lunes, 25 de abril de 2011

10 regalos

Una cierta canción me recordó que hace unos días quería escribir esta entrada aquí. Sobre los regalos más lindos que conozco.

Un regalo, de por sí, puede ser una cosa muy bonita. Pero cuando se vuelve algo rutinario, algo que se compra a la carrera para salir del paso, se convierte en algo poco sincero y pierde el sentido original de darle una sorpresa bonita a alguien. Por eso me entristece un poco que desde hace algunos años mis tíos y parientes hayan optado por regalarme dinero el día de mi cumpleaños y por navidad. Eso sólo me recuerda una vez más lo alejados que estamos unos de los otros, lo poco que nos conocemos.

Pero bueno, volviendo a mi tema. Hay ciertos regalos que encuentro especialmente conmovedores y los enlistaré a continuación:

1) Flores. Y suena cliché, lo sé, pero la cosa cambia cuando uno conoce cuáles son las flores y/o colores preferidos de la persona a la que se las regala. No es lo mismo regalarle rosas rojas a todo el mundo que elegir minuciosamente de la gama que nos ofrecen las florerías: hay tulipanes, girasoles, gladiolos, nomeolvides, violetas, flores en ramos y flores en macetas, flores grandes y flores pequeñas, lluvia blanca y rosas también blancas, flores que huelen bien, flores que huelen mal, flores con distintos significados... Si se combina el conocimiento adecuado, el regalo puede resultar toda una experiencia.

2) Perfumes. Para continuar la línea de los regalos trillados, mencionaré el perfume. Pero, again, no cualquier perfume, sino uno que vaya de acuerdo con los gustos de la persona a la que se lo regalamos. En mi caso, son los olores dulces, como a coco, o los frutales y frescos. Más romántico aún me parece cuando alguien sabe el nombre de algún perfume que a uno le gusta especialmente y se lo compra.

3) Fotos. Con esto vamos saliendo un poco de la clichería, aunque no tanto, jeje... Pero no me refiero a un marco de fotografías, por dios, no. Una fotografía bien escogida, a lo mejor incluso editada, en un marco lindo, acompañada de algún mensaje eventual. Si algún día celebrara un aniversario, ése me parecería un regalo hermosísimo.

4) Pluma fuente. Eso sería en mi caso porque me gusta escribir y, cuando tengo oportunidad, lo hago a mano y con pluma fuente. Me gusta el concepto de la pluma fuente porque no es como los lapiceros, que se tiran a la basura en cuanto ya no sirven y hasta se pueden usar como publicidad. Una pluma es algo único que se queda con uno mucho tiempo, algo que hay que cuidar (porque puede arruinarse con facilidad), que hay que tratar con cariño y respeto. Además, como se va a quedar con uno tanto tiempo, se debe procurar que su diseño, forma, tecnología, vayan acorde a la personalidad propia. Si alguien encontrara una pluma apropiada para mí y me la regalara, sería una de las cosas más bellas que me sucedieran. Es más, después de que se me perdió la pluma que usé en todos mis años de colegio, me demoré meses en decidirme a comprarme una nueva, porque es difícil reemplazar un objeto así. Cuando te lo regalan, las faltas o demases que pueda tener el nuevo artículo se ven compensadas por el gesto del regalo.

Con respecto a ese último item, quiero hacer una anotación: y es que para alguien que no escribe mucho, a lo mejor dé igual esa pluma. Tal vez a un pintor le llame más la atención que le regalen pinceles; a un escultor, cinceles; a un científico, tubos de ensayo... qué sé yo. Esto fue algo bastante personal.

5) Música. Me refiero a un CD con canciones especialmente elegidas para esa persona. A lo mejor con una dedicatoria linda. Eso o el CD de su grupo de música o cantante preferido. Pónganle un moño muy grande, eso sí.

6) Libros. De nuevo, no cualquier libro, tiene que ser una edición especial de su libro favorito, algún libro que estuviera queriendo comprarse desde hace tiempo o algún libro que significara algo para el regalado y el regalador. En cualquier caso, jamás, pero bajo ninguna circunstancia, dejen de poner una dedicatoria en el libro.

7) Joyas.  Ya sé que sólo la palabra suena cara, ja. Pero no, me refiero a fijarse en qué cosas usa. Si le gustan los anillos, las pulseras, los dijes, los collares, los aretes... No tienen que ser todos esos, sólo alguno. Es cuestión de conocer a la persona. A mí, personalmente, me encantan las estrellas (en realidad tengo una fijación con ellas en general, no sólo en las joyas) y un par de aretes pequeñitos con forma de estrellas serían un regalito tiernísimo para mí. Hay que tener en cuenta la personalidad de la persona, si le van más las joyas grandes y vistosas o más las joyas low profile; si le gusta más el negro, el color, el plateado o el dorado...

8) Ropa. Y no pensaba incluir esta categoría, pero decidí ponerla como algo así, general, porque uno de los regalos que me parecen más lindos son la ropa elegida con cuidado y con cariño. Un pijama de satín o un vestidito de algodón bien cute... en general cualquier prenda de tela muy suave indica que uno se tomó la molestia de tomar lo que compró en las manos antes de comprarlo en lugar de ir a la caja con la primera cosa "bonita" que encontrara.

9) Creación personal. Escríbele una canción o un poema a la persona. Un regalo así no necesita más que una caja de chocolates para ser perfecto.

10) Entradas. Al lugar que más le guste, ya sea el teatro, un concierto, incluso un parque de diversiones.

Para finalizar, creo que en general pienso que cualquier cosa que se regale debe ser algo bien pensado, especialmente para esa persona, comprado con cuidado y con cariño (creo que he utilizado esas exactas palabras varias veces en este post, para que vean lo importante que me parece). Búsquenle un paquete bonito a su regalo y está listo para derretir a sus regalados :)

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