domingo, 14 de noviembre de 2010

honestidad brutal

Estaba pensando en un nombre para ponerle a este post. Llegué a la misma conclusión que calamaro, ja. Honestidad brutal. ¿En qué medida debemos reparar en los sentimientos del otro cuando le hablamos? ¿No es mejor ser honestos siempre y sin importar las circunstancias?

Estaba hablando con Luis (acabo de darme cuenta de que hasta ahora no lo había mencionado en este blog, ja). Para variar, discutimos sobre tonterías. Él parece estar... ¿en contra? Bueno, algo así como en contra de toda moda. O qué será. Concretamente, le llegan personajes como Henry Spencer, Shane Dawson, RWJ, Sheldon, de The Big Bang Theory... Y no sé por qué. No digo que todos sean lo máximo, pero son personajes que a mí me agradan y que no pensaría en atacar de ningún modo. La moda no tiene por qué ser mala sólo por ser una moda, al igual que cualquier persona que se graba en youtube no tiene por qué ser criticable sólo porque se graba en youtube. Pero Luis en seguida me sale con argumentos de por qué yo no debería ilusionarme con esos personajes. Las personas públicas existen para eso, para que uno las idealice, para que uno fantasee con conocerlas, para que uno las observe, qué sé yo.

Me molestó un poco que esta vez quisiera "bajarme de mi nube" con este nuevo canal que encontró Carla, el de Rodrigo noséqué, el ontólogo. Realmente se le siente una persona entusiasta, romántica. Y Luis sencillamente no cree en la madurez romántica (¿o en el romance maduro?) y eso me molesta un poco de él. La idea de que no se quiere enamorar nunca, de que quiere ser un padre soltero (si es que llega a ser padre en absoluto), de no querer comprometerse nunca, de no querer atarse a una sola persona, de sentir que si lo hace le estarían quitando su libertad... Todo eso lo entiendo pero siento que yo ya pasé por esa etapa y que ahora tengo una mejor comprensión de cómo funciona el romanticismo, de cómo funciona (o de cómo debería funcionar) el amor, las relaciones. Tengo confianza en que yo sería una muy buena enamorada. Y me molesta un poco que Luis piense tan... cavernícolamente. Sexo es todo lo que necesita de las mujeres, yo al menos lo veo así. Y no sé si estará enamorado de su actual enamorada, a lo mejor sí, aunque lo dudo bastante.

En fin, lo que me dolió fue esto: yo le pregunté si él había amado alguna vez, él me respondió que él así lo creyó, pero que ahora ya no estaba seguro, a lo cual yo repuse con la pregunta de qué fue lo que le hizo creer que estaba enamorado; a esto último me contestó que "no sé, la verdad es que ahora me da flojera recordar. De cualquier modo no es relevante, yo soy el de ahora y no el de antes" Le dije que el pasado ayudaba a que las demás personas nos conocieran, no porque se pensara que él era el mismo de antes, sino porqeu daba una idea de las transformaciones que había sufrido, y que el camino andado era igual de importante que el punto actual en el que nos encontramos. A esto, él respondió "bueno, tú no eres lo suficientemente mi amiga como para que yo te suelte esos detalles de mi pasado"

Uao. Honestidad brutal. Bueno, lo aprecio, aprecio la sinceridad. Pero me duele la idea de que él pretenda acostarse conmigo a mi regreso a Lima pero que no esté dispuesto siquiera a entablar una relación de confianza. Me parece fresco y hasta un poco desconsiderado. Yo no sé, a lo mejor de verdad fue por flojera, pero incluso si fuera así; yo jamás dejaría de lado una conversa con Raquel o con Sofía por flojera. Y creo que ni con ellos ni con nadie, es algo que sencillamente me parece maleducado y egoísta. Y supongo que por eso me ofendí y que por eso me puse a llorar cuando terminamos de hablar (déjà vu, ¿¿o creo que no es la primera vez que hablo de Luis en este blog?? No sé, ya no me acuerdo).

Me dolió. Pero de todo se puede aprender. En el caso concreto, he comprendido por qué me dolió y eso es bueno porque ahora podré decírselo a él directamente la próxima vez que hable con él. Y en general, he aprendido que la política de sinceridad total no debe ser un pretexto para sacar todo lo que esté adentro mío así sea basura que pueda hacer sentir mal a otro. Es importante ser honesto pero es igualmente importante ser maduro y considerado. Una cosa no excluye a la otra, se puede ser genuinamente considerado, pero eso requiere un determinado trabajo personal de parte de cada uno de nosotros. A mí me falta, definitivamente. Pero no quiero ser un Luis que anda diciendo lo que a él honestamente le parece a pesar de que corra el riesgo de herir a las personas en el camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario