¿¿¿Por qué soy así??? Entro a tu blog y me pican los dedos por likearte. No tengo idea de cómo, pero del blog de salomé, llegaste también al blog de mequedabien. Y le diste like a una de las entradas. ¿¡Cómo?! ¿¡Cómo suceden esas cosas?! Espero qeu no se te ocurra suscribirte a ese blog (no lo digo como amenaza, sino como esperanza) porque entonces sí que estaría cagada. Cagada pero re-cagada así mal mal mal.
El otro día hablé con Sandra. Le conté lo de encontrar tu blog. No sé si ella no se ubica mucho en internet. El único que sospechó que lo había buscado conscientemente fue Juan. Sandra no. Se sorprendió. Me alegré de poder hablar con ella. Me alegró ver que no estamos tan alejadas después de todo, que los seres humanos pueden comunicarse.
Pero luego me pasa eso contigo. "¿Y a ti qué te importa volver a hablarle?" Eso me dice Raquel. Sí, yo podría hacer como que no me importa, dejarlo ir. Pero no, no puedo, no queiro, no me da la gana, no, no y no. No me da la gana de repetir la historia de Paolo. De no volvernos a ver las caras nunca, de no volvernos a hablar jamás. Esas cosas me parecen totalmente inmaduras, poco lógicas, absurdas...
Pero... también son comprensibles. Yo prometí comprenderte, tenerte paciencia. El sólo hecho de tener estos pensamientos contradice lo que te dije. No, más aun, hace que rompa mi promesa contigo. Romper una promesa, algo tan sabrado como la palabra de honor... "¿Pero no son las acciones lo que cuenta al final? ¿Lo que se hace concretamente?" Pues sí, también, pero igual yo sé que por dentro fallo. Es más, YA FALLÉ porque ya me acerqué. Y para rematarla, lo hice disfrazada, tomándote por estúpido, para que no te dieras cuenta de que te estaba fallando, faltando al respeto.
Sofía dijo que incluso si caemos, caigamos con ganas, disfrutemos de nuestra tristeza. ¿Qué pasaría si me acerco a ella llorando, arrepentida, dolida conmigo misma por lo que hice, molesta, enojada conmigo misma, pidiéndole disculpas? ¿No me diría que me disculpe yo primero a mí misma? Todo este asunto es muy confuso... Relaciones interpersonales, gente, amigos, amistad, tolerancia, paciencia, libertad, sinceridad... ¿En qué momento perdí la noción de lo que hacía? ¿En qué momento perdí el Überblick? Ya no sé. Y lo he dicho antes: ya no sé qué pensar.
Me quedan las cosas que quiero y las cosas que de verdad quiero. Quiero que leas mi blog, quiero que me hables, quiero hablarte. De verdad quiero estar en paz, de verdad quiero que esto no me importe, de verdad quiero tener el asunto claro en la mente.
Ah, también quiero tener más vocabulario y llegar a entender a Sofía algún dia.
jueves, 28 de abril de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
Ya no sé qué pensar
Ya no sé qué pensar. Hablo con Raquel, extraño a Sofía. Hablo con Sofía, extraño a Raquel. Parece que no conociera realmente a ninguno de los dos, me hago ideas de cómo son y los idealizo o incluso sin idealizarlos, me quedo con un concepto de ellos que no es el real.
Me da miedo hablarles, contarles lo que me pasa. No porque sea trivial, sino porque cometo errores y los cometo conscientemente, como me dijo Raquel. A veces peco de falsa y mentirosa y yo lo sé. Peco de poco auténtica y yo lo sé. Recuerdo cuando Joanna me dijo "puedes contarme también las cosas que no sean contables". Comprensión, aceptación, paciencia. Al final lo que cada uno haga es cuestión de cada uno. Los errores que cada uno cometan are for each one of us to correct. Cada quien se reprende cuando es debido, cada quien se arrepiente cuando es debido. Yo creo eso y creo que en eso se encuentra la clave de crecer.
¿Y los amigos? Raquel dice que ella sobreestima a sus amigos, que sus amigos son seres perfectos de luz. Que por eso no tiene que fijarse en cómo les dice las cosas, que lo que importa es el mensaje, que yo no tendría por qué sentirme ofendida si me dice falsa o mentirosa si es que yo sé que es verdad. Pero, ¿qué quiere que haga? Yo siento - o más bien sentí - que no le toca a ella decirme eso, sino que son cosas que tienen que salir de mí.
Lo peor del asunto es que no conozco a nadie "del nivel" de Sofía o de Raquel, todos mis demás amigos son intelectuales o inteligentes pero ninguno es espiritual. Por eso no tengo a nadie a quien acudir para preguntarle estas cosas. Y eso me hace sentir un poco sola, aislada y rechazada cuando converso con ellos. Cuando me dicen que "dislikean" mis comentarios, cuando no me explican las cosas, vaya, hasta cuando no me hablan. Cuando Raquel me dijo que perdía mi tiempo y mi energía, no me dolió tanto como cuando me dijo que se loshacía perder a los demás. Sentí en ese momento que me estaba diciendo que yo estaba haciéndole perder su tiempo a ella. ¿Ella me diría "me puedes contar las cosas que no sean contables"? ¿Me perdonaría mis errores? Me dijo que no me consideraba un ser deplorable (yo se lo pregunté) pero que perdía mi tiempo... ¿eso en qué me convierte? ¿En un ser lastimoso? ¿Quiero que me tengan pena? No, sólo quiero que me tengan paciencia. Tampoco quiero ser un niño, un bebé, quiero estar a su altura, pero... no, quiero que ellos me traten como si estuviera a su altura, pero me da la impresión de que ellos me tratan como si fuera menos. La pregunta es si me tratan como si fuera menos porque soy menos o... no sé, sólo porque creen que soy menos.
En un momento ella me dijo "no te das cuenta". Pues no, no me doy cuenta. Lo he dicho muchas veces. Uno no puede corregir aquello que no ve. Así como Raquel nunca podrá corregir su manera de hablarle a la gente porque no se da cuenta de lo que hace - y a lo mejor tendrá que pedir disculpas eternamente por cosas que no hace o que hace sin querer.
Y luego eso: intencionalidad, culpabilidad. Las personas cometemos errores sin querer, lastimamos a otras personas sin querer y no podemos decir que es culpa de los demás por ser susceptibles, por ser muy niños. También debemos de ser considerados con ellos, justamente porque hemos crecido y estamos por encima de las formas, no debería importarnos aceptar las ajenas. Y... Raquel dice que eso me limita. Que su forma de superar las formas a ella la libera, mi forma me limita. Y me lo dice así, tajantemente, como si no hubiera lugar a dudas. (Por eso Sofía le dice que a veces habla como si supiera todas las verdades del universo, yo no sé de qué se queja...)
Si viviéramos en un mundo en el que todo el mundo fuera como ella, todos nos podríamos decir las cosas a la cara honestamente y sin tapujos, sin fijarnos en que el otro se pueda sentir ofendido simplemente porque confiaríamos en que el mensaje se transmitirá limpio y que nuestra intención será equivalente a lo transmitido. Pero en la vida real eso es una quimera, es una mentira, es casi imposible. Tal vez alguna vez, en algún momento, hay chispazos, hay instantes en que se fluye limpiamente. Pero el fluir no siempre es constante, lo único constante es un cambio que trae consigo irregularidades que, salvo en casos excepcionales de increíble desarrollo personal, nos impiden ser transparentes todo el tiempo.
No sé, ya no sé qué pensar. Me confunde todo esto. No sé cómo quiero que me traten, no sé si mi manera de tratar a la gente es la correcta. Yo--- ¿se tiene derecho a esperar algo de los demás? ¿Está bien o mal sobreestimar a la gente? ¿Qué pasa cuando sobreestimamos a alguien? ¿Tiene ése alguien derecho a sentirse ofendido al darse cuenta de que no cubre con las expectativas? ¿Es también culpa del que sobreestima el que el otro se haya sentido mal? Uno es lo que es y ya. Supongo que a mí me duele darme cuenta de que no soy lo que Raquel quiere que sea, ante sus ojos yo vengo a ser algo "menos". Alguien poco auténtica. Pero ¿por qué? ¿Qué pasó ese día? ¿Por qué me sentí mal? ¿Porque me dijo falsa, mentirosa? Pero a veces peco de falsa y mentirosa, ya lo dije en esta misma entrada... Es verdad. ¿Por qué me enojé? Supongo que fue por la actitud de ella, tan tranquila, tan soberana, tan dueña del mundo. Por eso, porque me lo dijo sin la menor empatía o simpatía, sin preocuparse por mí, con esa actitud burlona... Está bien que me diga las cosas, pero... ¿burlarse? Y al final eso es lo que me molesta siempre de ella: sus burlas. Ella dice que son bromas, pero yo me las tomo en serio porque me bromea sobre fallas serias de mi persona. Fallas que yo lucho constantemente por corregir y que me persiguen y me han perseguido desde siempre. Por eso me duele que ella se burle, porque es como si no me tomara en serio. ¿O será que yo me tomo a mí misma demasiado en serio? También. Siempre he sido picona.
No sé, todo esto me confunde, pero tenía que escribirlo porque las ideas me dan vueltas en la cabeza y ya no puedo ni concentrarme al leer...
Me da miedo hablarles, contarles lo que me pasa. No porque sea trivial, sino porque cometo errores y los cometo conscientemente, como me dijo Raquel. A veces peco de falsa y mentirosa y yo lo sé. Peco de poco auténtica y yo lo sé. Recuerdo cuando Joanna me dijo "puedes contarme también las cosas que no sean contables". Comprensión, aceptación, paciencia. Al final lo que cada uno haga es cuestión de cada uno. Los errores que cada uno cometan are for each one of us to correct. Cada quien se reprende cuando es debido, cada quien se arrepiente cuando es debido. Yo creo eso y creo que en eso se encuentra la clave de crecer.
¿Y los amigos? Raquel dice que ella sobreestima a sus amigos, que sus amigos son seres perfectos de luz. Que por eso no tiene que fijarse en cómo les dice las cosas, que lo que importa es el mensaje, que yo no tendría por qué sentirme ofendida si me dice falsa o mentirosa si es que yo sé que es verdad. Pero, ¿qué quiere que haga? Yo siento - o más bien sentí - que no le toca a ella decirme eso, sino que son cosas que tienen que salir de mí.
Lo peor del asunto es que no conozco a nadie "del nivel" de Sofía o de Raquel, todos mis demás amigos son intelectuales o inteligentes pero ninguno es espiritual. Por eso no tengo a nadie a quien acudir para preguntarle estas cosas. Y eso me hace sentir un poco sola, aislada y rechazada cuando converso con ellos. Cuando me dicen que "dislikean" mis comentarios, cuando no me explican las cosas, vaya, hasta cuando no me hablan. Cuando Raquel me dijo que perdía mi tiempo y mi energía, no me dolió tanto como cuando me dijo que se loshacía perder a los demás. Sentí en ese momento que me estaba diciendo que yo estaba haciéndole perder su tiempo a ella. ¿Ella me diría "me puedes contar las cosas que no sean contables"? ¿Me perdonaría mis errores? Me dijo que no me consideraba un ser deplorable (yo se lo pregunté) pero que perdía mi tiempo... ¿eso en qué me convierte? ¿En un ser lastimoso? ¿Quiero que me tengan pena? No, sólo quiero que me tengan paciencia. Tampoco quiero ser un niño, un bebé, quiero estar a su altura, pero... no, quiero que ellos me traten como si estuviera a su altura, pero me da la impresión de que ellos me tratan como si fuera menos. La pregunta es si me tratan como si fuera menos porque soy menos o... no sé, sólo porque creen que soy menos.
En un momento ella me dijo "no te das cuenta". Pues no, no me doy cuenta. Lo he dicho muchas veces. Uno no puede corregir aquello que no ve. Así como Raquel nunca podrá corregir su manera de hablarle a la gente porque no se da cuenta de lo que hace - y a lo mejor tendrá que pedir disculpas eternamente por cosas que no hace o que hace sin querer.
Y luego eso: intencionalidad, culpabilidad. Las personas cometemos errores sin querer, lastimamos a otras personas sin querer y no podemos decir que es culpa de los demás por ser susceptibles, por ser muy niños. También debemos de ser considerados con ellos, justamente porque hemos crecido y estamos por encima de las formas, no debería importarnos aceptar las ajenas. Y... Raquel dice que eso me limita. Que su forma de superar las formas a ella la libera, mi forma me limita. Y me lo dice así, tajantemente, como si no hubiera lugar a dudas. (Por eso Sofía le dice que a veces habla como si supiera todas las verdades del universo, yo no sé de qué se queja...)
Si viviéramos en un mundo en el que todo el mundo fuera como ella, todos nos podríamos decir las cosas a la cara honestamente y sin tapujos, sin fijarnos en que el otro se pueda sentir ofendido simplemente porque confiaríamos en que el mensaje se transmitirá limpio y que nuestra intención será equivalente a lo transmitido. Pero en la vida real eso es una quimera, es una mentira, es casi imposible. Tal vez alguna vez, en algún momento, hay chispazos, hay instantes en que se fluye limpiamente. Pero el fluir no siempre es constante, lo único constante es un cambio que trae consigo irregularidades que, salvo en casos excepcionales de increíble desarrollo personal, nos impiden ser transparentes todo el tiempo.
No sé, ya no sé qué pensar. Me confunde todo esto. No sé cómo quiero que me traten, no sé si mi manera de tratar a la gente es la correcta. Yo--- ¿se tiene derecho a esperar algo de los demás? ¿Está bien o mal sobreestimar a la gente? ¿Qué pasa cuando sobreestimamos a alguien? ¿Tiene ése alguien derecho a sentirse ofendido al darse cuenta de que no cubre con las expectativas? ¿Es también culpa del que sobreestima el que el otro se haya sentido mal? Uno es lo que es y ya. Supongo que a mí me duele darme cuenta de que no soy lo que Raquel quiere que sea, ante sus ojos yo vengo a ser algo "menos". Alguien poco auténtica. Pero ¿por qué? ¿Qué pasó ese día? ¿Por qué me sentí mal? ¿Porque me dijo falsa, mentirosa? Pero a veces peco de falsa y mentirosa, ya lo dije en esta misma entrada... Es verdad. ¿Por qué me enojé? Supongo que fue por la actitud de ella, tan tranquila, tan soberana, tan dueña del mundo. Por eso, porque me lo dijo sin la menor empatía o simpatía, sin preocuparse por mí, con esa actitud burlona... Está bien que me diga las cosas, pero... ¿burlarse? Y al final eso es lo que me molesta siempre de ella: sus burlas. Ella dice que son bromas, pero yo me las tomo en serio porque me bromea sobre fallas serias de mi persona. Fallas que yo lucho constantemente por corregir y que me persiguen y me han perseguido desde siempre. Por eso me duele que ella se burle, porque es como si no me tomara en serio. ¿O será que yo me tomo a mí misma demasiado en serio? También. Siempre he sido picona.
No sé, todo esto me confunde, pero tenía que escribirlo porque las ideas me dan vueltas en la cabeza y ya no puedo ni concentrarme al leer...
lunes, 25 de abril de 2011
10 regalos
Una cierta canción me recordó que hace unos días quería escribir esta entrada aquí. Sobre los regalos más lindos que conozco.
Un regalo, de por sí, puede ser una cosa muy bonita. Pero cuando se vuelve algo rutinario, algo que se compra a la carrera para salir del paso, se convierte en algo poco sincero y pierde el sentido original de darle una sorpresa bonita a alguien. Por eso me entristece un poco que desde hace algunos años mis tíos y parientes hayan optado por regalarme dinero el día de mi cumpleaños y por navidad. Eso sólo me recuerda una vez más lo alejados que estamos unos de los otros, lo poco que nos conocemos.
Pero bueno, volviendo a mi tema. Hay ciertos regalos que encuentro especialmente conmovedores y los enlistaré a continuación:
1) Flores. Y suena cliché, lo sé, pero la cosa cambia cuando uno conoce cuáles son las flores y/o colores preferidos de la persona a la que se las regala. No es lo mismo regalarle rosas rojas a todo el mundo que elegir minuciosamente de la gama que nos ofrecen las florerías: hay tulipanes, girasoles, gladiolos, nomeolvides, violetas, flores en ramos y flores en macetas, flores grandes y flores pequeñas, lluvia blanca y rosas también blancas, flores que huelen bien, flores que huelen mal, flores con distintos significados... Si se combina el conocimiento adecuado, el regalo puede resultar toda una experiencia.
2) Perfumes. Para continuar la línea de los regalos trillados, mencionaré el perfume. Pero, again, no cualquier perfume, sino uno que vaya de acuerdo con los gustos de la persona a la que se lo regalamos. En mi caso, son los olores dulces, como a coco, o los frutales y frescos. Más romántico aún me parece cuando alguien sabe el nombre de algún perfume que a uno le gusta especialmente y se lo compra.
3) Fotos. Con esto vamos saliendo un poco de la clichería, aunque no tanto, jeje... Pero no me refiero a un marco de fotografías, por dios, no. Una fotografía bien escogida, a lo mejor incluso editada, en un marco lindo, acompañada de algún mensaje eventual. Si algún día celebrara un aniversario, ése me parecería un regalo hermosísimo.
4) Pluma fuente. Eso sería en mi caso porque me gusta escribir y, cuando tengo oportunidad, lo hago a mano y con pluma fuente. Me gusta el concepto de la pluma fuente porque no es como los lapiceros, que se tiran a la basura en cuanto ya no sirven y hasta se pueden usar como publicidad. Una pluma es algo único que se queda con uno mucho tiempo, algo que hay que cuidar (porque puede arruinarse con facilidad), que hay que tratar con cariño y respeto. Además, como se va a quedar con uno tanto tiempo, se debe procurar que su diseño, forma, tecnología, vayan acorde a la personalidad propia. Si alguien encontrara una pluma apropiada para mí y me la regalara, sería una de las cosas más bellas que me sucedieran. Es más, después de que se me perdió la pluma que usé en todos mis años de colegio, me demoré meses en decidirme a comprarme una nueva, porque es difícil reemplazar un objeto así. Cuando te lo regalan, las faltas o demases que pueda tener el nuevo artículo se ven compensadas por el gesto del regalo.
Con respecto a ese último item, quiero hacer una anotación: y es que para alguien que no escribe mucho, a lo mejor dé igual esa pluma. Tal vez a un pintor le llame más la atención que le regalen pinceles; a un escultor, cinceles; a un científico, tubos de ensayo... qué sé yo. Esto fue algo bastante personal.
5) Música. Me refiero a un CD con canciones especialmente elegidas para esa persona. A lo mejor con una dedicatoria linda. Eso o el CD de su grupo de música o cantante preferido. Pónganle un moño muy grande, eso sí.
6) Libros. De nuevo, no cualquier libro, tiene que ser una edición especial de su libro favorito, algún libro que estuviera queriendo comprarse desde hace tiempo o algún libro que significara algo para el regalado y el regalador. En cualquier caso, jamás, pero bajo ninguna circunstancia, dejen de poner una dedicatoria en el libro.
7) Joyas. Ya sé que sólo la palabra suena cara, ja. Pero no, me refiero a fijarse en qué cosas usa. Si le gustan los anillos, las pulseras, los dijes, los collares, los aretes... No tienen que ser todos esos, sólo alguno. Es cuestión de conocer a la persona. A mí, personalmente, me encantan las estrellas (en realidad tengo una fijación con ellas en general, no sólo en las joyas) y un par de aretes pequeñitos con forma de estrellas serían un regalito tiernísimo para mí. Hay que tener en cuenta la personalidad de la persona, si le van más las joyas grandes y vistosas o más las joyas low profile; si le gusta más el negro, el color, el plateado o el dorado...
8) Ropa. Y no pensaba incluir esta categoría, pero decidí ponerla como algo así, general, porque uno de los regalos que me parecen más lindos son la ropa elegida con cuidado y con cariño. Un pijama de satín o un vestidito de algodón bien cute... en general cualquier prenda de tela muy suave indica que uno se tomó la molestia de tomar lo que compró en las manos antes de comprarlo en lugar de ir a la caja con la primera cosa "bonita" que encontrara.
9) Creación personal. Escríbele una canción o un poema a la persona. Un regalo así no necesita más que una caja de chocolates para ser perfecto.
10) Entradas. Al lugar que más le guste, ya sea el teatro, un concierto, incluso un parque de diversiones.
Para finalizar, creo que en general pienso que cualquier cosa que se regale debe ser algo bien pensado, especialmente para esa persona, comprado con cuidado y con cariño (creo que he utilizado esas exactas palabras varias veces en este post, para que vean lo importante que me parece). Búsquenle un paquete bonito a su regalo y está listo para derretir a sus regalados :)
Un regalo, de por sí, puede ser una cosa muy bonita. Pero cuando se vuelve algo rutinario, algo que se compra a la carrera para salir del paso, se convierte en algo poco sincero y pierde el sentido original de darle una sorpresa bonita a alguien. Por eso me entristece un poco que desde hace algunos años mis tíos y parientes hayan optado por regalarme dinero el día de mi cumpleaños y por navidad. Eso sólo me recuerda una vez más lo alejados que estamos unos de los otros, lo poco que nos conocemos.
Pero bueno, volviendo a mi tema. Hay ciertos regalos que encuentro especialmente conmovedores y los enlistaré a continuación:
1) Flores. Y suena cliché, lo sé, pero la cosa cambia cuando uno conoce cuáles son las flores y/o colores preferidos de la persona a la que se las regala. No es lo mismo regalarle rosas rojas a todo el mundo que elegir minuciosamente de la gama que nos ofrecen las florerías: hay tulipanes, girasoles, gladiolos, nomeolvides, violetas, flores en ramos y flores en macetas, flores grandes y flores pequeñas, lluvia blanca y rosas también blancas, flores que huelen bien, flores que huelen mal, flores con distintos significados... Si se combina el conocimiento adecuado, el regalo puede resultar toda una experiencia.
2) Perfumes. Para continuar la línea de los regalos trillados, mencionaré el perfume. Pero, again, no cualquier perfume, sino uno que vaya de acuerdo con los gustos de la persona a la que se lo regalamos. En mi caso, son los olores dulces, como a coco, o los frutales y frescos. Más romántico aún me parece cuando alguien sabe el nombre de algún perfume que a uno le gusta especialmente y se lo compra.
3) Fotos. Con esto vamos saliendo un poco de la clichería, aunque no tanto, jeje... Pero no me refiero a un marco de fotografías, por dios, no. Una fotografía bien escogida, a lo mejor incluso editada, en un marco lindo, acompañada de algún mensaje eventual. Si algún día celebrara un aniversario, ése me parecería un regalo hermosísimo.
4) Pluma fuente. Eso sería en mi caso porque me gusta escribir y, cuando tengo oportunidad, lo hago a mano y con pluma fuente. Me gusta el concepto de la pluma fuente porque no es como los lapiceros, que se tiran a la basura en cuanto ya no sirven y hasta se pueden usar como publicidad. Una pluma es algo único que se queda con uno mucho tiempo, algo que hay que cuidar (porque puede arruinarse con facilidad), que hay que tratar con cariño y respeto. Además, como se va a quedar con uno tanto tiempo, se debe procurar que su diseño, forma, tecnología, vayan acorde a la personalidad propia. Si alguien encontrara una pluma apropiada para mí y me la regalara, sería una de las cosas más bellas que me sucedieran. Es más, después de que se me perdió la pluma que usé en todos mis años de colegio, me demoré meses en decidirme a comprarme una nueva, porque es difícil reemplazar un objeto así. Cuando te lo regalan, las faltas o demases que pueda tener el nuevo artículo se ven compensadas por el gesto del regalo.
Con respecto a ese último item, quiero hacer una anotación: y es que para alguien que no escribe mucho, a lo mejor dé igual esa pluma. Tal vez a un pintor le llame más la atención que le regalen pinceles; a un escultor, cinceles; a un científico, tubos de ensayo... qué sé yo. Esto fue algo bastante personal.
5) Música. Me refiero a un CD con canciones especialmente elegidas para esa persona. A lo mejor con una dedicatoria linda. Eso o el CD de su grupo de música o cantante preferido. Pónganle un moño muy grande, eso sí.
6) Libros. De nuevo, no cualquier libro, tiene que ser una edición especial de su libro favorito, algún libro que estuviera queriendo comprarse desde hace tiempo o algún libro que significara algo para el regalado y el regalador. En cualquier caso, jamás, pero bajo ninguna circunstancia, dejen de poner una dedicatoria en el libro.
7) Joyas. Ya sé que sólo la palabra suena cara, ja. Pero no, me refiero a fijarse en qué cosas usa. Si le gustan los anillos, las pulseras, los dijes, los collares, los aretes... No tienen que ser todos esos, sólo alguno. Es cuestión de conocer a la persona. A mí, personalmente, me encantan las estrellas (en realidad tengo una fijación con ellas en general, no sólo en las joyas) y un par de aretes pequeñitos con forma de estrellas serían un regalito tiernísimo para mí. Hay que tener en cuenta la personalidad de la persona, si le van más las joyas grandes y vistosas o más las joyas low profile; si le gusta más el negro, el color, el plateado o el dorado...
8) Ropa. Y no pensaba incluir esta categoría, pero decidí ponerla como algo así, general, porque uno de los regalos que me parecen más lindos son la ropa elegida con cuidado y con cariño. Un pijama de satín o un vestidito de algodón bien cute... en general cualquier prenda de tela muy suave indica que uno se tomó la molestia de tomar lo que compró en las manos antes de comprarlo en lugar de ir a la caja con la primera cosa "bonita" que encontrara.
9) Creación personal. Escríbele una canción o un poema a la persona. Un regalo así no necesita más que una caja de chocolates para ser perfecto.
10) Entradas. Al lugar que más le guste, ya sea el teatro, un concierto, incluso un parque de diversiones.
Para finalizar, creo que en general pienso que cualquier cosa que se regale debe ser algo bien pensado, especialmente para esa persona, comprado con cuidado y con cariño (creo que he utilizado esas exactas palabras varias veces en este post, para que vean lo importante que me parece). Búsquenle un paquete bonito a su regalo y está listo para derretir a sus regalados :)
jueves, 21 de abril de 2011
Continuación
A la entrada anterior.
Vaya, cómo son las casualidades de la vida. Creo que tú realmente no me has buscado más allá de tus recuerdos. Eso es a la vez aliviante, triste y tranquilizador. Aliviante porque me quita la angustia de pensar que leerás esto, no creo que lo hagas - conociéndote, probablemente ya hubieras respondido. Triste porque, como dije antes, demuestra que realmente quieres dejar ir lo que sentías por mí y tranquilizador porque eso es bueno para ti y me alegra también.
Pero... ahora... creo que mejor dejo las cosas ahí. No volveré a hablar de ti en otro espacio que no sea este porque más adelante, si se sabe la verdad, sería... Creo que me odiarías. No sé si por haberte buscado, si por haberte encontrado, si por haberte leído, si por haberte mentido... a lo mejor por todas esas. Pero sorry. Quise hacer una travesura y ahora como que... me arrepiento un poco.
¡¡Pero pucha que fue emocionante, eh!!
Vaya, cómo son las casualidades de la vida. Creo que tú realmente no me has buscado más allá de tus recuerdos. Eso es a la vez aliviante, triste y tranquilizador. Aliviante porque me quita la angustia de pensar que leerás esto, no creo que lo hagas - conociéndote, probablemente ya hubieras respondido. Triste porque, como dije antes, demuestra que realmente quieres dejar ir lo que sentías por mí y tranquilizador porque eso es bueno para ti y me alegra también.
Pero... ahora... creo que mejor dejo las cosas ahí. No volveré a hablar de ti en otro espacio que no sea este porque más adelante, si se sabe la verdad, sería... Creo que me odiarías. No sé si por haberte buscado, si por haberte encontrado, si por haberte leído, si por haberte mentido... a lo mejor por todas esas. Pero sorry. Quise hacer una travesura y ahora como que... me arrepiento un poco.
¡¡Pero pucha que fue emocionante, eh!!
