viernes, 21 de enero de 2011

Tanto que decir...

Estaba doblando y guardando ropa limpia y mi mente se empezó a llenar de algunas ideas que necesitaba dejar salir. Hubiera sido algo más práctico escribir esto en mi diario porque la compu ya estaba apagada, pero escribir a mano ha perdido un poco su encanto desde que ya no tengo pluma. Y aparte era bastante, imaginé que me costaría menos esfuerzo tipearlo y, consecuentemente, terminaría lo empezado.

En fin. Pensaba sobre todo en el nuevo Luis. Y pensaba algo también en el primer Luis, en mi ex. Pensaba en ellos porque los asocié con la idea de estar acompañada... me parecía algo tonto, pero algo tan sencillo como doblar y guardar ropa fresca podría ser más bonito si se hiciera con cariño, para alguien, acompañada, qué sé yo, de a dos. Mientras doblaba mi ropa interior pensaba "qué suavecito es el algodón... el suavizante realmente lo deja muy terso al tacto, casi parece que se fuera a resbalar entre los dedos..." y luego pensé "ja, lástima..." Sí... lástima que vaya a ser yo la única en tocar esa tela suavecita por ahora...

Pensaba también en la última conversa que tuve con el nuevo Luis. Me demostró que a pesar de ser yo nada más que algo así como su potencial amante furtiva, le importan mis sentimientos. Se preocupó de que yo pudiera salir herida del asunto en el que nos hemos metido él y yo. Incluso terminó diciéndome que yo le gustaba y que si no estuviera tan lejos y si nos hubiéramos conocido antes, pues... ja, tuve que contenerme para no decirle "bueh, mejor así, para estar con un sacavueltero del mal, mejor paso". Igual se lo dije, pero con menos carguita y de un modo menos hiriente. Lo tomó bien, es un chico cínico y no sé si eso le ayuda a ser más fuerte, pero al menos lo hace algo menos sensible, lo cual puede resultar ventajoso cuando se quiere llevar una vida llena de cinismo. Ja.

Luego pensé en Raquel. Raquel... el otro día vi fotos nuevas de ella en el facebook. La he visto dos o tres veces en mi vida. El resto la he conocido por chat. Es realmente especial. Y Sofía me dijo que a ella no le importaba lo físico, que yo podría gustarle "si superara ciertos cosos míos, si fuera más segura de mí misma". A veces me descuadra que Raquel me diga que soy una persona especial, que no me doy cuenta de lo genial que soy, que tiene fe en mí, que cree en mí. Esas cosas me hacen pensar que a lo mejor... a lo mejor... Pero no. Estoy muy lejos. No podría atraerle. Además, es Raquel. Le gusta otro tipo de chicas. Volviendo a lo de las fotos: la vi de cerca. Y no me pareció fea. Tiene algo que me gusta. Es flacucha, ja. Seríamos una pareja medio rara. Pero me gusta el color de su piel, el contraste con sus ojos y con su sonrisa, esa piel oscura, bronceada, brillante... Creo que he aprendido a revalorar la piel canela estando aquí, entre tanto blanco. A Luis le gusta que sea pálida, le gusta mucho. Pero no sé, le veo también mucho encanto a la piel de bronce (ja, "bronceada", recién me doy cuenta).

Luego pensé en Sofía y me acordé de lo que publicó en mi facebook. Eso del Kin Maya. Sólo lo puso, no comentó nada, no dijo nada. Sólo lo dejó ahí. Creo que sigue rehacia a discutir "temas metafisicosos" conmigo. Esa vez me dijo "porque cada vez que te digo algo y no lo entiendes, me das a entender que te sientes mal por eso, y quiero evitar esa situación". Desde entonces hemos sido amigas en un aspecto más... ¿femenino? ¿cómplice? No sé. Nos contamos nuestras aventuras amorosas y cosillas superficialonas como las salidas, las personas a las que conocemos, cómo nos relacionamos con ellas, etc. O sea, lo que se cuentan los amigos "normales". Ja. Pero extraño un poco lo otro, las conversas filosóficas en las que ella trataba de explicarme cosas tan abstractas que yo terminaba con dolores de cabeza producidos por ambos el esfuerzo que hice para entender y la frustración de no comprender las cosas con tanta facilidad como ella.

Asuntos metafísicos... Entonces recordé la conversa en que le contaba a Raquel lo de la literatura femenina. Me dijo "no entienden, sólo deducen pero no entienden que no hay diferencia en la literatura porque no hay diferencia en la realidad" y yo le decía que sí entendíamos, que precisamente porque entendemos que no hay diferencia en la realidad es que podemos deducir que no hay diferencia en la literatura. Ella me respondió "podrían deducir y aun así no entender". A eso yo repuse "ja, cómo me subestimas..." Pero luego, varias líneas después, entendí que ella había estado hablando en general, no se había referido a mí ni a mi clase ni a mi profe ni a "nosotros". Lo había dicho porque es posible ("pero tú dijiste que podríamos deducir y no entender" "porque es cierto!!" o algo así fue). Y agregó "por estar pensando en ti, no captas el mensaje. Tú te subestimas, por eso crees que yo te subestimo." Ja, esta vez no me dolió tanto que fuera tan directa conmigo. Pero volviendo al tema del mensaje: es cierto, por pensar en mí misma, pensé que Raquel me estaba subestimando, que estaba pensando que yo y/o mi grupo no entendía algo simplísimo. Pero no, había estado hablando en general. ¡¡En general!! El problema está aquí: si en lugar de decir "podrían deducir y aun así no entender", ella hubiera dicho "se puede deducir y aun así no entender", yo seguramente hubiera entendido que hablaba en general. Porque justamente para eso existe el "se" en español: para hablar en general. Entonces pensé en lo que me dijo en un momento de la conversa: "capta el mensaje". El mensaje, la escencia del mensaje, no te fijes en la forma sino en la escencia. ¡Pero la escencia no puede ser, no puede existir sino a través de la forma! Ok, admito que fue un error mío estar pensando en mí, en ser atacada o algo así, pero aun así, creo que es cuestión de cortesía fijarse en lo que uno dice, sobre todo cuando habla con personas a las que aprecia.

Pero en fin, Raquel y Sofia son personas en las que confío. Y confío en su criterio y en que eligen bien sus palabras. Tal vez no con los mismos métodos que yo, pero con métodos útiles y confiables igual. Y si me dicen algo de frente, aunque me duela un poco, es necesario y adecuado que me lo digan así. Y si yo me siento mal al respecto, lo pertinente es dejárselos saber y asunto arreglado. Que al fin y al cabo, los amigos no están para andarse escondiendo las cosas ¿no?

Ah, me olvidaba... me duele la espalda últimamente y eso también me hace pensar en qeu es una lástima no tener a quien pedirle masajitos, ja.

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