Por la re. Putísima. Madre. Tenía que hablar con él. Tenía que hablar con él. No, simplemente no aprendo... o sea, me molesta... ¿qué me molesta? Me molesta sentirme mejor ahora. Lo cual es contradictorio, lo sé, pero... a la vez no. O sea, ¿qué es lo que me molesta? Me molesta decirlo, me da pena. Decirlo, escribirlo, es materializarlo y hacerlo más real. Es admitirlo. Con eso ya avanzamos, el decir que hay algo que admitir. Lo sé. Pero aún así cuesta. Cuesta. Vamos, dilo. dilo de una vez. No importa. Igual es cierto, no va a cambiar con que no lo digas. ¿Lo digo? Sí, dilo, dale. Dilo. Di-lo, di-lo, di-lo... Que lo diga, que lo diga, que lo diga... jaja mi cerebro encuentra mecanismos divertidos para distraerme. Pero a fin de cuentas... tengo que decirlo. Vamos. Hazlo de una vez. Contemos hasta tres. Uno, dos...
tres.
Me sentí mejor al hablar con él. PUTA. madre. me sentí mejor. y eso me hace sentir peor. ¿por qué? porque no debería, yo debería de odiarlo, no querer nada... pero es que se porta bien conmigo y yo sigo con esta cuestión de no saber si puedo confiar en él o no, de no saber si él quiere algo conmigo o no. él quiere algo contigo, quiere algo conmigo, sí, lo sé. pero... ¿por qué? ¿por qué no me alejo? yo quiero algo con él. lo dije, pero sé que no es sano, sé que no es bueno y que no lo quiero por las razones correctas. eso es lo que más me jode, sentir que de alguna manera estoy dejando que esas razones equivocadas y poco sanas me invadan y me hagan pensar que quiero algo que en verdad no quiero. quiere ser tu amigo, te aprecia... ¿cuánto se puede apreciar a una persona a la que te tiraste y acto seguido te paraste y te fuiste? ¿cuánto se puede puede apreciar a una persona a la que conoces más por las conversaciones que tuvieron por internet que por las que tuvieron en persona, porque cada vez que se veían estaban apurados por tirar? ¿cuánto? dímelo. ¿cuánto?
lo sabes. lo sé. y aún así ninguna lo quiere admitir. quieres volver a confiar en él así como confías en el resto de la humanidad, así como confías en herbert, así como confías EN CUALQUIER IMBÉCIL que se te acerca con intenciones de follarte. ¿es que hasta ahora no aprendes la lección? ¿cuántas veces te vas a tener que caer en el mismo hoyo hediondo para darte cuenta de la mierda con la que está relleno? ¿cuántas? ¿eh? dímelo.
no lo sé. creo que me hacía falta escuchar estas cosas, volver a construir la barrera, volver a levantar el muro hasta estar completamente curada. hasta saber que... ¿lista para una amistad? no sé si algún día lo esté. no sé si no me haya hecho las preguntas más fuertes, las más incómodas. ¿realmente no habré asimilado todo esto hasta el día en que admita mi culpa en el asunto? ¿hasta el día en que me haga responsable de mis actos? pero... no, yo me hice responsable. ¿me hice responsable? supongo que no sentiré que me hice responsable hasta que pueda ir y pedirle disculpas a esa persona. a la novia del huevón que me dejó así. ella es la única que sale bien parada de todo esto. salvo por la mentira del chibolo... ja, qué enredo. si lo piensas, es casi buen material para novela mexicana. O para novela, en general.
dejemos de lado la rabia por un momento. la sacaremos después. me siento más tranquila, cuando me habla, hay más calma. le dije cómo me sentía. no me entiende el pobre. no importa. no pretendo que me entiendan. nadie me puede entender mejor que yo a mí misma. aunque sea una afirmación arrogante.
¿quiero ser su amiga? no lo sé. eso es algo que tengo que decidir luego... tengo que poner las cosas en una balanza. qué gano siendo su amiga, qué pierdo. ¿es madurez dejar ir algo así? ¿no colinda con el cinismo? ¿quién decide eso? ¿yo? ¿o hay estándares? puta la huea...
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