I found you
Te encontré. O a lo mejor dejaste que te encontrara. Creo qeu has cambiado un poco la configuración de tu perfil. O a lo mejor es sólo obra del nuevo buscador de internet. Pero te encontré. Entontré lo qeu escribiste hace meses y lo que sigues escribiendo y... la verdad es qeu me encantó. O sea, me gustó mucho. Me gustaría mucho escuchar esos versos hechos canción, no me lo esperaba, me sorprendiste en verdad. Me sorprendiste harto. Veo que de verdad creciste mucho y eso me alegra. Aunque debo admitir que al comienzo me preocupó porque me sentí menos importante, sentí que había dejado de ser el centro de tu universo, que te habías limpiado de tu dependencia y ahora podías fluir sin mí. Y sentí un poco de dolor pero sobre todo envidia. Pero, ¿sabes qué? Yo creo en la sana competencia. No puedo permitir que cuando nos volvamos a ver, tú hayas crecido tanto y estés en paz y yo llegue toda sucia a arruinarte eso que has logrado. Sería una falla para ti y me decepcionaría a mí misma. Por eso, ahora que tú estás bien - o al menos mucho mejor - yo quiero estar bien también. Dejarte ir ya en serio, dejar de pensar en qeu vas a vivir tu vida pegado al recuerdo de una manera dañina y confiar en tu capacidad, en tu criterio. Yo sé que esto suena arrogante, pero es que yo lo fui mucho tiempo contigo. Siempre me creí mejor, más madura, más limpia. Pero ahora veo que no, que soy más bien yo la que tiene que crecer a la par que tú y espero que cuando nos encontremos todo sepa fluir. Incluso si resulta incómodo y no podemos volver a ser amigos, estará bien, lo entenderé y no me dolerá.
Me alegra haber sabido de ti, aunque fuera así, cuasi indirectamente.
Me alegra haber sabido de ti, aunque fuera así, cuasi indirectamente.
sábado, 9 de abril de 2011
Hay novedades
Tengo trabajo. Me pagan por escribir blogs. Creo que quiero mudarme. Creo que no les caigo bien a Nicky ni a Jacky. El cineclub de la uni camina sobre ruedas (si es que el profesor Thies realmente hace lo que nos prometió...) Es probable que haga una maestría en lingüística y que escriba mi tesis sobre el español andino. Tengo que aprender quechua. Miguel sospecha que me gusta. Yo no sé si me gusta Miguel, ahorita tengo muchas otras cosas en la cabeza. Me estoy moviendo mucho, me hacía falta el movimiento. Hoy ordené mi escritorio. Solía ordenar mi cuarto pero mi escritorio me daba mucha pero mucha pereza. Y hoy lo ordené. Xiao ha traído flores y las ha puesto en la mesa de la sala. A veces la veo oliendo las flores. Son bonitas. Las flores. Estoy re atrasada en los créditos. Tengo que fijarme bien qué me falta, eso de los módulos me marea. Tengo mil cosas que leer. Ya leí lo de Cervantes. Ahora tengo que leer lo de Borges. Y el Quijote. El Quijote antes se escribía Quixote y se pronunciaba "Quishote", por eso los franceces escriben "Quichotte" y pronuncian "Quishot". En catalán, "cuixot" y en francés "cuillot" significan "muslo". Don Quijote, en la época de Cervantes, sonaba a "don muslito". jajaja. Khu volvió con su ex. Ya están 8 años. Desde que ella era chiquilla. Pero... bueh, relaciones obsesivas y eso. Feo, a mí no me gusta, pero en fin. Hablé con mi mamá. Tiene problemas con la persona a la que le vendieron el departamento de mi abuela. Además se lo vendieron muy por debajo de su precio y eso la deprime. Me dijo que no le ofreciera a mi papá que me dé menos de lo que antes me daba. Que me siga mandando lo de siempre y yo ahorre mi dinero para mí. A mí me da vergüenza eso y no sé qué hacer. Quiero hablar con Jose, él suele tener ética para estas cosas. Tengo ganas de escribir y no dejo de escribir. Ahora mismo no puedo detener el flujo de ideas, no puedo parar de pensar, desde que tengo mil cosas que hacer, mi cerebro anda a full. Espero que no me enferme. No creo que sea mucho estrés para mí, lo puedo manejar. El miércoles me voy a encontrar con Lisa, la chica que quiere poner pelis en mayo en el cineclub. Tengo que armar el programa del cineclub. Eso tiene que estar listo el lunes. ¿Podré llamar a Jackson mañana? Me pregunto si ya se fue a Perú. Ojalá que no. Si no, me voy a la medioteca y escojo cuatro pelis de ahí. Ya veo. Jose me habla. Voy a conversar con él un rato. Luego sigo leyendo. Chau.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)