiere algo conmigo, sí, lo sé. pero... ¿por qué? ¿por qué no me alejo? yo quiero algo con él. lo dije, pero sé que no es sano, sé que no es bueno y que no lo quiero por las razones correctas. eso es lo que más me jode, sentir que de alguna manera estoy dejando que esas razones equivocadas y poco sanas me invadan y me hagan pensar que quiero algo que en verdad no quiero. quiere ser tu amigo, te aprecia... ¿cuánto se puede apreciar a una persona a la que te tiraste y acto seguido te paraste y te fuiste? ¿cuánto se puede puede apreciar a una persona a la que conoces más por las conversaciones que tuvieron por internet que por las que tuvieron en persona, porque cada vez que se veían estaban apurados por tirar? ¿cuánto? dímelo. ¿cuánto?
lo sabes. lo sé. y aún así ninguna lo quiere admitir. quieres volver a confiar en él así como confías en el resto de la humanidad, así como confías en herbert, así como confías EN CUALQUIER IMBÉCIL que se te acerca con intenciones de follarte. ¿es que hasta ahora no aprendes la lección? ¿cuántas veces te vas a tener que caer en el mismo hoyo hediondo para darte cuenta de la mierda con la que está relleno? ¿cuántas? ¿eh? dímelo.
no lo sé. creo que me hacía falta escuchar estas cosas, volver a construir la barrera, volver a levantar el muro hasta estar completamente curada. hasta saber que... ¿lista para una amistad? no sé si algún día lo esté. no sé si no me haya hecho las preguntas más fuertes, las más incómodas. ¿realmente no habré asimilado todo esto hasta el día en que admita mi culpa en el asunto? ¿hasta el día en que me haga responsable de mis actos? pero... no, yo me hice responsable. ¿me hice responsable? supongo que no sentiré que me hice responsable hasta que pueda ir y pedirle disculpas a esa persona. a la novia del huevón que me dejó así. ella es la única que sale bien parada de todo esto. salvo por la mentira del chibolo... ja, qué enredo. si lo piensas, es casi buen material para novela mexicana. O para novela, en general.
dejemos de lado la rabia por un momento. la sacaremos después. me siento más tranquila, cuando me habla, hay más calma. le dije cómo me sentía. no me entiende el pobre. no importa. no pretendo que me entiendan. nadie me puede entender mejor que yo a mí misma. aunque sea una afirmación arrogante.
¿quiero ser su amiga? no lo sé. eso es algo que tengo que decidir luego... tengo que poner las cosas en una balanza. qué gano siendo su amiga, qué pierdo. ¿es madurez dejar ir algo así? ¿no colinda con el cinismo? ¿quién decide eso? ¿yo? ¿o hay estándares? puta la huea...
tres.
Me sentí mejor al hablar con él. PUTA. madre. me sentí mejor. y eso me hace sentir peor. ¿por qué? porque no debería, yo debería de odiarlo, no querer nada... pero es que se porta bien conmigo y yo sigo con esta cuestión de no saber si puedo confiar en él o no, de no saber si él quiere algo conmigo o no. él quiere algo contigo, quiere algo conmigo, sí, lo sé. pero... ¿por qué? ¿por qué no me alejo? yo quiero algo con él. lo dije, pero sé que no es sano, sé que no es bueno y que no lo quiero por las razones correctas. eso es lo que más me jode, sentir que de alguna manera estoy dejando que esas razones equivocadas y poco sanas me invadan y me hagan pensar que quiero algo que en verdad no quiero. quiere ser tu amigo, te aprecia... ¿cuánto se puede apreciar a una persona a la que te tiraste y acto seguido te paraste y te fuiste? ¿cuánto se puede puede apreciar a una persona a la que conoces más por las conversaciones que tuvieron por internet que por las que tuvieron en persona, porque cada vez que se veían estaban apurados por tirar? ¿cuánto? dímelo. ¿cuánto?
lo sabes. lo sé. y aún así ninguna lo quiere admitir. quieres volver a confiar en él así como confías en el resto de la humanidad, así como confías en herbert, así como confías EN CUALQUIER IMBÉCIL que se te acerca con intenciones de follarte. ¿es que hasta ahora no aprendes la lección? ¿cuántas veces te vas a tener que caer en el mismo hoyo hediondo para darte cuenta de la mierda con la que está relleno? ¿cuántas? ¿eh? dímelo.
no lo sé. creo que me hacía falta escuchar estas cosas, volver a construir la barrera, volver a levantar el muro hasta estar completamente curada. hasta saber que... ¿lista para una amistad? no sé si algún día lo esté. no sé si no me haya hecho las preguntas más fuertes, las más incómodas. ¿realmente no habré asimilado todo esto hasta el día en que admita mi culpa en el asunto? ¿hasta el día en que me haga responsable de mis actos? pero... no, yo me hice responsable. ¿me hice responsable? supongo que no sentiré que me hice responsable hasta que pueda ir y pedirle disculpas a esa persona. a la novia del huevón que me dejó así. ella es la única que sale bien parada de todo esto. salvo por la mentira del chibolo... ja, qué enredo. si lo piensas, es casi buen material para novela mexicana. O para novela, en general.
dejemos de lado la rabia por un momento. la sacaremos después. me siento más tranquila, cuando me habla, hay más calma. le dije cómo me sentía. no me entiende el pobre. no importa. no pretendo que me entiendan. nadie me puede entender mejor que yo a mí misma. aunque sea una afirmación arrogante.
