Y bueno, puede ser un prejuicio, uno muy grande, uno inmenso, descomunal. Pero qué puedo decir, tengo serios problemas con las relaciones obsesivo-posesivo-compulsivas y con los complejos de egocentrismo. Esas cosas me asquean hasta las arcadas, tanto en la vida real como en la ficción. Y son dos cosas que he encontrado precisamente en esa saga.
Bella, la Jane Doe, la desconocida que no se sabe ni de dónde salió pero que se siente extraña y anormal (léase: diseñada para que el 99% de las púberes se identifiquen con ella) de pronto descubre que es el gran amor del chico más popular de la escuela porque su sangre es oooooh, SO good *¬* Y desde ahí los dos generan un lazo que les impide vivir el uno sin el otro. Uno es la razón de vivir del otro y cada uno se desvive por proteger la vida del otro (aquí entra en juego el pequeño detalle de lo que significa estar vivo porque, claro, edward técnicamente está muerto). Y así, una onda a lo Romeo y Julieta, que si uno se mata el otro también. Sólo que... mucho menos poético, mucho más enfermizo y producido de un modo mucho más conchudamente obvio (hablo de la musiquita y los ángulos de cámara más clichés que un estereotipo nacional, no sé).
Y luego aparece el rival. Porque como si no hubiera suficiente melodrama en sus vidas, a edward se le ocurre irse para ver si así a bella le va mejor. Y viene jacob. Y seguro la mayoría ya conoce el cuento así que no gastaré energías contándolo. PERO sí diré que la chica esta, la protagonista, hace todo lo posible por mantener cerca a los dos, por no perder a ninguno. ¡¡Egocentrismo puro!! Y egoísmo también. ¿O sea que quiere a los dos la payasa? Y los dos, que la quieren tanto y ponen en marcha a sus familias completas para protegerla de un vampiro asesino, jamás piensan mal de ella ni mucho menos la mandan al diablo. ¡¡No!! Al contrario, edward incluso va más allá de la idiotez humana - aunque bueno, nuevamente, técnicamente él lo tiene permitido porque él ya está casi en el más allá, ja - piensa que ella está procurando tener a todos contentos. Dios...
Pero en fin, me dio risa darme cuenta de que al final mis simpatías iban para el lado de jacob. A lo mejor tiene que ver con el hecho de que el rostro del actor me resulte mucho más atractivo que el del vampiro ese, todo pálido y frío. Pero también me gusta el personaje y la leyenda detrás de él. De hecho debe ser bonito ver a los vampiros, normalmente repudiados, con nuevos ojos. Pero esos hombres lobo tienen como un alma colectiva. Incluso en su forma humana, se mueven como una sola cosa, y eso me parece genial. Además se leen las mentes entre ellos y pueden sentir las emociones de los demás. No los pensamientos, como edward, sino las emociones. Es un asunto mucho más intuitivo/instintivo, y así también es su manera de entender a los demás. Como jacob, que sabía que bella también estaba enamorada de él...
Aunque en fin, supongo que él también debe ser medio imbécil para ir detrás de una tipa que cree que se ha encontrado a sí misma por sentirse dizque fuerte cada vez que tiene que ser rescatada por sus inlaws cuando se mete tontamente en situaciones peligrosas. Y bueh, por eso quiere ser vampira y no tener que preocuparse por morirse en cualquier momento, pero igual, eso de ser una mujer brillosa y de ojos dorados a cambio de no ver a su familia y amigos nunca más en toda la eternidad también es una decisión medio... o bueno, digamos nada más que no la comparto.
Raquel dice que edward hace mucho más por bella que jacob. Pero incluso si no comérsela ya es bastante, yo en el lugar de ella elegiría al chico de pelo oscuro y piel bronceada, descendiente de la familia de nativos americanos guerreros, de cuerpo cálido con los instintos a flor de piel. Qué será, yo creo que realmente nunca soñé con ser princesa.
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