domingo, 12 de diciembre de 2010

Si la vida te da limones...

Fui a una fiesta en la casa de Felipe. Viajé ilegalmente en el tren porque alguien se ha llevado mi mochila y ahí adentro estaba mi ticket de estudiante, mi ID, todo. Pero no importa porque en los trenes que llevan a y salen de la uni nadie revisa nada nunca. Llegamos sin problema a la casa. A lo mejor el brindis ya había pasado, porque nunca brindamos.

Después del sueño con Felipe y de los comentarios de Raquel al respecto, yo estaba confundida. Estoy. No sé si me gusta Felipe, creo que no, pero el hecho de que dude me hace dudar, ja, no podría ser más tonta. Con todo eso, fui a la fiesta pensando en que a lo mejor pasaría algo con Philipp que me hiciera notir si él me gustaba o no. Pero ese suele ser un error mío, me pongo a la expectativa, más atenta de lo usual y considerando cada pequeña acción en lugar de relajarme y recibir los impactos de la manera más natural posible. Por eso a lo mejor le di demasiada importancia al hecho de que Felipe me regalara el chupete que él había tenido en la boca antes - y que lo pusiera deliberadamente en mi boca... A mí no me gusta perseguir a la gente y Felipe no es de quedarse con una sola persona. Se iba por ahí y yo también. De vez en cuando nos encontrábamos y nos hacíamos gestos de cariño, llamarnos confianzudamente, jalarnos de las manos, pero nada que me indicara que éramos más que amigos.

Estuve con Lisa, con Katharina. Y en la azotea, donde se fumaba, conocí a Marc, este chico gracioso y guapo que se entusiasmaba con que todos habláramos español en ese lugar. Me preguntaba cosas a las que ya estoy acostumbrada a responder; ¿cómo llegaste a alemania? ¿Y a Bielefeld? ¿Por qué alemán? ¿En Perú piensan que todos somos nazis? Cositas que siempre es interesante responder y compartir.

Conversamos largo. Luego nos fuimos a bailar. Bailamos. Vaya, si bailamos. Ja, me esforcé en hacer que mi instinto acuático le siguiera el ritmo, ajustarme a su forma, a su baile. Sentía cómo se me iba acercando, bailaba detrás de mí y ponía su cabeza sobre mi hombro. Cada vez me apretaba más y más fuerte, sin dejarme escapar, sentía su respiración en la oreja, sus labios acercándose a mi piel, sus intenciones de besarme... Cedí. Lo dejé acercarse lo suficiente y lo besé. Su beso fue suave, lento, teaser. Riquísimo. Sus labios se abrían apenas acariciando los míos, apenas unos pocos milímetros de su lengua rozaban mis labios. Nunca un movimiento brusco, nunca una movida sin mi permiso.

¿Y yo? No sentí nada. Bien podría haber dado igual que él estuviera ahí o no. Mientras bailábamos, yo miraba a mi alrededor con el rostro inexpresivo. Si mi mirada se chocaba con la de alguien más, a veces hasta saludaba y sonreía. Mientras Mario estaba detrás mío, ojos cerrados, músculos tensados. "Falta pasión", eso me dijo Sofía. Ojalá sea la química con este chico nada más y no algo permanente en mí.

Raquel me dijo una teoría loca: que cuando uno está solo, las parejas/pretendientes/gente vienen en rachas de a tres, y según esa teoría loca, mis tres hombres serían Felipe, Mario y Jonas. Joonas el que me invita a salir, Felipe el chico con el que sueño y que me gusta en serio, Mario el chico al que beso. Ja, pero no concordé con su teoría del todo; excluía al nuevo Luis y a Shahin en primer lugar, pero ella dice que ellos no cuentan porque Luis está a millones de kilómetros de distancia y a Shahin hasta ahora no le hablo. A ella también la hubiera incluido, con lo cual ya hubiera estado completa la siguiente racha de tres - por supuesto que eso no se lo dije a ella. Pero como ella también está en Lima, pues no cuenta tampoco. Además, ella no sabe que yo no sé si ella me gusta o no.

Luego, hablando con Sofía, me dijo que le daba la impresión de que aquí todo el mundo tenía muchas relaciones informales. Le dije que sí, que también era esa mi impresión y me preguntó si la gente lo hacía sabiamente. Ja, "sabiamente". Pues no. Las oportunidades aquí son unas y allá son otras, eso me dijo Sofía, el sacarle el jugo a las situaciones ya depende de cada uno. Así que ya decidí el título de este post

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