jueves, 21 de abril de 2011

I found you

Te encontré. O a lo mejor dejaste que te encontrara. Creo qeu has cambiado un poco la configuración de tu perfil. O a lo mejor es sólo obra del nuevo buscador de internet. Pero te encontré. Entontré lo qeu escribiste hace meses y lo que sigues escribiendo y... la verdad es qeu me encantó. O sea, me gustó mucho. Me gustaría mucho escuchar esos versos hechos canción, no me lo esperaba, me sorprendiste en verdad. Me sorprendiste harto. Veo que de verdad creciste mucho y eso me alegra. Aunque debo admitir que al comienzo me preocupó porque me sentí menos importante, sentí que había dejado de ser el centro de tu universo, que te habías limpiado de tu dependencia y ahora podías fluir sin mí. Y sentí un poco de dolor pero sobre todo envidia. Pero, ¿sabes qué? Yo creo en la sana competencia. No puedo permitir que cuando nos volvamos a ver, tú hayas crecido tanto y estés en paz y yo llegue toda sucia a arruinarte eso que has logrado. Sería una falla para ti y me decepcionaría a mí misma. Por eso, ahora que tú estás bien - o al menos mucho mejor - yo quiero estar bien también. Dejarte ir ya en serio, dejar de pensar en qeu vas a vivir tu vida pegado al recuerdo de una manera dañina y confiar en tu capacidad, en tu criterio. Yo sé que esto suena arrogante, pero es que yo lo fui mucho tiempo contigo. Siempre me creí mejor, más madura, más limpia. Pero ahora veo que no, que soy más bien yo la que tiene que crecer a la par que tú y espero que cuando nos encontremos todo sepa fluir. Incluso si resulta incómodo y no podemos volver a ser amigos, estará bien, lo entenderé y no me dolerá.

Me alegra haber sabido de ti, aunque fuera así, cuasi indirectamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario