viernes, 25 de febrero de 2011

Despertar

Hablaba con Raquel. Me decía qeu yo no era muy espontánea. Me sentí un poco mal porque yo no creo que sea tan cuadrada como ella me ve. "Sí, pero tampoco eres tan redonda" era la respuesta de ella. A veces no sé exactamente qué espera ella de mí. Terminó diciéndome que no me preocupara, que me iba a hacer cosas para que viera qué era actuar espontáneamente.

Mientras conversábamos, mi piel había finalmente expulsado esa sensación de lejanía en verbo. Un poema. Le dije: "ja, ya, oye, mira, para ti" y se lo di.

Fueron muchas cosas a la vez. El hecho de mostrarle a ella un poema escrito para ella, inspirado en ella y que encima se lo dedique diciéndome "para ti", que le entregue ese poema que en uno de sus versos confieza quererla... ("porque te quiero...") y que además exprese lo que yo percibo de la relación que existe entre ella y yo.

Fue demasiado para mi cuerpo, empecé a tiritar, me bajó la presión, me puse pálida, me dio mucho frío y no podía ni escribir bien porque mis manos temblaban demasiado. Me paré a lavarme con agua hirviendo y me pasó un poco. Pero la reacción de Raquel fue... única.


* * *    :
asu
y eso de quien es?

Kiara:    mío
o bueno
lo escribí yo

* * *    :
no te creo nada

Kiara:   
jaja
¿en serio no me crees?

* * *    :
lo leo otra vez
callate
está bueno
mencanta lo amo
hiciste
hiciste
ves ves lo ves?
lo ves?
!!!
cómo puedes decir lo que dices
y escribir algo así
tú!
decídete
y sé tú todoe l tiempo!

Me alegró muchísimo que le gustara. La conversa siguió todavía. Al día siguiente le dije que ya no la vería como una superior sino como mi igual, que siempre le diría lo qeu pensaba, aunque tuviera razón, y si ella la tenía, pues ya me daría cuenta, pero que no me importaba, igual siempre le diría lo que pensaba. Ya fue todo, no quiero pensar más, sólo quiero sentirme libre con las personas a las que quiero. "Te demoraste" me dijo. Pero aceptó mi nuevo yo. Qué lástima, pensé que con ella no necesitaría nuevos comienzos, pero parece que no pude evitar sentir miedo a la larga.

Me pregunto si Sofía realmente me habrá dado otra oportunidad. Cuando hablamos siempre la siento tan lejana...

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