¿quiero ser su amiga? no lo sé. eso es algo que tengo que decidir luego... tengo que poner las cosas en una balanza. qué gano siendo su amiga, qué pierdo. ¿es madurez dejar ir algo así? ¿no colinda con el cinismo? ¿quién decide eso? ¿yo? ¿o hay estándares? puta la huea...
viernes, 11 de mayo de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
Mierda. Puta. Puta madre. Mierda, por su putísima madre... no, nada de esto me basta para sacarme la cólera. ¿qué es lo que me da cólera? no sé... no, sí sabes. es Jimena. Ya, qué tiene. que se molestó. Ya, ¿y? Y nada. Se molestó. No hay razón para enojarse. Nunca. No hay nada que no se pueda decir sin gritar, ¿te acuerdas? Claro... pero tampoco hay nada que no se pueda decir sin llorar. Si te perdonas el drama del llanto, le tienes que perdonar a ella el drama del enojo. Sabes que en el fondo es lo mismo. Ella dice que no. Que el enojo es sacar la rabia afuera, enfrentarte a la persona. Mientras que el llanto es ponerse en posición de víctima. ¿tú crees eso? no sé. nunca lo he creído. pero lo que me dijo me insegurizó. Al final lo que me dijo es que me lo aconsejaba - que me enojara y sacara la rabia - porque me quería y no quería verme sufrir por situaciones así. es que ellos, o sea, los otros... ¿cuáles otros? ya, no, sí, puta madre... en fin. Las personas tienden a pensar que uno la pasa menos mal cuando se enoja. eso es mentira. uno sufre a merced de la emocionalidad propia. el enojo, al igual que el llanto o la risa desmedidos y descontrolados, son producto, precisamente, del descontrol emocional. y tú lo sabes. siempre lo has creído así, ¿y qué tal si estaba equivocada? recuerda que es una conclusión a la que llegaste gracias a los huatones imbéciles de nueva acrópolis. yaaa... pero... bueno, no sé, yo lo encuentro lógico. ¿qué pasaría si fuera mentira? si fuera mentira... si lo que jimena dice fuera cierto... eso significaría que yo, efectivamente, elijo sufrir, de manera medianamente consciente, cada vez que tengo que enfrentar una situación. ¿y qué pasó con lo que le dijiste de que hasta ahora te has desarrollado y...? sí sí, no necesitas terminar, ya sé a lo que te refieres. no sé. o sea, sí sé. puta. también eso es cierto, ¿ya? nadie me puede decir que no me defiendo, que no digo las cosas. puta, si toda mi vida he luchado por no hacer eso, si toda mi PUTA vida, desde que me di cuenta de cómo funcionaban las cuestiones, me decidí a no hablar mal de nadie a sus espaldas, ¿te acuerdas? a mantenerme siempre neutral, a no ser... a no ser una imbécil pues. pero sabes que es inevitable ponerse imbécil, sabes que uno siempre juzga todo desde una perspectiva subjetiva. síiiiii, lo sé, a esa conclusión habíamos llegado hace tiempo ya. ¿entonces cuál es la huevada ahora?
puta, es jimena pues. jimena y el asunto este con hugo.
sí, es cierto que dentro de todo confío más en el criterio de jimena que en el de hugo. pero también es cierto lo que ella dice sobre las espinas que van atacando una amistad. ya no me siento limpia. tal vez me pueda olvidar, pero siempre me quedará un resquicio, cuando me diga "vayase a su casa", cuando me llame para que la ayude a tal cosa, cuando me pida cual cosa, cuando se enoje... siempre me quedará esa cosa de "¿me estará usando de verdad? ¿me desechará cuando se aburra de mí?" y es que con eso volvemos a la pregunta de qué significa querer a alguien. querer... eso es algo que se siente. ¿yo siento que jimena me quiere? sí, yo sé que jimena me quiere. tal vez esto tiene algo que ver con los celos de amiga que empecé a sentir cuando empezó a salir con el mario. no había terminado de trabajar esos celos cuando de pronto salió esta cuestion con el hugo
puta madre
¿y ahora? puta no sé... ¿¡QUÉ ES LO QUE TE MOLESTA?! NO SÉ, NO SÉ!!!! YA, cálmate. ok. ¿qué es lo que te molesta? ¿jimena? ¿que estuviera con hugo? no, si ni estuvieron. ¿que se sintiera bonito por él? sí, eso un poco. ¿que te gritara? sí, eso bastante. porque yo nunca hice nada de mala fé. cuando pasa eso, me siento criticada en mi manera de ser. no, peor aún. me siento criticada por ser lo que soy, me siento criticada por ser yo. ¿no crees que eso es un poco orgulloso de tu parte? ¿por qué? porque te sientes criticada en lo más profundo de tu ser por UNA cosa que HICISTE o DIJISTE. "lo que piensas dice tanto de ti como ese lunar que tienes en la nariz", ¿te acuerdas? sí, me acuerdo, pero acuérdate también de lo ambivalente que es esa aussage. un lunar en la nariz sí dice algo de ti. ¿qué? no lo sé, pero sabes que... sí, sí, lo sé, lo sé. ¿entonces? entonces hay que encontrar otro camino para manejar esto. ok.
¿qué es lo que te hizo sentir mal? que se enojara. que se molestara conmigo diciéndome que no tomo la iniciativa cuando justamente le estoy haciendo una propuesta para lo del chal. Me echó en cara el no hacer algo que estaba haciendo en ese instante. Y lo hizo de una forma que me hirió, no pude evitar llorar. Ella me dice que no debí llorar, o bueno, primero me dice que llore, pero luego me dice que considere la situación general. Pucha, ya. La próxima me retiraré y diré ya vuelvo. ya lo sé ahora. ya, pero ¿y? Y?? ok, me cuesta admitir que llorar fue un error, pero lo hago. A regañadientes. Sí, pero lo hago. Pero a regañadientes. Puta ya, pero lo hago. Sabes que no es sincero hasta que lo haces de corazón y no "a regañadientes". Ok... déjame. se me va a pasar y lo admitiré, mi orgullo está todavía herido. ¿herido por qué? porque... porque me gritaron. y considero que sin justa razón. jimena se molestó conmigo por algo que no viene al caso. o sea, no, está mal expresado. se molestó conmigo por algo que era... perfectamente resolvible en ese momento. pasamos un mal rato por las puras. y yo andaba sensible, puta, me justifico, ya, sí, no debí llorar, puta madre, no debí llorar, no debí llorar, NO DEBÍ LLORAR PERO LLORÉ, CON UN CARAJO, LLORÉ Y LO SIENTO, DE VERDAD LO SIENTO Y AHORA YA NO LO PUEDO CAMBIAR Y NO PUEDO HACER NI UN CARAJO PARA RESOLVER EL HECHO DE QUE LLORÉ. lo siento. lo siento. perdón.
estoy hablando con tres personas, dos de las cuales me han contado problemas íntimos. Y no me nace contarle esto a ninguna de esas dos. sólo a una, sólo a un chico, sólo quiero hablar con alonso. alonso podría ser la primera persona que salude en el día y la última de la que me despida en la noche. podría tener eso y ser feliz. por un tiempo no me haría falta nada más en la vida. nada más que alonso, nada más que su saludo.
bueno, eso como paréntesis. entonces. me jode. Mejode llorar. y me jode esa situación en la que lloro porque sé que... ¿qué sé? ¿que me pongo en el rol de la víctima? ¿por qué lloro? ¿por qué lloré? ¿fue para manipular la situación de manera que yo quedara como la víctima? ¿es en general para despertar compasión en lugar de deseo de lucha? puta, eso me asusta como mierda, alucina. porque si es así, no es consciente. y tengo miedo de que cuando escarbe en mí, me dé cuenta de que eso es. ¿te imaginas lo que les he estado haciendo a las personas hasta ahora? tendría que justificarme con... con cuántos. con luis, con jimena, con hugo mismo. pero no. esa vez que hablé con hugo lloraba por rabia, porque no me dejaba hablar. y mientras lloraba, le gritaba y reclamaba. y luchaba. no, no diría que el llanto es para ponerme en situación de víctima. ¿o sí? ¿busco explicaciones para no tener que admitir eso? ¿me pongo en el rol de la víctima?
¿por qué no quiero admitir? ¿qué significaría ponerme en el rol de la víctima? significaría que exagero el daño para que el otro se sienta culpable de lo que hace. ¿lo exagero? ¿no es que me siento mal? sí, puta madre, sí me siento mal, pero en lugar de encarar y decirlo, lloro, para que el otro SEPA que me siento mal. No. Para que el otro VEA que me siento mal. ¿es una forma de decirle que reaccione? pero es una forma muy emocional. ¿no es injusto? ¿por qué injusto que sea emocional? porque tocas una cuerda que no está trabajada en la mayoría de personas. Es decir, no puedes pretender hacerle ver a alguien que estas mal y no esperar compasión, no puedes esperar que piensen "ah, me está haciendo ver que está mal, es un intercambio de información..." NO, o sea, NO!!!! se van a sentir mal, lo que intercambias no será información sino emociones. si quieres desarrollarte tienes que aprender a controlar eso. ¿tengo que controlarlo? sí, puta madre, TIENES QUE CONTROLARLO, MOCOSA DEL DEMONIO. ¿¿no has dedicado toda tu vida a eso?? ¿¿ a luchar contra el descontrol emocional?? ¿¿no es por eso que te jode el enamoramiento?? ¿¿no es por eso que te jode el llanto?? ¿¿no es por eso que jode que te jodan esas cosas?? sí pues. ¿entonces? sé coherente.
ya. ok. punto y aparte. me hirieron el orgullo. me sentí mal. lloré. me sentí mal por llorar. porque más encima no podía resolver el conflicto POR ESTAR LLORANDO. bueno... ¿podemos dejar esto de lado un momento? quiero hablar el asunto de hugo.
puta, es jimena pues. jimena y el asunto este con hugo.
sí, es cierto que dentro de todo confío más en el criterio de jimena que en el de hugo. pero también es cierto lo que ella dice sobre las espinas que van atacando una amistad. ya no me siento limpia. tal vez me pueda olvidar, pero siempre me quedará un resquicio, cuando me diga "vayase a su casa", cuando me llame para que la ayude a tal cosa, cuando me pida cual cosa, cuando se enoje... siempre me quedará esa cosa de "¿me estará usando de verdad? ¿me desechará cuando se aburra de mí?" y es que con eso volvemos a la pregunta de qué significa querer a alguien. querer... eso es algo que se siente. ¿yo siento que jimena me quiere? sí, yo sé que jimena me quiere. tal vez esto tiene algo que ver con los celos de amiga que empecé a sentir cuando empezó a salir con el mario. no había terminado de trabajar esos celos cuando de pronto salió esta cuestion con el hugo
puta madre
¿y ahora? puta no sé... ¿¡QUÉ ES LO QUE TE MOLESTA?! NO SÉ, NO SÉ!!!! YA, cálmate. ok. ¿qué es lo que te molesta? ¿jimena? ¿que estuviera con hugo? no, si ni estuvieron. ¿que se sintiera bonito por él? sí, eso un poco. ¿que te gritara? sí, eso bastante. porque yo nunca hice nada de mala fé. cuando pasa eso, me siento criticada en mi manera de ser. no, peor aún. me siento criticada por ser lo que soy, me siento criticada por ser yo. ¿no crees que eso es un poco orgulloso de tu parte? ¿por qué? porque te sientes criticada en lo más profundo de tu ser por UNA cosa que HICISTE o DIJISTE. "lo que piensas dice tanto de ti como ese lunar que tienes en la nariz", ¿te acuerdas? sí, me acuerdo, pero acuérdate también de lo ambivalente que es esa aussage. un lunar en la nariz sí dice algo de ti. ¿qué? no lo sé, pero sabes que... sí, sí, lo sé, lo sé. ¿entonces? entonces hay que encontrar otro camino para manejar esto. ok.
¿qué es lo que te hizo sentir mal? que se enojara. que se molestara conmigo diciéndome que no tomo la iniciativa cuando justamente le estoy haciendo una propuesta para lo del chal. Me echó en cara el no hacer algo que estaba haciendo en ese instante. Y lo hizo de una forma que me hirió, no pude evitar llorar. Ella me dice que no debí llorar, o bueno, primero me dice que llore, pero luego me dice que considere la situación general. Pucha, ya. La próxima me retiraré y diré ya vuelvo. ya lo sé ahora. ya, pero ¿y? Y?? ok, me cuesta admitir que llorar fue un error, pero lo hago. A regañadientes. Sí, pero lo hago. Pero a regañadientes. Puta ya, pero lo hago. Sabes que no es sincero hasta que lo haces de corazón y no "a regañadientes". Ok... déjame. se me va a pasar y lo admitiré, mi orgullo está todavía herido. ¿herido por qué? porque... porque me gritaron. y considero que sin justa razón. jimena se molestó conmigo por algo que no viene al caso. o sea, no, está mal expresado. se molestó conmigo por algo que era... perfectamente resolvible en ese momento. pasamos un mal rato por las puras. y yo andaba sensible, puta, me justifico, ya, sí, no debí llorar, puta madre, no debí llorar, no debí llorar, NO DEBÍ LLORAR PERO LLORÉ, CON UN CARAJO, LLORÉ Y LO SIENTO, DE VERDAD LO SIENTO Y AHORA YA NO LO PUEDO CAMBIAR Y NO PUEDO HACER NI UN CARAJO PARA RESOLVER EL HECHO DE QUE LLORÉ. lo siento. lo siento. perdón.
estoy hablando con tres personas, dos de las cuales me han contado problemas íntimos. Y no me nace contarle esto a ninguna de esas dos. sólo a una, sólo a un chico, sólo quiero hablar con alonso. alonso podría ser la primera persona que salude en el día y la última de la que me despida en la noche. podría tener eso y ser feliz. por un tiempo no me haría falta nada más en la vida. nada más que alonso, nada más que su saludo.
bueno, eso como paréntesis. entonces. me jode. Mejode llorar. y me jode esa situación en la que lloro porque sé que... ¿qué sé? ¿que me pongo en el rol de la víctima? ¿por qué lloro? ¿por qué lloré? ¿fue para manipular la situación de manera que yo quedara como la víctima? ¿es en general para despertar compasión en lugar de deseo de lucha? puta, eso me asusta como mierda, alucina. porque si es así, no es consciente. y tengo miedo de que cuando escarbe en mí, me dé cuenta de que eso es. ¿te imaginas lo que les he estado haciendo a las personas hasta ahora? tendría que justificarme con... con cuántos. con luis, con jimena, con hugo mismo. pero no. esa vez que hablé con hugo lloraba por rabia, porque no me dejaba hablar. y mientras lloraba, le gritaba y reclamaba. y luchaba. no, no diría que el llanto es para ponerme en situación de víctima. ¿o sí? ¿busco explicaciones para no tener que admitir eso? ¿me pongo en el rol de la víctima?
¿por qué no quiero admitir? ¿qué significaría ponerme en el rol de la víctima? significaría que exagero el daño para que el otro se sienta culpable de lo que hace. ¿lo exagero? ¿no es que me siento mal? sí, puta madre, sí me siento mal, pero en lugar de encarar y decirlo, lloro, para que el otro SEPA que me siento mal. No. Para que el otro VEA que me siento mal. ¿es una forma de decirle que reaccione? pero es una forma muy emocional. ¿no es injusto? ¿por qué injusto que sea emocional? porque tocas una cuerda que no está trabajada en la mayoría de personas. Es decir, no puedes pretender hacerle ver a alguien que estas mal y no esperar compasión, no puedes esperar que piensen "ah, me está haciendo ver que está mal, es un intercambio de información..." NO, o sea, NO!!!! se van a sentir mal, lo que intercambias no será información sino emociones. si quieres desarrollarte tienes que aprender a controlar eso. ¿tengo que controlarlo? sí, puta madre, TIENES QUE CONTROLARLO, MOCOSA DEL DEMONIO. ¿¿no has dedicado toda tu vida a eso?? ¿¿ a luchar contra el descontrol emocional?? ¿¿no es por eso que te jode el enamoramiento?? ¿¿no es por eso que te jode el llanto?? ¿¿no es por eso que jode que te jodan esas cosas?? sí pues. ¿entonces? sé coherente.
ya. ok. punto y aparte. me hirieron el orgullo. me sentí mal. lloré. me sentí mal por llorar. porque más encima no podía resolver el conflicto POR ESTAR LLORANDO. bueno... ¿podemos dejar esto de lado un momento? quiero hablar el asunto de hugo.
martes, 13 de marzo de 2012
el cole
Yo voy a hacer que mis hijos estudien en el mismo colegio al que fui yo. Creo que tiene que ver con un orgullo inconsciente que uno siente inevitablemente por la educación recibida. Al fin y al cabo, uno en gran parte es la educación que recibe. Al menos yo pienso eso.
Pero aparte de eso, me gusta mi colegio. Y me gusta, no sólo porque sea bueno "objetivamente hablando" o porque tenga reputación. Me gusta porque recuerdo con cariño el tiempo que pasé con y en él. Recuerdo los rinconcitos y cada uno tiene su momento especial, cada uno lo crucé con alguna amistad efimera, cada recuerdo enlaza otros tantos recuerdos más que van completando el collage de mi época de colegiala.
Sin duda a quien recuerdo con más cariño es a Sandra. Era la chica bonita y popular que yo siempre quise ser. La chica a la que todo le daba igual.
Pero aparte de eso, me gusta mi colegio. Y me gusta, no sólo porque sea bueno "objetivamente hablando" o porque tenga reputación. Me gusta porque recuerdo con cariño el tiempo que pasé con y en él. Recuerdo los rinconcitos y cada uno tiene su momento especial, cada uno lo crucé con alguna amistad efimera, cada recuerdo enlaza otros tantos recuerdos más que van completando el collage de mi época de colegiala.
Sin duda a quien recuerdo con más cariño es a Sandra. Era la chica bonita y popular que yo siempre quise ser. La chica a la que todo le daba igual.
martes, 28 de febrero de 2012
experiencia de vida
Quiero mencionar
un par de experiencias que me marcaron mucho para explicar una gran
contradicción con la que me encuentro hoy en día constantemente.
Cuando conocí a
Paola, éramos muy niñas las dos. Vivíamos esa edad en la que uno cree
entenderlo todo, saberlo todo. El mundo cabe en la palma de la mano y todo es
fantásticamente analizable, clasificable y deducible para una adolescente con
un IQ de 210. Por entonces, confiaba en mi criterio más que en cualquier otra
cosa, sobre todo si esa cualquier otra cosa venía de algún adulto.
Uno de los temas
recurrentes era el de los prejuicios. Considero que no lo discutíamos como lo
discute cualquier otro. Recuerdo el momento en que Paola me señaló un prejuicio
mío que se había evidenciado a dar por sentado algo que ella había dicho y yo
quedé algo confundida. Le dije “yo pensaba que los prejuicios eran como los de
‘creo que eres así porque eres negro, porque eres cholo, porque eres
blanco...’” y ella me respondió “eso también es un prejuicio”. Entonces entendí
que un prejuicio es cualquier cosa que damos por sentado antes de haber
preguntado. Uno debe procurar estar seguro antes de abrir la boca y no hablar a
las locas, corriendo el riesgo de no estar entendiendo el mensaje o de que el
otro lo malinterprete, impidiendo la comunicación, o, en un caso grave, como el
de que alguien se sintiera ofendido, truncándola a futuro.
Desde entonces
empecé a tener especial cuidado con mis palabras. Empecé a procurar terminar
mis oraciones de manera gramática. Comencé a tomar conciencia de cada palabra
que salía de mi boca y empecé a darme cuenta de los errores garrafales que
cometían otros tanto en su escritura como en su oralidad. Algo que me
sorprendió en ese momento fue darme cuenta de que, a pesar de los tantísimos
errores que existían en la comunicación diaria, las personas se entendían entre
ellas. Los vi como locos comunicándose a través de idiomas completamente
distintos o, peor aún, a través de ningún idioma en absoluto. Y esa efectividad
en la comunicación a pesar de su nivel de impulcritud me parecía fascinante a
la vez que algo indignante.
La educación que
recibí en el colegio alemán intensificó esta forma de ver las cosas. Yo aprendí
a clasificar novelas de acuerdo a sus características, y aprendí a identificar
esas características a través de descripciones y observaciones meticulosas. Me
enseñaron el efecto que tiene cada recurso literario en un cuento, y por qué un
poema da ternura, conmoción, miedo o rabia. El aspecto técnico del arte. El
cómo, la tecné. Y para ser técnicos, hay que ser precisos, exactos al momento
de explicar por qué siento tal o cual cosa al leer esto o aquello. Las palabras
nunca sobran, más bien suelen faltar.
Siempre he sido
muy partidaria de la aplicación de lo aprendido en la vida y en uno mismo. Es
por esto que cuando yo me encontraba con una situación difícil, trataba de
analizarla igual que a mis poemas. Técnica, científicamente. Esto suele ser
bastante complicado cuando se tienen quince o dieciséis años, pero con el
tiempo uno se va cogiendo la práctica y se acostumbra. Creo que es en gran
parte por esto que yo me he convertido en la persona tranquila que soy. Y por
eso es que hay una cosa que me cuesta mucho crear en mí y entender en otros: el
enojo.
Pero no quiero
hablar de eso ahora, sino más bien entrar en la segunda parte de mi relato, que
es la que explicará la gran contradicción con la que me encontré.
A Miguel lo
conocí mucho después. Hace relativamente poco. Con él redescubrí algo que tenía
olvidado en el fondo de mi mente: la comunicación sin palabras. Es algo que,
lógica y técnicamente, puede sonar imposible a primera vista. Pero es más que
cierto y está más que asumido por los lingüistas contemporáneos. Dos personas
que, estando en la misma frecuencia, no necesitan más de tres o cuatro palabras
para entenderse perfectamente, con toda profundidad. Basta una mirada, y ya se
sabe. No sólo no hay necesidad de dar explicaciones, descripciones, detalles,
sino que todos estos son superfluos, sobrantes, innecesarios y hasta molestos.
Y, finalmente, mi
reciente relación con un hombre doce años mayor que yo, formado en el ámbito de
las comunicaciones. Uno esperaría un nivel comunicativo, por lo menos, bastante
similar...
Me equivoqué.
Muchas veces
tuvimos el problema de que él no se acostumbrara a que yo no entendiera las
cosas que él no me decía. Se quejaba de que tuvieran que decírmelo todo, de la
A a la Z, para que lo entendiera. A lo que yo pensaba: ¿de qué otro modo lo
podría entender? Si me dicen, por ejemplo, “tú y yo somos distintos”, yo, si no
estoy muy interesada en lo que me dicen, podría decir “sí, cierto”, pensando en
cosas como el sexo, el género, la edad, el color de piel, de los ojos, las
experiencias. Pero al hacer una afirmación así, cada quien le da una
interpretación distinta. Y mi interés me lleva a preguntar una y otra vez “¿a
qué te refieres?” porque, para mí, en el fondo, no es obvio. Es en este momento
cuando me caía el discurso de que “no entiendo los conceptos generales”.
Yo me pregunto,
honestamente, si él estaba en la razón o no. Siempre he creído que muchas
personas se ven sobreexigidas cuando se les pregunta “¿a qué te refieres?” y
tienen que especificar algo que acaban de decir. Tal vez su enojo o indignación
sea una reacción para pseudo-justificar la pura flojera de hablar o de pensar o
de ver adentro de sí. Pero el ver a dos personas en cuyo criterio confío
reaccionar de esa misma manera, me hace dudar sobre esta postura mía.
Y esta es la gran
contradicción: ¿En qué medida es necesario limpiar la comunicación? ¿En qué medida
es necesario cuidar el lenguaje? ¿En qué medida es necesario ser preciso con la
expresión de los sentimientos? ¿En qué medida son necesarias las palabras? La
respuesta que me doy de manera automática es “es necesario en la medida en que
es necesario.”
Con eso quise
decir (y aquí voy, explicándome de nuevo) que siempre hay que buscar el
equilibrio, pero el equilibrio no se puede encontrar en la practicidad, sino
que está dentro de uno, es algo visceral, casi inexplicable. Y, por eso, lo que
es equilibrado para mí, probablemente no lo sea para el otro, y uno tiene que
aprender a entender, aceptar y vivir con eso, partiendo siempre de uno y
actuando por uno mismo.
lunes, 27 de febrero de 2012
A veces me dan ataques de realismo o nihilismo o pesimismo o como sea que se llame esa actitud y pienso cosas como esta.
"Parece muy bonito pensar que podemos ser ciudadanos del mundo, que donde sea que se abrace la gente estará nuestra nación, pero a la hora que llegamos a un territorio extraño, nos damos de cara contra los shocks culturales, con formas que nos impiden comunicarnos limpiamente e incluso actuar con tranquilidad y naturalidad. Entonces sentimos que el resto de personas 'están mal', que son insensibles, que no entienden, y empezamos a criticar y juzgar al resto en base a sus convicciones o creencias... Entonces nos damos cuenta de que ser 'ciudadano del mundo' no es tan fácil como decirlo.
"Parece muy bonito pensar que podemos ser ciudadanos del mundo, que donde sea que se abrace la gente estará nuestra nación, pero a la hora que llegamos a un territorio extraño, nos damos de cara contra los shocks culturales, con formas que nos impiden comunicarnos limpiamente e incluso actuar con tranquilidad y naturalidad. Entonces sentimos que el resto de personas 'están mal', que son insensibles, que no entienden, y empezamos a criticar y juzgar al resto en base a sus convicciones o creencias... Entonces nos damos cuenta de que ser 'ciudadano del mundo' no es tan fácil como decirlo.
mendigando amor
De alguna manera, por alguna razón, siempre termino procastinando las entradas para este blog. La misma razón por la que siempre se me ocurre qué escribir cuando camino de la estación de tren a mi casa. Seguramente. Sí. Seguramente.
Últimamente me invade una idea cada vez que hago ese camino. La idea de llegar a casa. "Llegar a casa"... suena tan lindo, tan poético. La idea de tener un hogar, un lugar donde me sienta a gusto, un lugar a donde llegar, una Ítaca con una Penélope esperándome. Y es eso precisamente lo que siempre me falta: la Penélope. Lo recuerdo cada vez que hago ese camino. Es inevitable, porque es mi último trecho a casa, la recta final antes de entrar en la habitación con calefacción, antes de huir finalmente del frío hasta el día siguiente. Mi lugar.
Necesito a una Penélope. Necesito saber que tarde o temprano, habrá alguien esperándome. Esperándome para dormir acurrucados, para comer juntos, desayunar juntos, ordenar juntos, cocinar juntos, limpiar juntos. Esperándome para hacer las compras juntos y para salir juntos a tomar aire. Lo curioso es que no quiero a una Penélope que esté conmigo - si fuera así, ya no sentiría que es una Penélope lo que busco. No, no quiero a alguien con quien quiera pasar todo el día. Yo no soy ese tipo de persona.
No estoy segura de si digo esto por el rollo con J. Pero de eso hablo después. Ya ves, lo que necesito es alguien que "esté ahí". Alguien que me necesite. O sea, necesito sentirme necesitada, por un lado. Al menos eso pensé primero, pero luego fue como un... a ver: necesito sentirme necesitada. Pero hey, hay mucha gente que me necesita ahora mismo. Tengo amigos muy queridos, tengo familia, y todos ellos me necesitan. Sí, cierto, me necesitan, pero no les resulto indispensable. Tal vez irreemplazable, sí, pero no indispensable. Yo quiero a alguien que me considere el amor de su vida, alguien que, si pudiera, pasaría todo el día conmigo. Sí, pero yo misma dije que yo no quería a alguien para pasar todo el tiempo con esa persona. Claro, es que no es que quiera a alguien PARA pasar todo el tiempo con él. Quiero a alguien que QUIERA pasar todo el tiempo conmigo. Por eso: una Penélope. A alguien que "esté ahí".
J me llevó a pensar que tal vez las ausencias de mi padre y de mi madre hayan dejado huellas en mí que yo no he notado todavía. No me lo dijo así, esa fue una conclusión propia, pero para no hacer larga la historia, digamos que ella me ayudó. Así que en esta situación no pude evitar pensar que tal vez eso tendría que ver en el asunto... alguien que esté ahí. Que esté como mis padres no estuvieron. Quiero a alguien que me necesite como mis padres no me necesitaron... no, no es eso. Que me espere. Un lugar a donde llegar. Una casa. Eso.
Me di cuenta de que siempre ando esperando, siempre soy yo la que se entrega, la que tiene paciencia con el otro. Ya no quiero eso. No quiero seguir mendigando amor.
viernes, 24 de febrero de 2012
thinking of transfering my lifejournal to blogger or wordpress. Nostalgia. Dont know what to say. Im talking in english, i dont need accents, i dont use apostrophes. i dont know how to write apostrophes. the word, i mean. Hola. adios. I miss you. That was easier said than done. saying it to you I mean. I know you've been stalking me, you said it yourself. did you come here? to this blog? so many things have happened. luis, luis, herbert, friends, lágrimas, llanto, javi, herbert, herbert, herbert... thinking, i'm thinking and i cant stop, i cant sleep, i cant even read, i feel like doing nothing, im not even in the mood for sex. think about movies, not feel like watching any. think about animes. dont feel like watching any. think of rodrigo, he writes blogs too. in english too. rodrigo wants his boxset. heydi honigmann or whatever. peruanisch. makes documentaries. beautirufl documentaries. dont care about dlsclexia anymore, you see. what is this, all messy and stuff. and stuff. kickthepj, look for it, he sais that too. i know i see all my grammar mistakes here, i cant help them, strom... stroemung, innerer monolog, no, ¿cómo se llamaba la mierda esa? ulises, james joyce, no me acuerdo... stroemung, corriente de consciencia? algo así? ya ni siquiera uso los ¿ de entrada. no interesa, nada interesa cuando nada intederasa, cuando no hay ganas de nada, cuando se sobrevive. veo mi vida desde una ventana a través de la cual veo mi futuro. y en el futuro, soy una niña otra vez. unaniña pequeña con vestido rosaco dorriendo en el pasto verde, en colinas que suben y bajan, persiguiendo mariposas, persiguiendo la bomra s del águila como un caballo, como spirit, el corcel indomable, del cual me enamoré cuando vi esapelicula. si, amor, amor... ¿dónde estás? yo quiero eamorajfaslte enamofarte, amornomarte, enmasortesante, no puedo escribir, me desconcentro y sale cualquier cosa. silvia. silvia escribe, sus dedos quemados. dice que escribiendo se curan todas las hericas,d, aunque se amnahcen con mostaza el teclaso, poreuq e lo mancho de lozmstaza. libre, no se donde estanla s letarasd, el cletadsdo . todo sale mal cuando no te concentras, concéntrate... si estuviera escribiendo en mi iiadaf+odsp rias tiarios DIARIO, esto seria un gran mess. a big mess. switching into anslidahg english again. herr remondl... remold. ¿te acuerdas de él? tu primer crush con un lehrer. der helsrer, lehrer. herr baxmeyer. baxmeyer. mein crish. CRUSH. puta madre, por la puta madre que lo reputísimo pario cohoañdofjaoñvjobaaorfgaidsono. no. no puedo, no. no me da el alma, no me da el cuero. me voy a quedar echada con los ojos abiertos, queriendo dormir, mirando el echo, pensando, mirando el techo, pensando, llorando tal vez, pensando en javiera, en herbert, en el miedo. miedo a que me rompan el corazón una vez más, miedo a entregarme una vez más, miedo a que no me quieran, miedo a querer. sí, miedo a ser desilusionada, defraudada, decepcionada. miedo a idealizar, miedo a... miedo a sentir. miedo a la vida. ¿crees que sea para tando? no lo sé, sólo que esque toy escribiendo en sedrosznen como salga y esono esno sta bien tengo que parar. tengo qu e parar. tienes que encontrar esto. leeme, etntisnademe, eres el unico que puede, tu. tu. tu... ocupado. chau-chambio y fuear
jueves, 22 de diciembre de 2011
“¿Alguien no sabe
lo que es ser humillado? Es bien feo ser humillado.” Esas fueron las palabras
que leí en el blog del cuy y que de pronto me transportaron a mi pubertad. Sí,
sí sé lo que es ser humillado y sí, recuerdo que es feo. Recuerdo la sensación
de vergüenza y odio, de rencor, de pánico y de no saber qué hacer, qué
responder. Pero no recuerdo la circunstancia exacta, los diálogos al pie de la
letra.
Hace poco una
amiga me hacía uno de esos test psicológicos en los que me resultaba que yo “le
tenía miedo al dolor y que por eso me lo negaba.” Ella y yo concluimos por
entonces que esa afirmación no se aplicaba a mi persona, ya que ella y sobre todo
yo hemos vivido un par de tristezas y dolencias mías. Sin embargo, me
sorprendió encontrarme rebuscando entre mis recuerdos y darme con la sorpresa
de que los detalles de mis humillaciones estuvieran perdidos, acaso para
siempre. ¿Será que realmente le huyo al dolor? Pensé que era natural en el ser
humano olvidar lo malo del pasado, de aquí que siempre se diga que “todo pasado
fue mejor”.
El post del blog
terminaba diciendo “Ojalá que aprendiéramos a perdonar, y entonces la
humillación que nos resbala vuelve a quien quiso endilgárnosla.” El manejo que
yo le di a mis humillaciones adolescentes fue otro, uno que hoy me parecería
inmaduro. Pero me lo perdono porque era chica y ahora también les perdono a quienes me
humillaron alguna vez lo que hicieron porque creo que, en el fondo, fue porque eran
infelices consigo mismos.
El alejamiento espacial y temporal ayuda a dejar
atrás el pasado.
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