jueves, 28 de abril de 2011

...

¿¿¿Por qué soy así??? Entro a tu blog y me pican los dedos por likearte. No tengo idea de cómo, pero del blog de salomé, llegaste también al blog de mequedabien. Y le diste like a una de las entradas. ¿¡Cómo?! ¿¡Cómo suceden esas cosas?! Espero qeu no se te ocurra suscribirte a ese blog (no lo digo como amenaza, sino como esperanza) porque entonces sí que estaría cagada. Cagada pero re-cagada así mal mal mal.

El otro día hablé con Sandra. Le conté lo de encontrar tu blog. No sé si ella no se ubica mucho en internet. El único que sospechó que lo había buscado conscientemente fue Juan. Sandra no. Se sorprendió. Me alegré de poder hablar con ella. Me alegró ver que no estamos tan alejadas después de todo, que los seres humanos pueden comunicarse.

Pero luego me pasa eso contigo. "¿Y a ti qué te importa volver a hablarle?" Eso me dice Raquel. Sí, yo podría hacer como que no me importa, dejarlo ir. Pero no, no puedo, no queiro, no me da la gana, no, no y no. No me da la gana de repetir la historia de Paolo. De no volvernos a ver las caras nunca, de no volvernos a hablar jamás. Esas cosas me parecen totalmente inmaduras, poco lógicas, absurdas...

Pero... también son comprensibles. Yo prometí comprenderte, tenerte paciencia. El sólo hecho de tener estos pensamientos contradice lo que te dije. No, más aun, hace que rompa mi promesa contigo. Romper una promesa, algo tan sabrado como la palabra de honor... "¿Pero no son las acciones lo que cuenta al final? ¿Lo que se hace concretamente?" Pues sí, también, pero igual yo sé que por dentro fallo. Es más, YA FALLÉ porque ya me acerqué. Y para rematarla, lo hice disfrazada, tomándote por estúpido, para que no te dieras cuenta de que te estaba fallando, faltando al respeto.

Sofía dijo que incluso si caemos, caigamos con ganas, disfrutemos de nuestra tristeza. ¿Qué pasaría si me acerco a ella llorando, arrepentida, dolida conmigo misma por lo que hice, molesta, enojada conmigo misma, pidiéndole disculpas? ¿No me diría que me disculpe yo primero a mí misma? Todo este asunto es muy confuso... Relaciones interpersonales, gente, amigos, amistad, tolerancia, paciencia, libertad, sinceridad... ¿En qué momento perdí la noción de lo que hacía? ¿En qué momento perdí el Überblick? Ya no sé. Y lo he dicho antes: ya no sé qué pensar.

Me quedan las cosas que quiero y las cosas que de verdad quiero. Quiero que leas mi blog, quiero que me hables, quiero hablarte. De verdad quiero estar en paz, de verdad quiero que esto no me importe, de verdad quiero tener el asunto claro en la mente.

Ah, también quiero tener más vocabulario y llegar a entender a Sofía algún dia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario